jueves, mayo 14

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En Melilla, ciudad española enclavada en el norte de África y separada de Marruecos apenas por una frontera, Pimpinela entendió el verdadero alcance de sus canciones. Frente al escenario, el público estaba dividido: hombres a un lado, mujeres al otro. Aun así, siguieron con su performance, que en gran parte consiste en Lucía Galán gritándole a Joaquín Galán. Al terminar los primeros dos temas, llegaron los aplausos desde ambas tribunas. Ahí comprobaron que sus peleas cantadas podían funcionar incluso en lugares donde discutir el amor en público parecía impensable.

En Melilla, ciudad española enclavada en el norte de África y separada de Marruecos apenas por una frontera, Pimpinela entendió el verdadero alcance de sus canciones. Frente al escenario, el público estaba dividido: hombres a un lado, mujeres al otro. Aun así, siguieron con su performance, que en gran parte consiste en Lucía Galán gritándole a Joaquín Galán. Al terminar los primeros dos temas, llegaron los aplausos desde ambas tribunas. Ahí comprobaron que sus peleas cantadas podían funcionar incluso en lugares donde discutir el amor en público parecía impensable.

Ese teatro sentimental —mitad canción, mitad escena doméstica— es el que traerán nuevamente a Lima el próximo 15 de mayo en Costa 21, con un espectáculo especial por el Día de la Madre. “Ahora estamos cosechando lo que sembramos en los años 80. Tuvimos la lucidez y el temperamento de no quedarnos en un solo lugar, sino de recorrer el mundo. Lo importante no es solo avanzar, sino mantenerse. Por eso hoy podemos decir que estamos en una etapa de disfrute”, menciona Joaquín Galán.

Joaquín Galán y Lucía Galán preparan un repertorio que ha atravesado generaciones y que los consolidó como referentes del pop romántico latinoamericano. (Foto: Difusión)

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Cuando aparecieron en los años ochenta, la industria latina todavía estaba dominada por baladas solemnes y fórmulas románticas tradicionales. Ellos irrumpieron discutiendo arriba del escenario. Canciones como “Olvídame y pega la vuelta”, “A esa” o “Dímelo delante de ella” parecían pequeñas obras teatrales donde la mujer reclamaba, gritaba y confrontaba. La apuesta pudo parecer exagerada para algunos, pero encontró eco inmediato en el público popular latinoamericano.

Cuarenta millones de discos vendidos después, sus giras son cada vez más ligeras, donde hay más entrega que obligación contractual. “El equipo de trabajo se vuelve tu segunda familia, a veces incluso la primera, porque pasas más tiempo con ellos que con tus hijos… Lo fundamental es divertirse, pasear y subirse al escenario sintiendo que todo está bien”, menciona Lucía Galán.

Desde su debut en los años ochenta, Pimpinela ha logrado que abuelas, madres e hijas compartan canciones que siguen vigentes en reuniones familiares, karaokes y memorias colectivas en toda Latinoamérica. (Foto: Difusión)

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Con el paso del tiempo, las canciones dejaron de pertenecer únicamente a las parejas despechadas. Hoy forman parte de listas de reproducción de múltiples generaciones. En sus conciertos conviven fanáticos que los siguen desde su primer disco, lanzado en 1981, y otros que los descubrieron a través de sus grandes éxitos. “Pimpinela es para todas las generaciones: que lo cante la abuela, la hija y la nieta”, menciona entre risas Lucía Galán.

Ese vínculo explica por qué el dúo decidió regresar al Perú precisamente durante la semana del Día de la Madre. El espectáculo en Lima estará construido alrededor de esa memoria compartida: canciones asociadas a reuniones familiares, karaokes improvisados o viajes largos en auto. “La madre lo es todo. El vínculo entre madre e hijos es el inicio y todo el recorrido de la vida”, afirma Lucía.

La relación con el Perú, además, se fortaleció en los últimos años. Su participación como entrenadores en “La Voz Senior Perú” les permitió quedarse varios meses en el país y conectar con un público distinto al de sus primeras visitas. “Perú es el país al que uno siempre vuelve, especialmente los argentinos”, dice Joaquín.

Aunque el dramatismo de sus letras suele opacar otros aspectos de su carrera, los Galán también aprendieron a sobrevivir a los cambios de la industria. Pasaron del vinilo al streaming, de grabar un disco por año a lanzar sencillos esporádicos, y de la televisión abierta a las redes sociales. Sin embargo, todavía prefieren seguir contando historias cotidianas y poco idealizadas. Ahora, mientras preparan el repertorio que interpretarán en Lima y continúan componiendo en el estudio, Pimpinela ajusta detalles para su siguiente aventura: un próximo biopic.

Sobre

Pimpinela en concierto

El 15 de mayo, a las 8:45 p.m., en Costa 21. Entradas disponibles en Teleticket.

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