La llegada de FlixBus al mercado peruano de transporte interprovincial vuelve a generar cuestionamientos entre las empresas del sector. COTRAP–APOIP, gremio que agrupa a operadores formales, cuestionó el modelo con el que la compañía alemana busca iniciar operaciones en el país junto a Grupo Polo y pidió a las autoridades aclarar quién será responsable de prestar el servicio.
La llegada de FlixBus al mercado peruano de transporte interprovincial vuelve a generar cuestionamientos entre las empresas del sector. COTRAP–APOIP, gremio que agrupa a operadores formales, cuestionó el modelo con el que la compañía alemana busca iniciar operaciones en el país junto a Grupo Polo y pidió a las autoridades aclarar quién será responsable de prestar el servicio.
Según información difundida por FlixBus, la compañía tiene previsto iniciar operaciones en Perú el jueves 24 de septiembre, mediante un esquema de asociación con transportistas locales. En su página oficial, la empresa explica que sus socios peruanos mantienen la propiedad y gestión de los buses y puntos de venta, mientras FlixBus aporta tecnología, planificación de rutas, precios y comercialización.
El cuestionamiento del gremio se centra precisamente en este modelo de operación.
COTRAP–APOIP sostiene que FlixBus pretende ingresar al mercado peruano mediante un esquema en el que la marca y la plataforma tecnológica comercializan los pasajes, mientras la operación física estaría a cargo de una empresa peruana.
El gremio afirma que Grupo Polo sería la compañía encargada de poner los buses y conductores, mientras FlixBus utilizaría su marca y plataforma para vender los pasajes.
“Aquí no hay una empresa de transporte que ingresa al Perú: hay una marca que se pone delante de una empresa peruana para vender pasajes como si fuera ella la que transporta. Eso no es innovación, es un formulismo diseñado para eludir las exigencias que la ley impone a quien realmente opera un servicio de transporte de pasajeros”, señaló el gremio.
Por ahora la empresa no cambiaria la estrategia para operar con una flota de buses propia. (Imagen: Flixbus)
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Sin embargo, esta caracterización es cuestionada por el propio modelo que FlixBus declara utilizar. La compañía señala que trabaja internacionalmente mediante alianzas con operadores locales, quienes ejecutan los viajes con sus propios buses y conductores, mientras FlixBus proporciona tecnología y herramientas comerciales.
Uno de los principales cuestionamientos de COTRAP–APOIP está relacionado con la responsabilidad frente a los usuarios.
El gremio exige que antes de la venta de pasajes se informe claramente:
- qué empresa está autorizada para operar cada ruta;
- quién es propietario de los buses;
- quién contrata a los conductores;
- quién responde ante un accidente;
- quién se hace cargo de una pérdida de equipaje, retraso o cancelación; y
- ante qué empresa deberá reclamar el pasajero o solicitar un reembolso.
“El pasajero tiene derecho a saber, antes de pagar, a quién le está confiando su seguridad. Una marca internacional no puede servir de fachada para que una empresa opere transporte sin cumplir lo que la ley exige”, enfatizó COTRAP–APOIP.
El cuestionamiento adquiere relevancia debido a que FlixBus señala oficialmente que en Perú serán transportistas locales establecidos quienes operen los buses, mientras la compañía alemana aportará su plataforma tecnológica y herramientas de gestión.
El ingreso de FlixBus al Perú no es nuevo dentro del debate del transporte interprovincial. En enero y febrero de 2026, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones había rechazado solicitudes de la compañía para obtener permisos de operación, según informó anteriormente El Comercio. Uno de los principales puntos discutidos fue que FlixBus no contaba con una flota propia.
La empresa, por su parte, explicó que su modelo de negocio internacional se basa precisamente en trabajar con operadores locales y que estos se encargan de la parte operativa.
En agosto, COTRAP–APOIP volvió a cuestionar el modelo y sostuvo que FlixBus debía adecuarse al marco regulatorio peruano.

El transporte interprovincial quedará suspendido desde el martes. (Foto: GEC)
/ HEINER APARICIO
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COTRAP–APOIP aseguró que su posición no busca cuestionar la inversión extranjera ni la competencia en el sector.
El gremio sostuvo que su reclamo está relacionado con las condiciones bajo las cuales una empresa puede prestar el servicio y con la necesidad de que las responsabilidades frente al pasajero estén claramente establecidas.
También pidió que FlixBus precise qué inversión directa realizará en buses, terminales, mantenimiento y personal, y qué componentes de la operación permanecerán exclusivamente en manos de Grupo Polo.
“La pregunta no es si FlixBus puede competir en el Perú. La pregunta es si va a hacerlo cumpliendo la ley como cualquier otra empresa, o si va a intentar entrar por la puerta falsa de un formulismo que la propia norma no contempla”, sostuvo el gremio.



