lunes, agosto 24

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

Una ciudad también puede contarse desde un cuerpo que baila, desde la memoria de un líder campesino, desde la voz de una mujer que se adelantó a su tiempo o desde la cámara de un adolescente que decide retratar el barrio en el que creció. Durante cuatro días, esas miradas distintas coincidirán en un mismo lugar.

Una ciudad también puede contarse desde un cuerpo que baila, desde la memoria de un líder campesino, desde la voz de una mujer que se adelantó a su tiempo o desde la cámara de un adolescente que decide retratar el barrio en el que creció. Durante cuatro días, esas miradas distintas coincidirán en un mismo lugar.

Del 27 al 30 de agosto, el Museo de Arte de Lima (MALI) será escenario de la segunda edición de Escape, festival organizado por el Vicerrectorado de Investigación de la PUCP en alianza con el museo. La propuesta reúne danza contemporánea, teatro, cine, talleres y conversatorios que abordan temas como la memoria, el territorio, la identidad y las tensiones de una ciudad diversa.

Pero detrás de la programación existe también una preocupación concreta: ¿qué ocurre con una obra después de haber sido creada si no encuentra un lugar donde mostrarse?

Para Félix Lossio, jefe de la Oficina de Creación de la PUCP, esa pregunta estuvo en el origen del festival.

“Había mucho contenido desarrollado por los docentes, en algunos casos con otros cocreadores, en algunos casos incorporando estudiantes, pero había pocos espacios de circulación”, explica. El problema, advierte, trasciende a la universidad: “Los espacios de circulación de la cultura son a veces restringidos o inaccesibles”.

Escape nació precisamente para abrir una puerta.

Lo que queríamos era, por un lado, que los docentes pudieran tener otros espacios de circulación fuera del campus y, por otro, que cualquier persona de nuestra ciudad o del país pueda acceder a estos contenidos”, señala Lossio. De allí también la decisión de ofrecer actividades gratuitas.

El primer encuentro será el jueves 27 de agosto, a las 7:30 p.m., con “BABELima”, una obra de danza contemporánea dirigida por Marlon Cabello que observa Lima desde sus contradicciones.

Investiga y trata sobre la ciudad, sobre Lima, sobre sus tensiones, sobre sus riquezas”, resume Lossio.

BABELima: una mirada a Lima desde la danza contemporánea. (Foto: Difusión)

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

La obra cruza tradiciones andinas con lenguajes contemporáneos a través de escenas como La Yunza, Cóndor-Toro y Yawar. Celebración y conflicto, identidad y diversidad conviven sobre el escenario como conviven también, no siempre en armonía, en la propia capital.

La experiencia se ampliará con un taller de movimiento que permitirá al público aproximarse al proceso corporal y creativo que existe detrás de la puesta.

Escape participará además, el viernes 28 de agosto, en la programación de la Noche MALI, con propuestas como la lectura dramatizada Voces que retumban: De regreso al radioteatro de María Jesús Alvarado y la presentación de la Latin Perú Big Band de la PUCP.

Más de un siglo después de haber defendido ideas que incomodaban a su época, María Jesús Alvarado volverá a ser escuchada.

La actriz y directora Ana Correa, integrante de Yuyachkani, recupera parte de la obra de la escritora, educadora y precursora del feminismo peruano a través de “Voces que retumban: De regreso al radioteatro de María Jesús Alvarado”.

Es una escritora que se conoce poco, pionera del feminismo peruano”, señala Lossio. Correa, explica, recuperó sus obras y las trasladó al formato de radionovela para devolverlas al presente mediante una lectura dramatizada.

La puesta está basada en Amor y Gloria, el romance de Manuela Sáenz y el Libertador Simón Bolívar, una de las novelas históricas de Alvarado, y se presentará el sábado 29 de agosto, a las 3 p.m., en el Auditorio del MALI.

Ese mismo día, a las 5 p.m., el cine llevará al público del museo hacia otra memoria: la de Saturnino Huillca, Satuko, histórico dirigente campesino quechuahablante que luchó por el derecho a la tierra y la dignidad de las comunidades andinas.

Satuko: el documental que rescata el legado de un líder campesino. (Foto: Difusión)

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

El documental sigue el viaje de su nieto, Porfirio Quispe Huillca, en la reconstrucción de una historia que comienza en el ámbito familiar y termina recuperando una figura clave del movimiento campesino peruano.

El domingo 30, las cámaras cambiarán nuevamente de manos.

En “Miradas de mi Barrio”, adolescentes de Barrios Altos dejan de ser personajes observados desde fuera para convertirse en autores de sus propias historias.

Cada chico o chica está desarrollando un cortometraje de su vida, de su vida en el barrio, de su vida colectiva”, destaca Lossio sobre un proyecto que califica como “bien bonito”.

Miradas de mi barrio. (Foto: Difusión)

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

El resultado son cuatro cortometrajes —Devuélvanme mi plaza, La Huerta, La Quinta del terror y El turista— que transitan por el documental, la animación e incluso el terror.

No hay una sola manera de contar Barrios Altos porque tampoco existe una única forma de vivirlo.

La función será a las 3 p.m. en el Auditorio del MALI y estará acompañada por un conversatorio sobre arte y educación.

Dos horas después, a las 5 p.m., el festival dejará las salas para ocupar el frontis del museo.

“Artilugios de la mirada” convertirá el espacio público en escenario y propondrá al espectador algo aparentemente sencillo: moverse.

La intervención permite observar una misma coreografía desde tres lugares diferentes. Al cambiar de posición, cambia también lo que se percibe. La obra parte así de la pregunta: ¿cuánto determina nuestra mirada el lugar desde donde observamos a los demás?

Artilugios de la mirada. (Foto: Difusión)

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

Es en un espacio más público porque la idea es interactuar con quienes estén por allí caminando. Es un poco más interactivo”, explica Lossio.

Las obras reunidas en Escape nacieron de distintas disciplinas y procesos de investigación impulsados desde la universidad. Para Lossio, allí existe otra idea que el festival intenta colocar en discusión: el arte no es únicamente entretenimiento; también es una manera de producir conocimiento.

Nos interesa difundir la idea de que desde la universidad también se producen saberes a partir de las artes y de la creación”, afirma.

La universidad produce, por supuesto, conocimiento científico, conocimiento de las ciencias sociales, de diversas disciplinas, pero también produce saberes, produce ideas y moviliza sensibilidades desde las artes”, añade.

El desafío está en conseguir que ese conocimiento salga del campus y llegue a otros públicos.

Y allí aparece uno de los mayores obstáculos.

Lossio considera que Lima todavía no cuenta con una infraestructura cultural suficiente para la cantidad y diversidad de propuestas que se generan.

Nuestra ciudad no es que abunde en espacios culturales como teatros, galerías, museos o salas de cine no necesariamente comerciales que puedan acoger una producción cultural más alternativa, independiente o de un corte no tan comercial”, sostiene.

A ello se suman las distancias. “La infraestructura cultural todavía es insuficiente o está muy concentrada en ciertos distritos. Y la vida en nuestra ciudad sabemos que es complicada: las distancias, el transporte. Eso también dificulta la participación de la ciudadanía en cultura”, explica.

Sin embargo, Lossio no cree que el problema sea la falta de interés del público.

Motivación de las personas, yo creo que no [falta]. Creo que mucha gente, si supiera que existe esto, que es ingreso libre, estaría interesada”, asegura.

Por eso Escape quiere permanecer y crecer. La PUCP y el MALI incluso han invitado a colegios vinculados al museo para acercar el festival al público escolar.

Queremos que este sea un espacio que se sostenga en el tiempo y, sobre todo, que la ciudadanía, las familias, los jóvenes puedan disfrutar de eventos de calidad, bien producidos, de ingreso libre”, señala Lossio.

Y resume el propósito con una frase sencilla: “Que ocupen la galería, el teatro, el museo”. Esa es, finalmente, la apuesta de Escape: abrir espacios para que el arte salga al encuentro de la ciudad y encuentre nuevas miradas.

El Dato

Fechas: 27, 29 y 30 (Ingreso libre)

Lugar: Museo de Arte de Lima – MALI, Av. 9 de Diciembre 125 (también conocida como Paseo Colón), Cercado de Lima.

Más información en: https://escape.pucp.edu.pe/

Share.
Exit mobile version