Hubo un tiempo en que Lena Félix necesitaba que alguien encendiera una cámara para que su carrera avanzara. Primero fue “Superstar”, después “La Voz Perú” y, entre un programa y otro, las posibilidades hicieron que su voz sea cada vez más conocida. Veinticinco años después, Félix ya no espera que la televisión le diga dónde cantar. Acaba de regresar de Nueva York, donde participó en la Latin Alternative Music Conference (LAMC), y se prepara para lanzar “Qué voy a hacer”, su próximo sencillo, el 27 de agosto.
Hubo un tiempo en que Lena Félix necesitaba que alguien encendiera una cámara para que su carrera avanzara. Primero fue “Superstar”, después “La Voz Perú” y, entre un programa y otro, las posibilidades hicieron que su voz sea cada vez más conocida. Veinticinco años después, Félix ya no espera que la televisión le diga dónde cantar. Acaba de regresar de Nueva York, donde participó en la Latin Alternative Music Conference (LAMC), y se prepara para lanzar “Qué voy a hacer”, su próximo sencillo, el 27 de agosto.
Durante seis días en Estados Unidos escuchó a productores, compositores y representantes de compañías como Warner y Sony. También compartió espacios con artistas como Julieta Venegas, Milo J y Trueno. Más que las celebridades, dice, le interesó observar cómo habían construido sus carreras. Allí entendió que el talento por sí solo no alcanza. Hay que conocer la industria, establecer vínculos y aprender a moverse dentro de ella.
Lena Félix viajó a Nueva York para participar en la Latin Alternative Music Conference (LAMC), encuentro que reunió a artistas, productores, compositores y representantes de la industria musical. (Fotos: Eder Calderón)
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Ahora trabaja en un EP y prepara “Qué voy a hacer”, canción que considera un punto de quiebre. No porque sea simplemente un nuevo lanzamiento, sino porque, según explica, reúne aquello que ha venido buscando durante años. “Estoy encontrando eso que estaba siempre buscando: mi propia voz, mi propio estilo”, dice. Hace poco pudo comprobar que esa búsqueda también puede encontrar respuesta frente a un público. En los Premios Somos, donde fue la artista invitada de la noche.
La diferencia está en que esta vez no quiere limitarse a cantar bien. Quiere entender cómo funciona aquello que existe detrás de una canción: quién la escucha, cómo se mueve, qué oportunidades puede encontrar y de qué manera una artista puede sostenerse sin depender permanentemente de una pantalla. “La industria musical no es un juego”, sostiene. Y en esa afirmación parece estar resumida buena parte de la nueva Lena Félix.

Félix fue aceptada este año como miembro de la organización de los Latin Grammy y busca ampliar su carrera como cantautora más allá del mercado peruano. (Fotos: Eder Calderón)
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Durante su reciente viaje a Nueva York también volvió sobre una discusión que atraviesa actualmente a la música: cuánto vale una canción cuando los números de las plataformas parecen haber adquirido más importancia que la propia composición. Esto atraviesa también la carrera de Félix, quien recuerda que hace algunos años postular a Viña del Mar que estaba en pleno cambio de bases para postulante. “A los Grammy no les importa si tu canción tiene un like, es lo de menos. Cuando intenté postular a Viña del Mar, las cosas habían cambiado y ahora te piden tener un millón de reproducciones en YouTube”, cuenta.
El problema, asegura, no termina en los algoritmos; también está en casa. Después de un cuarto de siglo trabajando en la música peruana, Félix siente que aún el país enfrenta los mismos problemas de siempre: falta de organización. “Cada género parece tirar por su lado, como si aún hubiera grupos que no se reconocen como parte de algo grande; ahí el problema”, menciona la artista. “Aquí en el Perú vamos muy a la deriva”, agrega.
Nueva York le permitió comprobarlo de cerca. Sin embargo, esta nueva etapa de Félix tampoco pretende convertirla en salvadora de la música peruana. Primero quiere entender su propia industria. Ha comenzado a enviar sus canciones a concursos internacionales y este año fue aceptada como miembro de la organización de los Latin Grammy, además de postular canciones para consideración. Pero su proyecto va más allá de una nominación. Quiere producir, componer y desarrollar una estructura que pueda sostenerse en el tiempo.
Por eso su definición de éxito tampoco pasa por los números. Lo que desea ahora es que su país la reconozca como cantautora y, eventualmente, llevar esa música a otros lugares. No habla de fama como destino final, sino de permanencia. Quiere que Lena Félix sea una marca, una productora y una artista capaz de generar oportunidades para otros.



