Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

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Científicos han captado la superficie de nuestro Sol con un nivel de detalle nuevo e inédito mediante el telescopio solar más potente del mundo.
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El término que los científicos han utilizado para describir el descubrimiento que han hecho en el Sol es “inestabilidad de Kelvin-Helmholtz”.
Este fenómeno se produce cuando los fluidos —en este caso, gases calientes— se deslizan unos sobre otros, provocando que pequeñas perturbaciones se conviertan en vórtices en espiral.
En el océano, ayuda a explicar cómo las ondulaciones se transforman en olas gigantes y poderosas.
Friedrich Woeger, también del NSO, explicó que encontrarlo en la superficie del Sol no solo explicaba la dinámica del clima espacial, sino incluso por qué la superficie del Sol es tan caliente.
El fenómeno muestra cómo se transporta la energía hacia arriba.
“Una vez que se acumula suficiente energía en las capas superiores, esta puede liberarse en forma de llamarada, lo que se conoce como eyección de masa coronal”, señaló.

Una imagen del Sol capturada por la NASA que muestra eyecciones.
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Boboltz añadió que, además de la necesidad práctica de comprender y protegernos de la meteorología espacial, los nuevos hallazgos nos recuerdan que el Sol es un “laboratorio único”.
“Es nuestra estrella más cercana”, dijo. “Y puede ayudarnos a comprender algunas leyes muy básicas de la física”.
“La primera prueba experimental de la relatividad general de Einstein provino de las observaciones de eclipses solares, (…) así que, simplemente por el bien del conocimiento humano, necesitamos realizar experimentos como este”, sostuvo.

El telescopio solar Inouye, de la Fundación Nacional de Ciencias de EE.UU., se encuentra en un monte elevado, por encima de las nubes.
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