lunes, septiembre 21

Las declaraciones que dieron ante las autoridades los escolares del Liceo Naval Almirante Guise, de San Borja, implicados en el caso de violación sexual a un compañero en el interior de un bus coinciden en que los tres adultos presentes, dos profesores y el chofer, no intervinieron antes, durante y después del ataque sexual ni llamaron la atención a los presentes en la unidad.

En sus testimonios, los adolescentes indicaron que el entrenador de futbol se sentó al costado del chofer, mientras que el otro docente se ubicó en la parte posterior del piloto. Incluso, uno de los responsables se quedó dormido, según contó un adolescente.

Lo llamativo es que ninguno de los menores recuerda o conoce los nombres de los profesores que los acompañó en el traslado y regreso al Liceo Naval Almirante Guise tras disputar un partido de futsal en el colegio Santa Teresita, el pasado 15 de septiembre.

Un miembro de la delegación detalló que el profesor de fútbol que los acompañó es el reemplazo del entrenador que usualmente los dirige, por ello, es que los menores dijeron que no lo conocían. Además, los menores usaron un parlante de música a alto volumen en el interior del bus durante 10 minutos sin que los profesores ejerzan algún control.

Respecto al chofer, los escolares señalan que no lo conocían porque el bus no era de propiedad del colegio, sino que había sido alquilado para trasladar a la delegación. Las unidades del Liceo Naval Almirante Guise son de color amarillo.

Un grupo de padres del Liceo Naval Almirante Guise protestó por el caso de violación sexual a un adolescente en un bus.

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Respuesta de la familia

Un familiar de la víctima señaló a El Comercio que los menores implicados, con sus declaraciones, se están tratando de “cubrir” entre ellos porque son de la misma promoción , pues consideró que pretenden reducir su responsabilidad en el hecho y dar la apariencia de que solo son tres los que, supuestamente, perpetraron, el ultraje.

La mujer explicó que su sobrino mide 1.90 m de estatura, por lo que indicó que resulta imposible que solo tres jóvenes lo hayan inmovilizado. Dijo esperar que los cuatro menores que fueron liberados días atrás también cumplan con internamiento preventivo con sus otros seis compañeros en el Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima, más conocido como ‘Maranguita’.

Además, indicó que la defensa legal de la víctima denunciará a los tres adultos que viajaban en el bus, pero que no actuaron, así como contra el Liceo Naval Almirante Guise por no entregar los nombres de los profesores ni las imágenes de las cámaras de seguridad.

Denuncia contra profesores y chofer

Jorge Petrozzi, abogado de la familia de la víctima, cuestionó a los directivos del Liceo Naval Almirante Guise y a las autoridades por no proporcionar las identidades de los tres adultos que viajaban en el bus que fue alquilado por el colegio para trasladar a su equipo de fútbol. Dijo esperar que, luego de que el Ministerio de Educación asuma el control del centro educativo, se den las facilidades para denunciar a dichas personas.

“El proceso contra estos profesores no será el mismo que contra estos alumnos porque, como los alumnos son menores, se ve ante un juzgado de familia. Lo de los profesores será ante un fiscal y juez penal. Van a ir por cuerdas separadas”, refirió.

“Acá no se puede ocultar su identidad, protegerlos o encubrirlos porque sino estarían cometiendo delito quienes lo hacen”, agregó.

Remarcó que los cuatro menores que fueron liberados aún puede ser internados de manera preventiva, ya que durante la investigación pueden surgir nuevas pruebas que los involucre en el hecho.

Los menores fueron a un chifa tras ataque sexual a compañero

Los adolescentes llegaron a su colegio tras sucedido el ultraje sexual a la víctima. Al arribar, la delegación, compuesta de 12 escolares, tomó rumbos diferentes, ya que algunos se fueron a sus casas, pero un grupo, en su mayoría de quinto año de secundaria, se dirigió a almorzar en un chifa de la avenida San Luis, tal como quedó registrado en las cámaras de seguridad.

En sus declaraciones, los menores indicaron que se tocó el tema de la violación sexual cuando bajaron del bus y cuando estuvieron en el restaurante. Además, dos menores indicaron que un ataque sexual ocurrió contra la misma víctima hace dos años en un bus. Un familiar de la víctima confirmó a El Comercio que sí ocurrió ese hecho, pero que no se concretó porque llevaba puesto pantalón y no short, como sí ocurrió la última vez.

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