sábado, agosto 22

La Universidad de Harvard aceptó un acuerdo judicial por el que pagará 53 millones de dólares en Estados Unidos para afrontar una serie de demandas colectivas por la existencia de una red de comercialización de restos humanos que tuvo su origen en Cedric Lodge, quien fue gerente de la morgue de dicha institución.

La Universidad de Harvard aceptó un acuerdo judicial por el que pagará 53 millones de dólares en Estados Unidos para afrontar una serie de demandas colectivas por la existencia de una red de comercialización de restos humanos que tuvo su origen en Cedric Lodge, quien fue gerente de la morgue de dicha institución.

La casa de estudios ha indicado que solicitará la creación de un “fondo de conciliación” para cubrir la demanda y las principales autoridades de Harvard han calificado de “abominables” y de “traición a los valores” de su facultad médica el accionar de su exempleado.

Lodge trabajaba desde 1995 gestionando partes y cuerpos humanos que eran donados para la investigación y labores académicas en la Facultad de Medicina de Harvard.

Durante años, las labores del administrador no tuvieron mayores incidentes hasta que comenzaron a aparecer reportes de adquisiciones de compras de partes humanas. Uno de los primeros hallazgos surgió tras una denuncia anónima contra un hombre residente en Pensilvania llamado Jeremy Pauley, quien había adquirido de forma clandestina varias partes y órganos de origen humano.

Cedric Lodge antiguo administrador de la morgue de Harvard. (Foto: Twitter)

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

Pauley se mostraba en Internet como “especialista en especímenes médicos retirados”, pero las pesquisas determinaron que los restos tenían su origen en la Universidad de Ciencias Médicas de Arkansas y también en la Universidad de Harvard. En posesión del implicado se encontraron riñones, cerebros, cráneos y otras partes de cuerpos humanos.

Si bien la legislación estadounidense contempla mecanismos para la venta o donación de restos de fallecidos, los objetos que Pauley conseguía eran revendidos por él mismo al margen de cualquier control legal a otros clientes que no los empleaban para fines científicos o formativos.

A principios del 2023, la investigación alrededor del caso detectó una cadena de pagos que conducía una mujer llamada Candace Chapman Scott, empleada del crematorio de Little Rock, en Arkansas.

Esta última era una de las proveedoras de Pauley y robaba restos de cadáveres de la universidad de Arkansas para enviarlos al hombre de Pensilvania y otros clientes por correo.

Los trabajos del FBI y los fiscales mostraron que el hilo de adquisiciones de Jeremy Pauley formaba parte de una red mucho más grande que conducía hasta Nueva Hampshire y Massachusetts, estado donde tiene su sede Harvard. El rastro finalmente llevó hasta las cuentas bancarias de Lodge y su esposa, Denise.

Jeremy Pauley era uno de los compradores de las partes humanas procedentes de Harvard. (Foto: Departamento Policía de East Pennsboro)

Jeremy Pauley era uno de los compradores de las partes humanas procedentes de Harvard. (Foto: Departamento Policía de East Pennsboro)

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

Finalmente, el Departamento de Justicia de EE.UU. y el FBI enviaron a inicios del 2023 una notificación a la Universidad de Harvard señalando que el administrador de su morgue estaba siendo investigado por el hurto de partes humanas. Lodge fue despedido en mayo por el centro de estudios antes de que se presentara la acusación formal.

El 14 de junio de ese año, Cedric y Denise Lodge fueron imputados junto a otras personas por un juzgado federal por transporte de bienes robados y conspiración.

Dos días más tarde las familias de los donantes de cuerpos comenzaron a presentar demandas colectivas contra Harvard ante el Tribunal Superior del condado de Suffolk. Los denunciantes acusaban a la universidad de negligencia, argumentando que la falta de certeza sobre el destino de los restos de sus parientes les generó una severa afectación emocional.

El trabajo fiscal y policial reveló que la red clandestina de Lodge comenzó a operar en enero del 2018 y se mantuvo activa por cinco años, hasta que las autoridades descubrieron la trama.

A lo largo de ese periodo él y su pareja sustrajeron gran cantidad de partes humanas antes de su cremación. Partes humanas como cabezas, piel, manos y órganos eran llevados por los esposos a su domicilio, desde donde los despachaban por medio de envíos postales o incluso entregas en persona.

Los Lodge también organizaron visitas no autorizadas a la morgue de Harvard en las que comercializaban los restos. El destino de los órganos era diverso y casi siempre ajeno a la ciencia.

Katrina McLean, quien había acudido en varias ocasiones a la morgue para adquirir piezas de origen humano, era dueña de una tienda de objetos macabros y compraba huesos y piel para crear obras como muñecas góticas o libros.

Otro de los clientes asiduos de la pareja de Harvard era Joshua Taylor, oriundo de Pensilvania, quien actuaba de forma similar a Jeremy Pauley al ser revendedor y mayorista de “coleccionistas” de restos humanos.

Dentro de la red de este último también se encontraba un hombre de Minnesota llamado Mathew Lampi, que era parte de estos círculos de coleccionismo y quien junto a Pauley habría movilizado alrededor de 100.000 dólares como parte del turbio negocio, según indicó la Fiscalía del Distrito Medio de Pensilvania en el 2023.

El caso de tráfico de partes humanas fue un golpe duro para la Facultad de Medicina de Harvard. (Foto: Universidad de Harvard)

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

El 16 de diciembre del 2025, Cedric Lodge fue condenado a ocho años de cárcel por la corte del Distrito Medio de Pensilvania, mientras que Denise Lodge fue sentenciada el mismo día a un año y un día de prisión.

Paralelamente, a inicios del mismo año Candace Chapman Scott fue condenada por un tribunal de Arkansas a 15 años de reclusión por el robo de restos y fetos en el establecimiento donde laboraba.

Por su parte, McLean recibió una condena de dos años, la misma que recibió Taylor. Por su parte, Lampi y otro comprador identificado como Angelo Pereyra fueron sentenciados a 18 y 15 meses de cárcel, respectivamente.

Mejor suerte corrió Pauley al haber colaborado con la justicia, siendo por ello condenado a solo dos años de libertad condicional.

Las sentencias de los Lodge establecieron que la pareja había sustraído los órganos de fallecidos “sin que su empleador tuviera conocimiento”, postura con la que los abogados de Harvard buscaron liberar de responsabilidad al centro académico amparándose en la Ley Uniforme de Regalos Anatómicos de su estado.

Sin embargo, este pedido fue desestimado en febrero del 2024 por el Tribunal Superior de Suffolk en primera instancia, lo que derivó en el acuerdo económico recientemente aceptado. Con esto, la prestigiosa casa de estudios señala que busca dejar atrás un incidente “abominable” y que se prolongue el litigio.

“Reafirmamos nuestro profundo pesar y empatía hacia las familias de los donantes que puedan haberse visto afectadas”, señaló la casa de estudios en un comunicado esta semana. En el mismo mensaje, la universidad prometió reformas a sus protocolos de donación de acuerdos y la creación de una beca anual para agradecer “a todos los donantes de tejido anatómico”.

Ministro de Transporte se pronuncia sobre Trenes Caltrain | Correo

#noticiasdehoy #política #noticiaspoliticas #congreso #keikofujimori

SUSCRÍBETE AQUÍ ► https://bit.ly/3lEGJn8
Web: https://diariocorreo.pe
Twitter: https://twitter.com/diariocorreo
Facebook: https://www.facebook.com/CorreoPeru/

Share.
Exit mobile version