domingo, agosto 23

El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, aseguró este jueves que el líder supremo iraní Alí Jameneí, a quien se refirió como “el Hitler moderno”, “no debería seguir existiendo”, en declaraciones a la prensa desde el hospital donde esta mañana hizo impacto un misil de Irán.

“Las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) han recibido instrucciones y saben que, para lograr todos los objetivos, este hombre, sin lugar a dudas, no debería seguir existiendo”, dijo Katz, en declaraciones recogidas por medios como The Times of Israel o Ynet.

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El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, saluda a sus partidarios durante una conferencia de prensa en Teherán el 10 de mayo de 2024. (Foto: ATTA KENARE / AFP).

En los últimos días, tanto Katz como el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, han endurecido su retórica contra las autoridades iraníes, al tiempo que el Ejército ha intensificado sus bombardeos contra el país persa, donde cientos de personas han muerto, incluidos altos cargos militares y científicos nucleares.

El propio Netanyahu dijo este lunes en una entrevista con la cadena estadounidense ABC que la muerte de Jameneí pondría fin al conflicto, en lugar de escalarlo.

Katz, en su mensaje a la prensa, dijo que el ayatolá iraní es “el Hitler moderno” y que si Israel hubiera existido durante la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto, su Ejército hubiera “capturado” al dictador alemán y lo hubiera “eliminado”.

El presidente israelí, Isaac Herzog, también de visita en el centro médico Soroka, pidió dar “un duro golpe a la cabeza de la serpiente que se sienta en Teherán”, en declaraciones recogidas por la prensa israelí.

“Lo reconstruiremos todo. Eso es una certeza. Demostraremos resiliencia y cambiaremos nuestro destino y el de toda la región”, aseguró el mandatario.

Poco antes, Katz, en respuesta al misil iraní que esta mañana impactó contra el centro médico Soroka, en la localidad de Beerseva (sur de Israel), aseguró haber ordenado a las fuerzas israelíes intensificar sus ataques contra objetivos “gubernamentales” en Teherán.

“Estos son crímenes de guerra de la mayor gravedad y Jameneí responderá por sus crímenes”, dijo el ministro en un comunicado.

El ataque contra el Soroka provocó daños contra un edificio pero solo dejó heridos leves, ya que los pacientes y el personal sanitario se encontraban en lugares protegidos y la planta afectada había sido evacuada en los últimos días, según dijo a la prensa el director del hospital.

Al mismo tiempo, el Gobierno iraní cargó este jueves contra el director general del OIEA, el argentino Rafael Grossi, después de que este dijera ayer que el Organismo Internacional de Energía Atómica no tenía pruebas de un “sistemático esfuerzo” por parte de Irán para conseguir la bomba atómica.

“Señor Grossi, está admisión llega tarde. Escondió el hecho en su informe completamente parcializado, un reporte que fue mal utilizado por los países europeos y Estados Unidos (E3/Estados Unidos) para redactar una resolución con infundadas demandas de ‘no cumplimiento’”, dijo el portavoz de Exteriores iraní, Ismail Baghaei, en X.

Esta resolución fue entonces utilizada como la excusa final por un régimen belicista y genocida para lanzar una guerra de agresión contra Irán y un ataque ilegal contra nuestras instalaciones nucleares pacíficas”, añadió en alusión a Israel.

Grossi declaró el miércoles en una entrevista con CNN que trasladaron la información que tenían en su informe. “No tuvimos ninguna evidencia de un sistemático esfuerzo de Irán para conseguir la bomba atómica”, dijo el responsable del OIEA

“¿Sabe cuantos iraníes inocentes han muerto o resultado heridos como consecuencia de esta guerra criminal?”, preguntó, acusando a Grossi de traicionar el régimen de no proliferación y poner el OIEA al servicio de países ajenos al tratado de no proliferación.

El pasado día 12 el OIEA aprobó una resolución presentada por Alemania, Francia, Reino Unido y Estados Unidos, y apoyada por 19 países, en la que consideraba que la falta de cooperación de Irán “constituye un incumplimiento de las obligaciones” con el organismo, lo que implica la posibilidad de ser denunciado ante el Consejo de Seguridad de la ONU.

La declaración se produjo en momentos en que Irán y Estados Unidos mantenían negociaciones para encontrar una solución para el desarrollo nuclear iraní con dos líneas marcadas: Washington pedía la suspensión total del programa nuclear iraní, y Teherán demandaba su derecho a enriquecer uranio para uso civil.

Israel decidió el viernes 13 lanzar una ofensiva a gran escala contra objetivos de estructuras nucleares en Irán para destruir el programa y la posibilidad de que alcancen la bomba atómica, algo que ha negado reiteradamente el régimen de Teherán.

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