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Mientras BTS ofrecía su segundo concierto en Lima, numerosas seguidoras se reunieron en los alrededores del estadio de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos para escuchar la presentación. A lo largo de la avenida Amézaga, las asistentes corearon al unísono sus temas favoritos de la agrupación surcoreana.
Mientras BTS ofrecía su segundo concierto en Lima, numerosas seguidoras se reunieron en los alrededores del estadio de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos para escuchar la presentación. A lo largo de la avenida Amézaga, las asistentes corearon al unísono sus temas favoritos de la agrupación surcoreana.
El concierto comenzó a las 8:15 p. m. y culminó aproximadamente a las 10:30 p. m. Las fanáticas permanecieron junto a sus amistades y familiares mientras disfrutaban de la música que llegaba desde el interior del estadio. Aunque no tenían entradas para ingresar al recinto, esto no les impidió disfrutar de la presentación.
Durante la jornada, personal de fiscalización de la Municipalidad Metropolitana de Lima recorrió los alrededores del estadio para intervenir en los puntos donde se encontraban comerciantes ambulantes.
Las fanáticas permanecieron junto a sus amistades y familiares mientras disfrutaban de la música que llegaba desde el interior del estadio. Foto: GEC.
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Los fiscalizadores solicitaron a los vendedores que se mantuvieran en movimiento, con el objetivo de evitar aglomeraciones y mantener libres los espacios destinados al tránsito peatonal.
La presencia de efectivos de la Policía Nacional del Perú también fue visible en los exteriores. Los agentes permanecieron atentos ante posibles incidentes y acompañaron las labores de ordenamiento en las inmediaciones del recinto universitario.
La expectativa por el segundo concierto también se reflejó en la actividad comercial. En los alrededores de San Marcos, vendedores ofrecieron productos relacionados con la agrupación.
Casi al final del espectáculo, todavía se vendían pósteres, peluches, llaveros, polos y otros artículos. Sin embargo, personal de fiscalización municipal retiró a los comerciantes para evitar aglomeraciones y facilitar la circulación peatonal.
La salida de los asistentes generó congestión. Foto: GEC.
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La venta de alimentos también llamó la atención durante la jornada. Según comentaron a El Comercio, numerosos vendedores de panes con pollo tenían dificultades para colocar sus productos. A diferencia de otros artículos relacionados con la agrupación, los alimentos no parecían tener la misma demanda entre los asistentes al concierto.
El Comercio conversó con algunos asistentes al concierto. Una de ellas fue Lisset Vega, quien señaló que la jornada transcurrió con tranquilidad y que las ARMY se dedicaron a hacer olas y corear arengas. La única incidencia que mencionó fueron los desmayos registrados antes del concierto. Posteriormente, este Diario observó el ingreso de una ambulancia al recinto, aunque la situación no pasó a mayores.
Por otro lado, a las 9:35 p. m., cuando aún faltaba casi una hora para que terminara el concierto, Juan Medina decidió retirarse para regresar a casa y evitar quedar atrapado en la congestión.
“Yo vine a acompañar a mi enamorada, que es ARMY. Fue un gran show y es realmente alucinante ver cómo hay personas que, pese a quedarse afuera, están viviendo y disfrutando la experiencia. Sin embargo, yo vine desde Surco y me demoré una hora y media en taxi, así que quiero prever cómo regresar. Trataré de rodear las calles y tomar cualquier transporte que pueda encontrar”, comentó.
Quienes salían del recinto se dirigieron hacia el cruce de las avenidas Universitaria y Venezuela. Foto: GEC.
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La salida del recinto por los exteriores de la puerta 3 de San Marcos presentó dificultades debido a la congestión generada por los asistentes que abandonaban el estadio y se encontraban con las fanáticas que habían disfrutado del espectáculo desde afuera.
Quienes salían del recinto se dirigieron hacia el cruce de las avenidas Universitaria y Venezuela, donde había un espacio más amplio en la pista. Sin embargo, algunos asistentes no tenían claro hacia dónde dirigirse ni qué medios de transporte tomar.
Además de las opciones habituales, minivans y combis se ubicaron en los alrededores del estadio de San Marcos para ofrecer traslados directos hacia distritos alejados de Lima.
Estas unidades representaron una alternativa para quienes buscaban regresar a sus hogares tras el concierto, en medio de la congestión registrada durante la salida.
A las 11:15 p. m., los alrededores comenzaron a descongestionarse. Foto: GEC.
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Las dificultades para abandonar la zona también fueron reportadas por la asistente Lisset Vega, quien describió un intenso tráfico vehicular en las avenidas cercanas. Según contó a El Comercio, los automóviles permanecían prácticamente detenidos tanto en las rutas hacia la avenida Colonial como en dirección a la avenida Venezuela.
Ante la congestión, Vega optó por continuar a pie hacia San Miguel, atravesando la zona de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Sin embargo, señaló que el tránsito seguía paralizado y que los vehículos de transporte público circulaban repletos. Debido al cansancio, decidió seguir caminando sin consultar las tarifas de los servicios de movilidad.
Pese a las dificultades en las vías cercanas, Vega distinguió entre el caos vehicular y la organización de la salida peatonal. Según su percepción, el desplazamiento de los asistentes desde la zona de Occidente hacia la avenida Venezuela fue tranquilo, sin estampidas ni empujones. Asimismo, destacó la presencia de policías y serenos durante el recorrido, que describió como lento, pero seguro y ordenado.
A las 11:15 p. m., los alrededores comenzaron a descongestionarse. Así culminó la segunda presentación de BTS en Lima. La última fecha de conciertos estaba prevista para el sábado 10 de octubre.



