martes, septiembre 22

En su primera presentación ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, que se realiza en Nueva York (Estados Unidos), la presidenta de la República, Keiko Fujimori, afirmó que los países de América Latina libran “una guerra” contra el crimen organizado transnacional, también defendió a militares y policías que continúan siendo procesados en el Perú tras luchar contra el terrorismo y dijo esperar que la ONU “respete los límites” de cada nación.

“Acompañar a un país no significa sustituir sus instituciones, ni las decisiones que corresponden a sus ciudadanos dentro del orden democrático”, subrayó.

Al inicio de su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, la presidenta Keiko Fujimori sostuvo que el Perú está ubicado en un continente donde “no hay guerra entre países”, pero remarcó que en la región “afrontamos otro tipo de guerra” en contra de las organizaciones criminales transnacionales “que han impuesto el terror en nuestras poblaciones”.

“En esta guerra no hay frentes de batalla ni fronteras definidas. El enemigo no tiene uniforme y se esconde entre nuestra propia gente. No existe la posibilidad de rendirse ni firmar tratados de paz”, remarcó.

Fujimori Higuchi advirtió que no solo ha sido un error de los países de América Latina afrontar “esta guerra como un problema aislado de cada nación”, sino que esta decisión le ha otorgado “una ventaja” y la oportunidad de fortalecerse a las redes criminales.

Agregó que estas organizaciones tienen “un enorme poderío bélico y económico”, a través de negocios ilegales, como el narcotráfico, la minería ilegal, la trata de persona, la extorsión y el asesinato.

La mandataria ratificó ante la ONU que las organizaciones criminales deben ser consideradas “grupos terroristas” y “enemigos del Estado democrático”.

“La clara definición y marco normativo permitirá que las Fuerzas Armadas -en apoyo a la Policía Nacional- actúen decididamente ante la amenaza del orden interno que generan estas organizaciones”, remarcó.

Precisamente, en la solicitud de facultades delegadas que el gobierno de Fujimori presentó ante el Congreso bicameral se incluye un punto para declarar como “grupos hostiles” a las redes criminales.

También destacó que el Perú se haya incorporado al Escudo de las Américas, una iniciativa de la administración del presidente Donald Trump para colaborar con gobiernos de la región en su lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.

En otro momento de su presentación, Fujimori Higuchi refirió que el Perú es un país “que conoce el alto precio de la paz”, al recordar que el combate al terrorismo (1980-2000). Y en ese contexto, criticó que los militares y policías que enfrentaron a Sendero Luminoso y al MRTA sigan siendo juzgados en el Perú, “a pesar de haber demostrado que el debido proceso fue transgredido”.

“Vencimos al terrorismo, pero lamentablemente aún hoy, después de 34 años, quienes asumieron esa misión siguen siendo juzgados. A pesar de haber demostrado que el debido proceso fue transgredido]”, subrayó.

La jefa de Estado, además, indicó que el país, como otros de América Latina, “ha enfrentado la imposición de agendas que nos han dividido como sociedad, instrumentalizando la política afectando a la democracia”.

Hace un año, en el mismo escenario, la entonces presidenta Dina Boluarte (2022-2025) también hizo una defensa a los militares y policías procesados, en el marco de la promulgación de una ley de amnistía.

La presidenta indicó que el segundo reto de su administración “será convertir a la educación en una herramienta de transformación social y de prevención de violencia y crimen”.

Explicó que la calidad de la educación es “un predictor de mejor calidad de vida”, mientras que las debilidades y fallas en el aprendizaje junto a otros factores, son “combustible de la criminalidad”.

Añadió que su gobierno ha iniciado una profunda reforma del sector en el Perú que busca fortalecer la infraestructura educativa y las capacidades y medios de enseñanza de los profesores.

Fujimori Higuchi dijo que “la incorporación”, en su momento, de una agenda ajena a nuestra realidad, ha generado confusión y un desorden de tal magnitud que hoy en día los profesores de los colegios no pueden imponer el orden y la disciplina bajo la amenaza de ser denunciado”.“Necesitamos restablecer el principio de respeto a la autoridad”, complementó.

La jefa de Estado prometió que, durante su gobierno, “convertiremos a las aulas en lugares seguros”. Esto en el contexto en que un estudiante de cuarto año de secundaria del Liceo Naval Almirante Guise, de San Borja, denunció que seis compañeros de un grado mayor abusaron sexualmente de él.

En el tramo final de su discurso, la presidenta Fujimori afirmó que la defensa de los derechos humanos “no debe terminar convirtiendo a las víctimas en procesados y a los victimarios en protegidos”. “Los derechos del ciudadano de bien terminan cuando empieza la impunidad del delincuente”, manifestó.

En ese sentido, refirió que es una responsabilidad de la comunidad internacional reaccionar con la misma firmeza.

Cuestionó que en los “momentos de mayor indefensión”, el Perú no siempre encontró en la comunidad internacional “la empatía o la fidelidad a los principios que dieron origen a esta asamblea”. “Y es que la comunidad internacional adquiere verdadero sentido cuando está presente en los momentos más difíciles”, expresó.

Fujimori dijo que su administración espera que la actuación de la ONU y de otros organismos “respete los límites propios de una comunidad de naciones soberanas”.

“Acompañar a un país no significa sustituir sus instituciones, ni las decisiones que corresponden a sus ciudadanos dentro del orden democrático. Podemos compartir principios universales y al mismo tiempo reconocer que cada pueblo tiene su historia, su cultura, sus tradiciones y el legítimo derecho de definir democráticamente su propio camino”, resaltó.

La presidenta opinó que la ONU debe ser “un lugar de cooperación genuina” y “libre de imposiciones y de intentos por uniformizar el pensamiento”.

“No necesitamos pensar igual para respetarnos profundamente. El mundo no requiere de democracias idénticas, requiere de democracias legítimas, no demanda naciones uniformes, demanda pueblos verdaderamente libres”, finalizó.

Por la tarde, la presidenta Fujimori se reunió con los integrantes del Escudo de las Américas, entre ellos su promotor, el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump. Él ofreció intervenir en contra de los carteles de drogas y organizaciones criminales dentro de los países de América Latina, si estos no pueden combatirlos por sí mismos.

En el encuentro estuvieron además los mandatarios de Argentina, Javier Milei; Chile, José Antonio Kast; Ecuador, Daniel Noboa; Guyana, Irfaan Ali; Honduras, Nasry Asfura; Paraguay, Santiago Peña; y de República Dominicana, Luis Abinader, así como el nuevo vicepresidente de Colombia, José Manuel Restrepo.

(Foto: AFP)

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