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Durante años, las conversaciones ocurrieron fuera de las salas de exhibición. Eran intercambios entre amigas, artistas con largas trayectorias y preocupaciones compartidas sobre el deterioro ambiental, la pérdida de sensibilidad y la manera en que los humanos se han colocado en el centro de todas las cosas. Esos diálogos privados terminaron transformándose en Maneras de estar vivo, la exposición colectiva que acaba de abrir sus puertas en Vesper Tzu Galería y que reúne por primera vez las obras de Alice Wagner, Andrea Tregear, Luisi Llosa, Nicole Franchy y Mariú Palacios.
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Lejos de buscar una estética uniforme, las cinco artistas conservaron la singularidad de sus lenguajes. Algunas se acercan a la naturaleza desde la espiritualidad, otras desde la memoria, el territorio o las relaciones entre especies. Esa diversidad terminó por convertirse en uno de los rasgos más sólidos de la propuesta.
“Lo interesante fue descubrir que, aunque las obras son formalmente muy distintas entre sí, todas parten de una inquietud común: cuestionar la idea de que los seres humanos estamos separados del resto de lo viviente”, explica Mariú Palacios. El resultado es una exposición que se mueve entre lo íntimo y lo colectivo, entre la contemplación y la pregunta filosófica.
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El origen de Maneras de estar vivo no estuvo en una convocatoria institucional, sino en una afinidad construida durante años. Nicole Franchy explica que la iniciativa nació de la necesidad de llevar al espacio público reflexiones que las acompañaban desde hace tiempo. “Queremos replantear una relación más horizontal y hasta simbiótica con los seres que habitan la Tierra”, señala la artista, quien destaca que el proyecto fue creciendo a partir de largas conversaciones y procesos personales de taller.
Esa preocupación compartida encontró eco en la idea de una crisis de sensibilidad. Para Alice Wagner, el problema no es únicamente ambiental, sino también emocional. “Nos unió una amistad y una sensibilidad compartida acerca de nuestro papel en este planeta, un planeta que a todas luces sufre”, afirma. Desde esa conciencia, el arte aparece como una herramienta para recuperar vínculos que parecían erosionados.
Maneras de estar vivo propone un diálogo entre distintas prácticas artísticas que cuestionan la separación entre los seres humanos, la naturaleza y la materia.
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En la muestra, la piedra, los textiles o la cerámica no son elementos pasivos. Luisi Llosa considera que el valor de la propuesta reside precisamente en la convivencia de miradas distintas. “La exposición funciona casi como un ecosistema: cada propuesta ocupa un lugar específico, aporta una perspectiva singular y, al mismo tiempo, modifica la lectura del conjunto”, sostiene.
Más allá de las diferencias formales, las cinco creadoras coinciden en que la experiencia humana no puede comprenderse de manera aislada. La intención es cuestionar la mirada que ha separado históricamente al hombre de aquello que considera exterior: animales, territorios, materia o memoria. “No se trata de quedarse observando la destrucción que se está viviendo como un registro constante, sino de sostener ideas y hacer. Transformar”, resume Andrea Tregear.
El Dato
▪ Hora: 11:00 a.m.
▪ Lugar: Vesper Tzu Galería (Av. Santa Cruz 1068, Miraflores. Lima – Perú)
▪ Temporada: del 23 de mayo al 24 de junio de 2026
▪ Horario de visita: lunes a sábado, de 11:00 a.m. a 7:00 p.m.
▪ Ingreso: libre













