¿Cómo se siente controlar un avión caza F-16? La Embajada de Estados Unidos en Lima abrió esta posibilidad como parte de una demostración tecnológica que coincide con uno de los momentos más importantes en el proceso de modernización de la Fuerza Aérea del Perú (FAP): la futura incorporación de 24 aviones F-16 Block 70, considerados entre los más avanzados de su generación.
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Johnson remarcó que el modelo adquirido por el Perú es el más avanzado dentro de toda la línea F-16.
“El F-16 Block 70 no solamente aquí en América Latina, sino de todos los aviones de cuarta generación, es el más avanzado”, señaló.
A ello se suma una ventaja estratégica adicional: la interoperabilidad con Estados Unidos y con otros 29 países que operan esta plataforma, lo que permitirá a pilotos peruanos participar en entrenamientos internacionales y ejercicios conjuntos.
“Perú ahora será parte de esta familia”, destacó el representante de la compañía.
Infraestructura y preparación hasta 2029
Mientras se concreta la llegada de las aeronaves, el Perú iniciará una etapa de adecuación técnica y logística. Esto incluye el fortalecimiento de pistas de aterrizaje, hangares especializados, entrenamiento de pilotos, formación de mecánicos y capacitación avanzada en ingeniería aeronáutica.

Bernie Navarro, embajador estadounidense en Perú, declara respecto a la adquisición de aviones caza F-16 el 24 de abril. (Foto: Julio Reaño / GEC.)
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Navarro precisó que este proceso será clave durante los próximos años.
“Desde ahora hasta el 2029 es un momento de capacitación, donde vamos a estar estableciendo las naves donde se van a guardar los aviones, fortaleciendo pistas, entrenando pilotos y mecánicos”, explicó.
Lockheed Martin también ha planteado un paquete de cooperación industrial que incluye transferencia de conocimiento, capacitación técnica y posibles programas de coproducción nacional vinculados al sector aeroespacial y de defensa.
Entre ellos figuran proyectos de drones no tripulados, desarrollo de sensores, formación especializada para personal de la FAP y la incorporación del Perú a la cadena global de suministro de la compañía.
La adquisición de los F-16 también ha estado rodeada de cuestionamientos políticos. La principal controversia giró en torno a si un gobierno de transición debía tomar una decisión de esta magnitud económica y estratégica.
En medio de ese escenario, también surgió desinformación sobre una supuesta necesidad de autorización de Estados Unidos para operar las aeronaves.
“El gobierno del Perú es dueño de estos aviones y los puede usar como ellos quieran. Esa información no es correcta”, afirmó.
La inversión estimada asciende a aproximadamente 3,500.00 millones de dólares y constituye uno de los proyectos más ambiciosos en materia de defensa de los últimos 40 años.












