Para que un menor viaje solo fuera del país se requiere de todo un trámite que consume tiempo y dinero. Ambos padres deben pasar a una notaría para dar su autorización. Deben acompañar sus DNI, la partida de nacimiento del menor y las indicaciones detalladas del viaje (itinerarios, línea de transporte, numero de vuelo). La autorización tiene vigencia limitada y sirve para un solo viaje. El documento notarial impreso se lo queda el funcionario de Migraciones al salir del país. Algo simple se convierte en complejo y costoso.
Para que un menor viaje solo fuera del país se requiere de todo un trámite que consume tiempo y dinero. Ambos padres deben pasar a una notaría para dar su autorización. Deben acompañar sus DNI, la partida de nacimiento del menor y las indicaciones detalladas del viaje (itinerarios, línea de transporte, numero de vuelo). La autorización tiene vigencia limitada y sirve para un solo viaje. El documento notarial impreso se lo queda el funcionario de Migraciones al salir del país. Algo simple se convierte en complejo y costoso.
En Argentina pasaba lo mismo, lo han cambiado. No se ha suprimido la autorización notarial; el que quiere la puede seguir utilizando. Se ha creado una alternativa: Los padres ahora pueden dar esa autorización al momento de solicitar o renovar el pasaporte. La autorización es genérica y se mantendrá vigente hasta que el menor cumpla 18 años. No más papeles, notarías, ni demoras en controles migratorios. Todo es digital, simple y barato. ¿Por qué no hacemos lo mismo? , ¿hay alguien pensando en esto?
Esta es una de las medidas que se han venido implementando en Argentina desde el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado. Leyó bien. Es un Ministerio creado para hacerle la vida más fácil a la gente y a sus empresas. “Trabajamos para incrementar la libertad económica, reducir el gasto público y aumentar la eficiencia del Estado”; así definen su misión. La lista de medidas de simplificación implementadas es impresionante. Cubren distintos campos, desde procesos aduaneros de importación y exportación, hasta procesos de asignación de slots en aeropuertos. No es de asombrar que se requiera de ese esfuerzo. En Argentina, hasta hace poco, se limitaba la exportación de cabezas de ajo por su reducido tamaño, pese a que estaban destinadas a convertirse en puré.
En el Perú no tenemos un ministerio. Tenemos ministerios para otras cosas (mujer, poblaciones vulnerables, cultura, ambiente, etc.), pero no tenemos uno cuya única misión sea hacerle la vida más fácil a la gente y a sus empresas. No hay nadie en el Consejo de Ministros focalizado en esa tarea.
La tarea de simplificación y mejora regulatoria se la han asignado a la Presidencia del Consejo de Ministros, quien tiene bastante trabajo con otros temas para priorizar estos asuntos. El Ministerio de Economía y Finanzas hace algo, pero depende mucho de la iniciativa de su titular. Indecopi es lo más institucional y sostenido en el tiempo que tenemos en materia de eliminación de barreras burocráticas, pero ni sus facultades ni sus recursos le alcanzan para hacer recomendaciones de mejora regulatoria. Esta pelota está en “tierra de nadie”.
Destrabar los proyectos mineros es muy importante. También lo es el reforzar la capacidad de Indecopi de eliminar barreras burocráticas, pero no parece suficiente para simplificarle la vida a la gente y a sus empresas. Necesitamos convertir ese objetivo en una política de Estado. No sé si crear un ministerio es la salida, pero seguir haciendo lo mismo (comisiones ad hoc, shocks desregulatorios, etc.), no nos saca del problema. ¿Quién asume la pelota?



