Con la visita del secretario de Estado de Estados Unidos y su adhesión al llamado Escudo de las Américas, el Gobierno del Perú toma una importante decisión en cuanto al enfoque con el que esta administración enfrentará al crimen organizado. La visita de Marco Rubio en esta gira que incluyó Colombia y Ecuador no debe entenderse solo como un acto protocolar de dos países con 200 años de relaciones bilaterales.
En el pronunciamiento que Fujimori y Rubio dieron ayer en Palacio de Gobierno, quedó claro que la incorporación al Escudo de las Américas es mucho más que un gesto político, pues –según lo acordado– le permitirá al Perú “actuar con más firmeza” en la lucha contra el crimen organizado.
Fujimori confirmó la participación del Perú en lo que ella llamó una “coalición multilateral liderada por Estados Unidos. Sabemos lo difícil que es ahora enfrentar a esta criminalidad que no respeta fronteras”. Y es precisamente ese “no respetar fronteras” lo que mueve a Estados Unidos a trabajar con los países de esta región que han dado un giro político en sus gobiernos.
Rubio fue claro en transparentar lo que mueve a su país. “¿Por qué la vamos a ayudar? No solamente [por] la amistad, [sino] porque también es de nuestro interés nacional. Tener bandas criminales que estén operando con impunidad en el hemisferio es una amenaza directa a Estados Unidos”. No es un secreto la cooperación de EE.UU. en la captura de Jhonsson Smit Cruz Torres, cabecilla de Los Pulpos y ligado directamente al crimen y secuestro de la semana pasada en Trujillo.
“Creo firmemente que estamos empezando una nueva era, una era dorada en las relaciones, porque nuestra administración y la de Keiko Fujimori, en los primeros 40 días, han trabajado muy fuertemente”.
Antes de su gira, Rubio publicó un artículo en este Diario que no le fue indiferente a China, pues se refirió a las inversiones estadounidenses frente a las del país asiático. “Los proyectos respaldados por el Partido Comunista Chino pasan por alto los marcos legales del Perú y amenazan la transparencia y la seguridad de los datos, el sector privado de EE.UU. está trayendo inversiones abiertas impulsadas por el mercado, que preservan la propiedad peruana y protegen los intereses de seguridad de nuestro hemisferio”.
Según China, sus inversiones son “transparentes y conforme a ley”. La publicación también se refirió a la exigencia de visas para viajar a EE.UU. “Yo no estoy aquí para hablar de los chinos”, fue la respuesta de Rubio consultado por los periodistas.
Más allá de la discusión política y académica sobre si mantener independencia y no alinearse con ninguna de las dos potencias mundiales, lo urgente es combatir y vencer a las bandas criminales que nos han robado la paz y tranquilidad. El bodeguero extorsionado no se detiene a pensar sobre la ‘conveniencia’ de las relaciones con uno u otro país. La gente necesita soluciones rápidas y salir a la calle sin temor de que pueda morir en el transporte público.
Es innegable que China es el primer socio comercial del Perú, pero EE.UU. es el principal socio político, por lo que nuestra ubicación estratégica y la expectativa que genera el inicio de este gobierno para la administración de Donald Trump no debe ser desaprovechada.



