Para cualquier persona que supere los 30 años, asomarse hoy a la sección de comentarios de TikTok, Instagram o X puede sentirse como intentar descifrar un idioma extranjero sin traductor a mano. Lo que a primera vista parece una secuencia aleatoria de palabras o chistes sin sentido, en realidad, es un ecosistema lingüístico y social perfectamente codificado por la Generación Z, un grupo que representa más del 30% de la población mundial, según estudios de Bloomberg y Kearney, respaldados por proyecciones de la ONU, y que se caracteriza por un consumo de información acelerado e hiperpersonalizado donde el humor irónico es lo más importante.
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La velocidad de sus fenómenos es tal que instituciones centenarias han tomado nota, el prestigioso Oxford English Dictionary e iniciativas de la Fundación del Español Urgente (FundéuRAE) rastrean e incorporan este lexicón digital en sus radares. A diferencia de jergas pasadas, estas palabras nacen en una noche, se globalizan en días y mutan constantemente. La brecha generacional ya no se mide en gustos musicales, sino en la capacidad de interpretar el algoritmo.
Uno de los conceptos más extendidos en la conversación juvenil estas últimas semans es el de “farmear aura”. El término proviene directamente de la cultura del gaming, donde farmear describe la acción repetitiva para acumular recursos o experiencia dentro de un videojuego.
Llevado a la vida cotidiana, “farmear aura” implica realizar acciones, adoptar actitudes o mantener una compostura imperturbable ante situaciones complejas para acumular reputación o carisma (los llamados “puntos de aura”). Si alguien resuelve un problema con elegancia sin perder la calma, está farmeando aura. Por el contrario, tropezar en público o intentar impresionar sin éxito resta puntos.
El fenómeno escaló a tal nivel que trascendió la pantalla para convertirse en un espectáculo en vivo: tras masivas convocatorias en Argentina y Brasil, el concepto dio el salto a Europa con eventos como las primeras “Batallas de Aura”, donde cientos de jóvenes se reúnen en plazas públicas para batirse en duelos visuales, demostraciones de estilo y posturas imponentes frente a jurados improvisados. Perú no ha sido la excepción, y las redes sociales estallan en clips de escenas de reconocidos personas que “farmeaban aura” sin saberlo, en cuanto a las convocatorias, las primeras se han realizado en el Parque Kennedy (Miraflores).
Además, hace unos días el Museo Metropolitano de Lima fue escenario del concurso “farmear aura”, una actividad que reunió a jóvenes de varios distritos, el evento generó curiosidad entre los asistentes y llamó la atención por el uso de este término, popularizado en redes sociales.
Es preciso mencionar que hay canciones específicas para acompañar los videos de farmear aura como Metamorphosis de INTERWORLD, After Dark de Mr.Kitty, Aura de Ogryzek y Polozhenie.
Aunque gran parte de estos códigos nacen en la virtualidad, la Generación Z demostró una capacidad inédita para trasladar el absurdo digital al mundo físico mediante los Lookalike Contests o “concursos de clones”.
Lo que comenzó en Nueva York como una convocatoria informal para buscar al doble del actor Timothée Chalamet se transformó en una tendencia global replicada en capitales de todo el mundo. De pronto, cientos de jóvenes se convocan en parques públicos para premiar al mejor parecido de celebridades. Un claro ejemplo de esta apropiación territorial ocurrió en Bogotá, donde los usuarios armaron una convocatoria viral para encontrar al “doble” de la versión juvenil del ex candidato presidencial Iván Cepeda tras viralizarse fotos de su juventud. Estos encuentros no buscan la precisión; el verdadero incentivo es la convivencia presencial, la ironía compartida y el valor de formar parte de la creación de un meme en vivo.
Dentro de esta vasta red de subculturas emergentes, el movimiento Therian (o teriantropía) captó la atención de sociólogos y antropólogos urbanos. Se trata de jóvenes que afirman sentir una conexión profunda, espiritual o psicológica con animales no humanos.
A través de plataformas como TikTok, los therians comparten videos luciendo máscaras artesanales, colas sintéticas y practicando quadrobics, una disciplina deportiva no oficial que consiste en imitar los desplazamientos, saltos y trotes atléticos de felinos o cánidos a cuatro patas. Más allá de las miradas de desconcierto de los transeúntes en los parques, para la Generación Z este fenómeno representa una forma de exploración identitaria, sentido de pertenencia y expresión artística en una era sobreexpuesta a la norma social.
La velocidad de estas tendencias es tal que las estructuras de poder tradicional intentan subirse a la ola para no perder relevancia como la viralización de muletillas absurdas como ‘Six Seven’, una frase rítmica y sin significado conceptual directo que inundó las redes sociales como un chiste de repetición e identificación colectiva.
El fenómeno alcanzó un punto insólito cuando creadores de contenido, marcas multinacionales e incluso estrategias de comunicación institucional, comenzaron a hacer alusión a esta muletilla, tal como lo hizo el Papa León XIV durante su visita a España. Este cruce entre la solemnidad institucional y el humor absurdo de internet refleja una verdad ineludible: para conectar con las audiencias menores de 25 años, el poder debe aprender a hablar su mismo idioma, aunque no lo comprenda del todo.
En ese sentido y luego de revisar todas las tendencias, entender a la Generación Z no requiere memorizar cada término antes de que caduque en el algoritmo, sino comprender el cambio de paradigma. Frente al estrés financiero, la sobreinformación y la incertidumbre del mundo moderno, los jóvenes responden con ironía, humor absurdo y una constante búsqueda de microcomunidades, no se trata de una falta de sentido, sino de una nueva forma de construir sentido colectivo en la era digital.
Diccionario Gen Z
Una guía rápida para no quedarse afuera
Farmear aura: Realizar acciones, mantener la calma o mostrar estilo en situaciones cotidianas para acumular respeto y estatus social. Su éxito dio origen a eventos presenciales como las «Batallas de Aura».
Perder aura: Pasar por un momento vergonzoso, cometer un error torpe o intentar impresionar sin éxito, lo que resta prestigio dentro del grupo.
Six Seven: Expresión absurda y rítmica utilizada como muletilla o chiste interno dentro de las plataformas digitales para generar complicidad inmediata.
Therians: Integrantes de una subcultura juvenil que expresan una conexión espiritual o psicológica con animales a través de máscaras, indumentaria y la práctica de quadrobics (movimientos atléticos a cuatro patas).



