Una evaluación realizada por el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred) advierte sobre la vulnerabilidad de la infraestructura vial de Lima frente a eventuales lluvias intensas: 20 de los 33 bypasses analizados podrían sufrir inundaciones o aniegos.
José Luis Epiquién Rivera, especialista en gestión del riesgo de desastres de Cenepred, explicó que, dentro de los distritos con mayor población analizados, 330.690 personas podrían quedar expuestas debido a que una inundación alcanzaría sus viviendas.
Los distritos con mayor población expuesta son San Juan de Lurigancho (109.626 personas), Puente Piedra (53.490), Santiago de Surco (38.079), Comas (30.397), Chorrillos (26.610), San Juan de Miraflores (26.173), Ate (24.322) y el Callao (21.993).
Cenepred informó a El Comercio que los 20 puntos identificados como susceptibles son los siguientes.
- Bypass Av. Brasil – La Marina
- Bajada Av. Malecón
- Bypass Av. Arequipa
- Bypass de 28 de Julio
- Bypass Av. México
- Bypass Av. Javier Prado – Arequipa
- Av. Javier Prado – Vía Expresa
- Bypass Alfonso Ugarte
- Vía Expresa Línea Amarilla
- Bypass Mateo Pumacahua
- Av. Panamericana Sur
- Av. Separadora Industrial – Juan Velasco Alvarado
- Óvalo Pachacútec (Real Plaza), en Villa María del Triunfo
- Vypass Av. Benavides – Panamericana Sur
- Bypass Av. Angamos Este – San Luis
- Av. Javier Prado Este
- Av. Universitaria – Av. Panamericana Norte
- Av. Panamericana Norte – San Juan
- Bypass Av. Tingo María
- Vía Nuevo Aeropuerto
Además de los pasos a desnivel, Cenepred analizó puentes expuestos a desbordes de los ríos. Según Epiquién, 43 puentes, de un total de 64 evaluados, equivalentes al 67%, podrían sufrir afectaciones graves.
El hallazgo adquiere relevancia en una ciudad donde las recientes lloviznas ya han provocado problemas en infraestructura deprimida. El bypass de la avenida Pachacútec, en Villa María del Triunfo (VMT), volvió a acumular agua en octubre y tuvo que ser cerrado mientras hidrojets y camiones cisterna intervenían para permitir nuevamente el tránsito. Meses antes, un bus había quedado atrapado en el mismo punto.
20 pasos a desnivel y bypasses bajo riesgo
Los escenarios elaborados por Cenepred identifican zonas con alta y muy alta susceptibilidad a inundaciones, tanto por el eventual desborde de los ríos como por la acumulación de agua en sectores bajos o deprimidos.
“Los pasos a desnivel, los bypass, de 33 que se analizan, 20 podrían anegarse, podrían llenarse o inundarse”, explicó Epiquién en una entrevista con Canal N.
Entre los puntos identificados aparecen tramos de las avenidas Javier Prado y Vía Expresa, Alfonso Ugarte y 28 de Julio, además del bypass de la avenida Arequipa y sectores de Angamos.
La característica de estas infraestructuras plantea que al encontrarse por debajo del nivel de las vías que las rodean, el agua puede desplazarse hacia sus sectores más bajos si los sistemas existentes no consiguen evacuarla.
El análisis de Cenepred también advierte sobre otra clase de infraestructura. El 67% de los puentes evaluados sobre los ríos Chillón, Rímac y Lurín podría resultar afectado, principalmente ante escenarios asociados al incremento o desborde de los caudales.
Un puente expuesto al desborde de un río enfrenta un riesgo distinto al de un bypass donde el agua de lluvia desciende y queda atrapada en su punto más profundo.
¿Cuánta lluvia necesita Lima para comenzar a tener problemas?
El antecedente más importante ocurrió el 15 de enero de 1970. Una precipitación extraordinaria se prolongó durante varias horas sobre Lima y provocó inundaciones, interrupciones de servicios y daños en distintos sectores de la capital.
Las fotografías conservadas por el archivo histórico de El Comercio muestran, entre otros lugares, el paso a desnivel de las avenidas Javier Prado y Arequipa cubierto por el agua.
Miguel Yamasaki Koizumi, jefe de Cenepred, ha utilizado aquel episodio como referencia para dimensionar el riesgo. Lima llegó entonces a registrar aproximadamente 17 milímetros de precipitación. Según explicó, incluso una lluvia de alrededor de 5 milímetros podría producir inundaciones en determinados sectores, debido a las características de la ciudad y a la limitada permeabilidad de las superficies cubiertas por cemento.
El meteorólogo Abraham Levy, director y representante de AMBIAND (Ambiental Andina S.A.) y presidente de Meteorológica S.A.C., precisó a El Comercio que la precipitación de 1970 no estuvo asociada a un evento del Fenómeno El Niño, sino que habría respondido a otro mecanismo meteorológico.
“Esta lluvia se desarrolla de Huacho hasta Pisco […]. Entonces es una tormenta, es lo que se llama un sistema convectivo de mesoescala”, explicó a El Comercio.
Levy considera baja la probabilidad de que actualmente se reproduzca un evento con el mismo origen que el de 1970. Sin embargo, señaló que las temperaturas elevadas del mar constituyen un factor que deberá observarse hacia el próximo verano, ya para que se produzcan lluvias fuertes, esa condición tendría que coincidir con suficiente inestabilidad atmosférica.
Se prevén lluvias de moderada a extrema intensidad en Tumbes y sierra de Piura y de menor intensidad en otros sectores de la costa. (Imagen: Senamhi).
/ Diego Aquino Pedraza




















