miércoles, septiembre 23

La segunda y última jornada del debate organizado por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) reunió este martes 22 a 11 candidatos a la Alcaldía de Lima y dos postulantes a primer regidor, entre ellos Rafael López Aliaga, de Renovación Popular. La noche estuvo marcada por las pullas entre los participantes y una lluvia de promesas para enfrentar la inseguridad, aunque su combate no corresponde principalmente a la Municipalidad Metropolitana de Lima.

Mientras en los exteriores de la Biblioteca Nacional del Perú, en San Borja, los simpatizantes de 13 partidos políticos lanzaban arengas, dentro del auditorio Mario Vargas Llosa los candidatos se disputaban el protagonismo con López Aliaga, quien encabeza las preferencias electorales según el último simulacro de Datum Internacional.

Como en la jornada del lunes y en el debate municipal de hace cuatro años, el tema de la seguridad regresó una y otra vez. El uso de Inteligencia artificial, la instalación de cámaras de vigilancia y proveer con armamento a los miembros del serenazgo fueron algunas de las propuestas planteadas.

El primer bloque estuvo destinado a que cada candidato exponga su visión de Lima. Hubo propuestas de recuperar el orden, combatir el crimen organizado, mejorar el transporte y devolverles a los limeños las horas que pierden cada día por el tráfico.

Mónica Yaya (Apra) habló de una Lima golpeada por el sicariato. Yuri Castro (Perú Libre) dijo representar a quienes viven con miedo al salir a la calle. López Aliaga colocó la lucha contra el crimen como su “principal objetivo”, con una propuesta que incluyó invertir más de S/100 millones para inteligencia municipal, cámaras, iluminación y serenos armados. Edgardo de Pomar (PPC) también planteó fortalecer el serenazgo.

En tanto, Francis Allison (Avanza País) prometió obras viales con estudios técnicos, mientras Alberto Tejada (Acción Popular) habló de las horas que los limeños pierden en el transporte y propuso una ciudad con orden, seguridad y oportunidades. Samuel Daza (Fuerza Popular) aseguró tener una solución para el problema del tráfico, sin entrar en detalles.

Además, Elizabeth León (Frente de la Esperanza) sostuvo que la inteligencia artificial debía convertirse en una “punta de lanza” de la gestión municipal. Juan Carlos Alvarado (Venceremos) planteó aplicar IA a la gobernanza de Lima. Por último, Rubén Bonilla (Fuerza Ciudadana) presentó “LIA (Lima Inteligente Asistida)”, un sistema basado en tecnología para la alerta temprana y la supervisión.

Samuel Daza introdujo una escena distinta en medio de los discursos políticos. Antes de hablar de sus propuestas, el candidato de Fuerza Popular comenzó a cantar “Soy provinciano”, la conocida canción de Chacalón, y recordó la llegada de sus padres a Lima en busca de oportunidades.

Tras la presentación inicial, en la que los postulantes describieron a Lima como insegura y caótica, llegaron los debates en duplas y ternas.

Mónica Yaya y Francis Allison fueron los primeros en enfrentarse. Hubo un intercambio centrado principalmente en seguridad, vivienda, servicios básicos, transporte y transparencia. Yaya inició su intervención cuestionando a López Aliaga y planteó ordenar las cuentas municipales, reforzar la seguridad y crear módulos de atención para víctimas de violencia.

Allison propuso un plan de titulación masiva, construcción de escaleras, muros, losas deportivas y juegos infantiles. Luego planteó obras viales con expedientes técnicos y estudios previos.

Yaya respondió que el primer problema era la corrupción y el tráfico de terrenos, y sostuvo que algunos alcaldes permitirían estas prácticas por razones electorales.

Luego fue el turno de Luis Miguel Llanos, de Progresemos, y Alberto Tejada, de Acción Popular. Llanos sostuvo que la inseguridad exige medidas drásticas y se jactó de haber abatido a tres presuntos delincuentes. Sus intervenciones estuvieron enfocadas en referencias a la muerte y el uso de armas.

Tejada centró sus intervenciones en la necesidad de que la municipalidad contribuya a combatir factores asociados a la inseguridad.

En tanto, el cara a cara entre López Aliaga y Daza estuvo marcado por acusaciones directas.

López Aliaga dedicó su exposición a enumerar proyectos de transporte e infraestructura, entre ellos la recuperación de carriles de la Panamericana Norte, conexiones viales para Lima Este y Sur, túneles y vías rápidas. También prometió ampliar programas sociales y servicios municipales.

La primera pulla llegó de Daza, quien cuestionó a López Aliaga por la conformación de las listas de Renovación Popular. El candidato afirmó que el partido llevaba 110 postulantes con sentencias o antecedentes por delitos graves y sostuvo que, en lugar de combatir la delincuencia, la estaría promoviendo. Ello provocó que los moderadores del debate intervengan para pedirle que no levantara documentos ni lanzara ofensas, tal como se había acordado previamente.

López Aliaga respondió que, como presidente de Renovación Popular, había procedido a suspender la militancia de las 110 personas aludidas por Daza.

También cuestionó la posición de su rival y dijo que le resultaba “sorprendente” que fuera “en contra de la política de su propio partido [Fuerza Popular]”. “En el Senado, estamos siendo soporte de este gobierno”, añadió. Luego retomó sus propuestas y lanzó otra crítica al señalar que había candidatos “pro Odebrecht” y financiados por esa empresa.

Como en otros debates, el candidato de Renovación Popular llegó tarde a la jornada y no apareció en la fotografía oficial. Esto mientras está pendiente de definición si recibiría las credenciales de alcalde en caso de que su partido gane las elecciones. El pleno del JNE evalúa esa situación.

Durante la jornada, Edgardo de Pomar y Juan Alvarado intercambiaron posiciones. Carlos Gallardo y Santiago Abarca hicieron lo propio. Y finalmente Rubén Bonilla, Elizabeth León y Yuri Castro participaron en una terna.

La dinámica, de tres minutos por dupla o terna, los obligó a abandonar parcialmente el discurso preparado, ya que tuvieron que responder ataques y cuestionamientos.

La primera jornada ya había dejado la sensación de que a los candidatos les había faltado una visión integral de la ciudad. Así lo señaló el analista Luis Benavente en diálogo con El Comercio el lunes pasado.

La segunda jornada no fue muy distinta.

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