El arribo de Héctor Cúper a Universitario de Deportes no solo representa la llegada de un técnico con pasado mundialista y una carrera construida desde el rigor táctico. También marca el inicio de una nueva etapa para un plantel que venía navegando entre dudas, cambios de sistema y decisiones que terminaron golpeando el rendimiento colectivo. Anoche en el Miguel Grau del Callao, mientras la ‘U’ empataba 0-0 ante Sport Boys en uno de sus partidos más discretos del año, en paralelo ya se empezaban a mover los primeros hilos del proyecto Cúper.
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En la interna del club entienden que Cúper no pretende destruir todo lo avanzado, pero sí devolverle al equipo algo que perdió en este 2026: equilibrio. Universitario dejó de ser un conjunto agresivo en presión alta, perdió sorpresa ofensiva y comenzó a depender demasiado de individualidades aisladas.
Ahí aparece el primer gran pedido del técnico argentino.
Para que el nuevo proyecto funcione, Cúper ya dejó claras algunas condiciones a la dirigencia. La primera: reforzar el mediocampo con un volante mixto de jerarquía.
La salida de Rodrigo Ureña dejó un vacío que la ‘U’ nunca logró llenar del todo. Jesús Castillo alternó buenas actuaciones con otras demasiado discretas, mientras que el equipo perdió dinámica en la recuperación y salida limpia desde el medio. Cúper considera clave incorporar un futbolista que pueda jugar como interior, volante por fuera o mediocampista de recorrido.
Un jugador capaz de sostener intensidad, recuperar balones y romper líneas. En otras palabras, un futbolista que vuelva a darle equilibrio al equipo.

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La búsqueda ya empezó y en Universitario saben que no hay margen para volver a equivocarse. El mercado de inicios del 2026 dejó demasiadas dudas y críticas hacia la dirección deportiva. Por eso, ahora cada fichaje será analizado con mucho más cuidado.
El otro gran requerimiento de Héctor Cúper apunta directamente al ataque. El técnico argentino considera indispensable incorporar un centrodelantero de peso internacional que pueda competir seriamente con Alex Valera.
La contratación de Sekou Gassama terminó siendo una de las grandes decepciones del año. Llegó como apuesta extranjera, pero nunca logró consolidarse. Entre lesiones, poca adaptación y un rendimiento muy bajo, el delantero quedó relegado incluso de las convocatorias.

Universitario vs. Sport Boys se enfrentaron por el Torneo Apertura 2026. (Foto: Jesús Saucedo / GEC)
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Por eso, la prioridad será encontrar un atacante con experiencia, capacidad goleadora y presencia física. Un delantero que no solo complemente a Valera, sino que eleve el nivel de competencia interna en ofensiva.
La dirigencia ya trabaja en posibles opciones, aunque antes deberá resolver otro problema importante: liberar cupos de extranjero.
Para concretar los refuerzos que pide Cúper, Universitario tendrá que desprenderse al menos de un futbolista extranjero. Y los nombres apuntados son claros: Héctor Fértoli y Miguel Silveira.
El argentino nunca terminó de consolidarse como pieza importante, mientras que el brasileño prácticamente desapareció de la rotación en las últimas semanas. Ninguno logró marcar diferencias y ambos hoy parecen tener más chances de salir que de continuar.

Universitario vs. Sport Boys se enfrentaron por el Torneo Apertura 2026. (Foto: Jesús Saucedo / GEC)
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La intención del club es cerrar estas decisiones antes del inicio del Clausura. No solo para darle herramientas al nuevo entrenador, sino porque Universitario todavía sueña con seguir compitiendo a nivel internacional en la segunda mitad del año.
Con Héctor Cúper empieza otra historia en Ate. Una historia donde el orden, la experiencia y el pragmatismo buscarán devolverle estabilidad a un equipo que hace meses dejó de reconocerse frente al espejo.













