sábado, octubre 10

Fabián Bustos lleva más de una semana de regreso en Universitario y el primer examen de su segunda etapa llega con una pregunta que no admite demasiadas vueltas: quién será el arquero titular ante Melgar. Miguel Ángel Vargas ha trabajado desde el inicio con el nuevo técnico; Diego Romero volvió el jueves, después de la gira de la selección peruana por Norteamérica. Con siete fechas por delante en el Clausura, el puesto del ‘1’ es la primera decisión que Bustos debe resolver.

Fabián Bustos lleva más de una semana de regreso en Universitario y el primer examen de su segunda etapa llega con una pregunta que no admite demasiadas vueltas: quién será el arquero titular ante Melgar. Miguel Ángel Vargas ha trabajado desde el inicio con el nuevo técnico; Diego Romero volvió el jueves, después de la gira de la selección peruana por Norteamérica. Con siete fechas por delante en el Clausura, el puesto del ‘1’ es la primera decisión que Bustos debe resolver.

Si hoy los cremas vencen al equipo ‘Dominó’, serán los líderes del Clausura. Por ahora, los cremas suman 20 puntos, y deberán aprovechar que ayer Garcilaso perdió 1-0 ante Sport Huancayo, que por ahora comparte la punta con Garcilaso, ambos con 22 unidades.

El técnico argentino regresó a Campo Mar con una manera de acercarse al plantel que se hizo visible desde el primer día. Se abrazó con Aldo Corzo, se reencontró con Edison Flores y Andy Polo, y también conversó de cerca con Bryan Reyna. Ese trato paternal, que busca reconstruir la confianza y recuperar la cercanía con sus futbolistas, es una de las primeras señales de su nueva etapa. Pero el afecto también necesita traducirse en decisiones.

La primera será frente a Melgar, este sábado, a las 7 p.m., en el Estadio Monumental. Bustos seguirá el encuentro desde el palco presidencial porque debe cumplir una sanción, aunque su presencia ya ha comenzado a mover las piezas de un equipo que necesita cerrar el Clausura con autoridad. Y entre las decisiones urgentes, ninguna concentra tanta atención como la del guardameta titular.

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Hay dos elementos que ayudan a entender por dónde puede inclinarse la balanza. Vargas estuvo disponible desde el comienzo de los entrenamientos bajo el mando del entrenador y fue uno de los jugadores que más efusivamente lo saludó durante su presentación en el gimnasio del club. Romero, en cambio, recién se reintegró el jueves pasado, junto con los futbolistas que participaron en la gira de la selección peruana por Norteamérica: César Inga, Jairo Concha, Gianluca Lapadula y Alex Valera.

Bustos no quiso establecer una jerarquía definitiva en la conferencia de prensa. “Tener dos arqueros del mismo nivel, con jerarquía importante. Es difícil estar en el arco de la ‘U’ y ambos lo han demostrado”, explicó. Luego recordó que Romero fue campeón en 2024 y que Vargas también celebró un título en 2025, después de disputar partidos importantes. “Es un lindo problema para mí”, resumió.

El problema, sin embargo, tiene números y momentos distintos. Si el entrenador debe resolverlo con apenas dos días de trabajo compartido, Vargas parece partir con una ventaja. No necesariamente por su pasado, sino por la oportunidad de mostrarse durante una semana en la que su competidor estuvo lejos del club.

El presente estadístico tampoco favorece a Romero. En el Clausura 2026, el arquero ha recibido 16 goles en diez partidos con Universitario. En el acumulado de la Liga 1, la ‘U’ ha encajado 31 tantos; Romero disputó 20 encuentros y recibió 24 goles. Solo en cinco de esas apariciones terminó con el arco invicto.

Su reciente actuación con Perú tampoco le ofrece demasiado respaldo. Fue titular ante Canadá, el único partido que disputó durante la gira norteamericana dirigida por Mano Menezes, y quedó señalado en acciones que terminaron en gol. El regreso al club, por eso, lo encuentra bajo presión y con la necesidad de recuperar seguridad.

Vargas presenta cifras más favorables en sus apariciones del año. En siete partidos del Apertura recibió seis goles y mantuvo su arco invicto en tres ocasiones. También fue el guardameta principal de Universitario en la Copa Libertadores: disputó cinco encuentros, recibió seis tantos y dejó su portería en cero en dos oportunidades.

Miguel Vargas. (Foto: Universitario)

Miguel Vargas. (Foto: Universitario)

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La comparación no resuelve por sí sola la elección. Romero tiene el antecedente del título de 2024; Vargas, el de 2025. Ambos conocen la exigencia de una camiseta que convierte cada error en debate y cada atajada en una reivindicación. Pero el calendario no concede demasiado tiempo para probar alternativas: quedan siete partidos y el margen para equivocarse se reduce.

La decisión de este sábado será la primera gran señal de Bustos en su regreso. El entrenador ha encontrado dos arqueros de jerarquía, como él mismo sostiene, pero ahora debe convertir esa competencia en una certeza. Por los entrenamientos disponibles y por las estadísticas, Vargas parece tener una mano por delante. Romero todavía puede cambiar el panorama. El arco, mientras tanto, espera dueño.

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