Stephanie Cayo no corre por la alfombra roja. Avanza despacio. Se mueve con calma, como si no necesitara hacer demasiado para atraer la atención. Y no lo necesita. En los Premios Platino 2026, entre el glamour y el brillo de la industria iberoamericana, la actriz peruana volvió a hacer lo que tantas veces logra sin proponérselo: robarse las miradas. Asistió como presentadora de la categoría Mejor Ópera Prima y lo hizo envuelta en un vestido de la diseñadora colombiana Silvia Tcherassi.
Stephanie Cayo no corre por la alfombra roja. Avanza despacio. Se mueve con calma, como si no necesitara hacer demasiado para atraer la atención. Y no lo necesita. En los Premios Platino 2026, entre el glamour y el brillo de la industria iberoamericana, la actriz peruana volvió a hacer lo que tantas veces logra sin proponérselo: robarse las miradas. Asistió como presentadora de la categoría Mejor Ópera Prima y lo hizo envuelta en un vestido de la diseñadora colombiana Silvia Tcherassi.
La actriz llegó a la ceremonia en un momento singular de su carrera. Después de un tiempo alejada de la actuación, concentrada en producir una película y, como ella misma dice, en vivir, reapareció con “Doc”, una serie que la devolvió a la pantalla después de dos años.
“Doc ha sido un proyecto que me sorprendió muchísimo. Me sorprendió la confianza de la gente, porque ha sido algo muy orgánico. Y siguen pasándose la voz. Eso es bonito, porque deja un mensaje tan noble y lo puede ver toda la familia”, asiente.
En la ficción de Netflix, la menor de las Cayo interpreta a Julia Lasso, una doctora brillante, firme y de carácter duro, un personaje exigente que la obligó a trabajar desde un lugar muy distinto al suyo.
“Julia es fría, es muy fuerte. Y hay veces que yo vengo toda suavecita y el director me dice: ‘¿Qué pasa? ¿Qué pasa? Plántate, plántate, trátalos mal a todos estos’”, comenta entre risas.
LUCES: Stephanie Cayo deslumbró en los Premios Platino Xcaret 2026
Pero para construirla no se apoyó solo en la intuición. Hubo preparación, método y precisión. “Es una doctora muy educada y aplicada. Y yo soy muy aplicada en mi vida, me gusta leer, aprender mucho. Tuvimos apoyo de doctores reales en el set. Trabajamos mucho la parte médica: las palabras, la forma de hablar, los formalismos para dar un diagnóstico”, explica.
Stephanie Cayo en la alfombra roja de los Premios Platino Xcaret 2026.
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En esta etapa, además, conviven todas sus versiones: la actriz, la cantante y la mujer que hoy parece mostrarse desde un lugar menos blindado. La música, por ejemplo, nunca dejó de acompañarla.
“No vivo de eso, pero para mí es un amor muy genuino, muy bonito, que tengo ahí siempre y siempre me acompaña”, dice.
Y luego está lo otro. Lo que no expone demasiado, pero tampoco esquiva: su presente sentimental. Su vínculo con el cantante español Alejandro Sanz. Cuando se le pregunta por ese momento personal, responde con una frase breve, pero reveladora:
“Estoy en una etapa de florecimiento. Estoy muy contenta, muy bien, feliz”, dice sonriente.
En los Premios Platino 2026, Stephanie Cayo no solo atrajo miradas. También dejó ver a una mujer en plenitud, dueña de un presente que habita con calma, sin la urgencia de demostrar nada.




