La bancada de Juntos por el Perú (JP) ha colocado a diputados vinculados con Pedro Castillo en las presidencias de comisiones claves. Esta movida nos deja un panorama riesgoso: una agenda legislativa de la Cámara Baja dirigida desde el penal de Barbadillo, donde se encuentra recluido el expresidente izquierdista.
Una lectura de esta movida es que el castillismo viene tomando mayor fuerza en la bancada de JP, que se suponía estaría dirigida por el excandidato presidencial Roberto Sánchez, quien se ha colocado como asesor parlamentario. La repartición de las vocerías había dejado un panorama dividido (el castillismo siendo el portavoz del grupo del Senado, y los sanchistas quedándose con la Cámara de Diputados), pero ahora se reconfiguró el peso de las fuerzas con el control de las comisiones.
El castillismo ha logrado colocar a la diputada Catherin Palomino –quien registra una seguidilla de visitas a Barbadillo– como presidenta de la Comisión de Justicia, y a Yenifer Paredes –cuñada de Castillo– como titular de la Comisión de Energía y Minas. La Comisión de Constitución ha quedado en manos de Giannina Avendaño, diputada cercana a Sánchez, donde se intentará poner en agenda –nuevamente– la asamblea constituyente, para lo cual la diputada Svieta Fernández ya adelantó, en el videopodcast de El Comercio, que buscarán eliminar el candado constitucional que se aprobó en el último período unicameral que hoy impide pensar en la figura que se ha convertido en un fetiche para la izquierda.
Desde Justicia se buscará hacer movidas para lograr la libertad de Castillo, y en Energía y Minas la bancada de JP batallará por una nueva ampliación del Reinfo, cuyo plazo de extensión se vence a fines del 2026. Para este cometido tienen a aliados en su bloque de izquierda, con diputados de Ahora Nación y del Partido de Buen Gobierno que registran vínculos con la minería informal, tal como reveló este Diario.
La agenda que pueda impulsar el castillismo resulta peligrosa debido a que el bloque de izquierda cuenta con la mayoría de los votos en las comisiones que preside, por lo que tocará seguir al milímetro el accionar del Partido del Buen Gobierno en las votaciones de los temas antes mencionados.
También tocará prestar atención al contrapeso que se logre en el Senado para frenar las iniciativas que vengan desde la Cámara Baja. Si bien Fuerza Popular controlará la Comisión de Constitución en el Senado, la correlación de votos entre los bloques de derecha e izquierda están empatados. Lo mismo sucede en el grupo de estudio de Energía y Minas, donde la presidencia la tiene Obras, del bloque de izquierda.
La delegación de facultades será el primer termómetro en el terreno legislativo para conocer la correlación de fuerzas en la cancha. Pero si el bloque de derecha no empieza a tomar previsiones, la situación se podría descontrolar en la agenda legislativa desde muy temprano, con un castillismo que ya está pensando en las elecciones del 2031.
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