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Chile todavía intentaba levantarse del terremoto de Valdivia de 1960 cuando el joven músico Jorge Rojas Astorga pensó que el Mundial podía ser una oportunidad de negocio. La idea inicial no tenía relación con la música: quería vender gorros, cintillos y artículos alusivos al torneo junto a la imprenta de su padre. Sin embargo, una sugerencia familiar cambió el rumbo de esa historia. “Pero si tienes una banda ¿no se te ha ocurrido hacer una canción?”, le dijeron. En apenas tres días escribió la letra y en uno más compuso la melodía de “El rock del Mundial” (1962), interpretada por la banda chilena Los Ramblers, que terminaría creando la primera canción oficial de una Copa del Mundo.
Chile todavía intentaba levantarse del terremoto de Valdivia de 1960 cuando el joven músico Jorge Rojas Astorga pensó que el Mundial podía ser una oportunidad de negocio. La idea inicial no tenía relación con la música: quería vender gorros, cintillos y artículos alusivos al torneo junto a la imprenta de su padre. Sin embargo, una sugerencia familiar cambió el rumbo de esa historia. “Pero si tienes una banda ¿no se te ha ocurrido hacer una canción?”, le dijeron. En apenas tres días escribió la letra y en uno más compuso la melodía de “El rock del Mundial” (1962), interpretada por la banda chilena Los Ramblers, que terminaría creando la primera canción oficial de una Copa del Mundo.
Desde entonces, la relación entre fútbol y música no dejó de crecer. Lo que comenzó como un impulso espontáneo terminó transformándose en una compleja maquinaria internacional en la que participan la FIFA, sellos discográficos, productores y patrocinadores globales. Durante las primeras décadas, las canciones dependían casi exclusivamente de los organizadores locales. Así aparecieron piezas como “Fútbol México 70”, de Los Hermanos Zavala, o “Fußball ist unser Leben”, grabada por la selección alemana en 1974. Pero, a partir de los años noventa, la FIFA entendió que un himno podía trascender el torneo y convertirse en un producto cultural global.
Pitbull y Jennifer Lopez encabezaron el tema oficial del Mundial de Brasil 2014 con “We Are One (Ole Ola)”, una apuesta de la FIFA por el pop latino y la música electrónica. (Foto: Difusión)
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Hoy, el proceso de selección es principalmente comercial. La FIFA trabaja junto con su plataforma FIFA Sound, los comités organizadores y grandes discográficas internacionales para elegir artistas capaces de representar el carácter multicultural del torneo. Los criterios incluyen alcance global, diversidad idiomática, capacidad de circulación digital y potencial comercial. Ya no se busca únicamente una canción pegajosa, se apunta a construir una identidad sonora para el campeonato. Por eso, para el Mundial de 2026 la principal apuesta musical será “Dai Dai”, interpretada por Shakira. Mientras, en paralelo, también se plantea un álbum mundialista que cuenta de momento con los artistas Jelly Roll, Carín León, Belinda, Los Ángeles Azules y Daddy Yank
Aunque la tradición mundialista suele rastrearse hasta Chile, existen antecedentes a la mezcla entre deporte y música. Durante los Juegos Olímpicos de Roma 1960 se utilizó oficialmente el “Himno Olímpico”, compuesto originalmente en 1896. Aquella idea de asociar una melodía a un gran evento deportivo sirvió como referencia indirecta para los torneos posteriores. Sin embargo, en el fútbol la fórmula evolucionó hacia canciones populares capaces de circular por radio, televisión y, más adelante, plataformas digitales. Siendo 18 los temas lanzados hasta la fecha.
Con el tiempo, los himnos dejaron de ser exclusivamente locales. En Italia 1990 apareció “Un’estate italiana”, interpretada por Gianna Nannini y Edoardo Bennato, considerada como el primer gran éxito internacional de un Mundial. Cuatro años después, Estados Unidos apostó por “Gloryland”, mientras que Francia 1998 consolidó el fenómeno global con “La Copa de la Vida”, de Ricky Martin, quien terminaría consagrándose como una estrella internacional.
“Waka Waka (This Time for Africa)”, interpretada por Shakira junto a Freshlyground, se convirtió en el mayor fenómeno musical asociado a un Mundial y aún permanece como uno de los himnos más reconocibles del fútbol. (Foto: Difusión)
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En paralelo, surgieron canciones no oficiales que alcanzaron tanta o más popularidad que los himnos principales. Coca-Cola entendió rápidamente el potencial emocional del fútbol y comenzó a producir sus propios temas promocionales. Así aparecieron canciones como “Wavin’ Flag”, de K’naan, para Sudáfrica 2010, o “Colors”, de Jason Derulo y Maluma, para Rusia 2018. También hubo fenómenos particulares como “Love Generation”, de Bob Sinclar, asociada a la mascota del Mundial de Alemania 2006, o el histórico samba “Pra Frente Brasil”, convertido en himno de la selección brasileña en 1970.
Dentro de esa historia, Shakira ocupa un lugar singular. “Waka Waka (This Time for Africa)” no solo fue la canción más exitosa comercialmente en la historia de los Mundiales, sino también una pieza capaz de trascender el torneo y permanecer viva en fiestas, estadios y redes sociales más de una década después. Ahora, con “Dai Dai”, la cantante colombiana vuelve a colocarse nuevamente como la artista con mayor presencia en la banda sonora del evento futbolístico más importante del mundo.
Dieciséis años después de “Waka Waka”, Shakira vuelve al universo de los himnos futboleros con “Dai Dai”, canción oficial del Mundial 2026 (Foto: captura @shakira / X)
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