Oracle redujo su plantilla en unas 21.000 personas durante su último ejercicio fiscal y reconoció que la adopción de inteligencia artificial (IA) ya ha contribuido a esos recortes, una tendencia que podría continuar en el futuro.
Oracle redujo su plantilla en unas 21.000 personas durante su último ejercicio fiscal y reconoció que la adopción de inteligencia artificial (IA) ya ha contribuido a esos recortes, una tendencia que podría continuar en el futuro.
En su informe anual, la compañía estadounidense señaló que “la adopción y el despliegue de tecnologías de IA a lo largo de nuestras operaciones han resultado, y pueden continuar resultando, en reducciones de nuestra fuerza laboral”.
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Se trata de una de las referencias más explícitas realizadas hasta ahora por una gran tecnológica sobre el impacto directo de la IA en el empleo. Al cierre de su último ejercicio, Oracle contaba con 141.000 trabajadores a tiempo completo, un 13% menos que al inicio del periodo.
La empresa también advirtió que sus procesos de reestructuración y reorganización laboral pueden generar disrupciones internas. Según indicó, seguirá realizando ajustes de empleo en respuesta a cambios de estrategia, desempeño, adquisiciones y otros factores internos y externos.
En ese contexto, reiteró que “la adopción y el despliegue de tecnologías de IA en nuestras operaciones han resultado, y pueden seguir resultando, en reducciones de nuestra fuerza laboral”.
Al mismo tiempo, Oracle afirmó que ha destinado recursos significativos a infraestructura y contratación de especialistas en IA, y que prevé aumentar esa inversión como parte de su estrategia de crecimiento.
La compañía reconoció además que la competencia por captar talento especializado en inteligencia artificial se ha intensificado y que la transformación tecnológica exige nuevas capacidades, por lo que podría no lograr reciclar profesionalmente a todos los trabajadores afectados.
El caso de Oracle se produce en un momento en que las grandes tecnológicas aceleran la automatización de procesos mediante IA generativa y agentes autónomos, mientras destinan miles de millones de dólares al desarrollo de centros de datos e infraestructura para sostener esta nueva etapa tecnológica.













