Mientras la cuenta regresiva hacia el Mundial ya consume las horas de la selección argentina y Lionel Scaloni espera tener a todos sus soldados en Estados Unidos, Rodrigo De Paul decidió hacer una última parada antes de volver a ponerse el uniforme de la Albiceleste. No fue una escala de entrenamiento ni un compromiso comercial. Fue Lima. Fueron unas horas lejos de las concentraciones, las cámaras de los centros deportivos y la ansiedad que acompaña a una Copa del Mundo. Fue, simplemente, acompañar a Tini Stoessel, su pareja, en el conciertoque realizó en el Estadio Nacional este sábado por la noche.
Mientras la cuenta regresiva hacia el Mundial ya consume las horas de la selección argentina y Lionel Scaloni espera tener a todos sus soldados en Estados Unidos, Rodrigo De Paul decidió hacer una última parada antes de volver a ponerse el uniforme de la Albiceleste. No fue una escala de entrenamiento ni un compromiso comercial. Fue Lima. Fueron unas horas lejos de las concentraciones, las cámaras de los centros deportivos y la ansiedad que acompaña a una Copa del Mundo. Fue, simplemente, acompañar a Tini Stoessel, su pareja, en el conciertoque realizó en el Estadio Nacional este sábado por la noche.
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El campeón del mundo llegó a la capital peruana el viernes por la noche acompañado de Tini , según reportaron distintos periodistas locales. El viaje tenía una razón clara: acompañarla durante el concierto que brindó este sábado. Sin embargo, bastaron unos minutos para que una visita privada se transformara en un pequeño acontecimiento mediático.
La pareja se hospedó en el Hotel Intercontinental de Miraflores y desde las primeras horas empezó a reunirse un grupo importante de seguidores. Había adolescentes con carteles, personas intentando conseguir una fotografía y fanáticos esperando apenas un saludo desde alguna ventana o ingreso del hotel. La mayoría aguardaba por Tini, una de las artistas argentinas con mayor impacto en la música latina durante los últimos años.
Porque De Paul dejó hace tiempo de ser únicamente un futbolista importante. Su imagen se volvió reconocible incluso para quienes no siguen el fútbol con obsesión. Su personalidad dentro de la cancha, su cercanía con Lionel Messi durante el Mundial y su exposición mediática hicieron que su figura atravesara el deporte. En Lima quedó demostrado. Algunos hinchas gritaban el nombre de Tini y otros aprovechaban la oportunidad para intentar saludar a uno de los referentes de la Albiceleste.
Por la noche llegaría la escena más llamativa de su corta estadía en nuestro país. Rodrigo apareció en uno de los palcos del Estadio Nacional para acompañar la presentación de su pareja. Y el detalle tiene algo casi cinematográfico: ese estadio no era un lugar desconocido para él.
El Nacional lo recibió varias veces con otra ropa, otra responsabilidad y otra presión. Ahí disputó partidos con Argentina por Eliminatorias sudamericanas, rodeado de silbidos, intensidad y noventa minutos donde cada balón parecía definir una historia. Esta vez la escena era completamente distinta. No había instrucciones tácticas ni rivales. Tampoco una pelota rodando sobre el césped. Solo música, luces y miles de fanáticos cantando cada canción.
Pero las horas de tranquilidad tienen fecha de vencimiento para alguien que vive dentro del fútbol de élite. El descanso para De Paul terminará prácticamente de inmediato. El volante es uno de los ocho futbolistas convocados por Scaloni que viajarán directamente este lunes 1 de junio a Estados Unidos para incorporarse a la concentración de la selección argentina con miras al Mundial.
El delantero argentino Lionel Messi (der.) conversa con su compañero Rodrigo De Paul durante el calentamiento previo al partido de clasificación sudamericana para la Copa Mundial de la FIFA 2026 entre Chile y Argentina en el estadio Nacional Julio Martínez Pradanos de Santiago, el 5 de junio de 2025. (Foto: Javier TORRES / AFP)
/ JAVIER TORRES
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Además, llega en un momento especialmente favorable. Desde su llegada a Inter Miami mantiene regularidad y continuidad: suma 15 partidos disputados durante este 2026 entre la MLS y la Copa de Campeones de Concacaf, con cuatro goles y cuatro asistencias. Más importante todavía: no ha sufrido lesiones y atraviesa un presente físico que le permite llegar en plenitud.
Por eso Lima terminó siendo algo parecido a una última estación antes de volver a la exigencia máxima. Fueron apenas 24 horas. Un hotel lleno de fanáticos, un concierto en el Estadio Nacional y una noche lejos de la presión. Después de eso volverá la otra realidad. La de los entrenamientos, los vuelos largos y la responsabilidad de defender una corona mundial.




