Cada vez que una aerolínea decide dónde hacer escala, compara tiempos, demanda y costos. Lima tiene una oportunidad concreta de seguir fortaleciendo su rol como punto de conexión regional, y para ello es importante revisar las condiciones que enfrentan pasajeros y aerolíneas cuando utilizan la capital peruana como punto de conexión. Entre ellas, hay un factor que merece discusión: el costo asociado a estas conexiones.
Cada vez que una aerolínea decide dónde hacer escala, compara tiempos, demanda y costos. Lima tiene una oportunidad concreta de seguir fortaleciendo su rol como punto de conexión regional, y para ello es importante revisar las condiciones que enfrentan pasajeros y aerolíneas cuando utilizan la capital peruana como punto de conexión. Entre ellas, hay un factor que merece discusión: el costo asociado a estas conexiones.
Un ejemplo lo ilustra. Si alguien vuela de Buenos Aires a Cartagena y hace escala en Lima, el aeropuerto cobra un extra solo por esa conexión. Se llama TUUA de conexión, y hoy cuesta casi US$12 por tramo, o US$24 ida y vuelta. Para un pasajero que utiliza Lima como punto de conexión, este costo se suma al valor de su viaje y representa una condición que debe considerarse al momento de evaluar la competitividad de una ruta.
Lima es el quinto aeropuerto mejor conectado de Sudamérica, pero sigue lejos de hubs como Bogotá o Ciudad de México. La nueva infraestructura de Jorge Chávez amplía significativamente la capacidad del aeropuerto, generando una oportunidad para que Lima fortalezca su posición como punto de conexión regional. Para aprovecharla, es necesario que esa capacidad esté acompañada de condiciones competitivas para las conexiones.
En junio, el Estado y la empresa concesionaria acordaron eliminar la TUUA para las conexiones dentro del país, un avance que demuestra que sí existe espacio para revisar condiciones que hoy afectan la conectividad. Ahora corresponde mirar la TUUA de conexión internacional, cuya revisión ya está sobre la mesa y ha sido planteada por el gremio aéreo ante las instancias correspondientes. La discusión, por tanto, va más allá de una tarifa: se trata de definir qué modelo de conectividad aérea queremos para el Perú.
Si Lima aspira a consolidarse como un verdadero hub regional, sería positivo que esta revisión permita avanzar hacia una reducción significativa e, idealmente, hacia la eliminación de este costo para los pasajeros que utilizan el país como punto de conexión.
Perú tiene la demanda, la ubicación y una tradición de conectividad que pocos países de la región pueden igualar. Convertir a Lima en un hub cada vez más relevante es una oportunidad concreta, y para lograrlo necesitamos condiciones tan competitivas como nuestra posición geográfica. Cada vez que una aerolínea elige dónde conectar a sus pasajeros, esa decisión también determina por dónde viajarán los pasajeros peruanos del futuro.



