Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
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Frente a su laptop, en vez del espectacular set de televisión del canal ENA, el cantante coreano-peruano Lee San o Leesan (traducido de “이산”) pone como fondo el lavadero de su cocina, donde entra más luz por la ventana de su departamento en Seúl. Con un polo azul y unos audífonos grandes en la cabeza, el chico de 21 años se conecta con Diario El Comercio. Son las 8 de la noche del viernes en Perú y las 10 de la mañana del sábado donde vive. Despertó horas antes y sigue somnoliento, porque el día anterior salió tarde de sus clases en la Universidad de Seokyeong. Lleva una vida tranquila, a pesar del protagonismo que su imagen viene cobrando por su participación en el famoso programa “The Scout”.
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Lee San junto a su familia en la ciudad de Yurimaguas, Loreto, Perú. (Foto: Cortesía Lee San)
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Su madre nació en Yurimaguas, donde conoció al padre coreano de Lee, pero finalmente el artista, de 10 años en ese momento, pasó a vivir a Lima con su familia, donde cursó dos años de primaria. Hoy ella es su figura más cercana, la persona que le sigue hablando en español desde el cuarto contiguo, donde se encuentra descansando, y quien, en la práctica, funciona como su primera manager.
Sobre Lee San
En «The Scout»
Lee San ocupa el primer lugar del ranking de puntajes tras su última presentación en “The Scout”, donde se enfrentó a su rival más fuerte, Kim Yu-shin. El programa de televisión surcoreano se emite los viernes por el canal ENA y la plataforma TVING en Corea del Sur. Además, sus presentaciones se publican luego en su canal oficial de YouTube, que lleva el mismo nombre. La etapa final de la competencia está prevista para julio de 2026.

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El programa de televisión coreano tiene similitudes con “La Voz”. Sin embargo, en “The Scout: Stars Reborn”, cantantes emergentes en Corea son los protagonistas. “No puedo explicar lo que es la pasión por la música para mí, pero puedo decir que lo estudio en mi carrera. Usualmente, escucho k-pop, rock, electrónica, R&B, soul”, comenta Lee San.
En “The Scout”, participan artistas coreanos que tuvieron mala suerte en sus primeros lanzamientos musicales y que buscan relanzar su carrera en una competencia en tres grandes encuentros de voz semanales y otras presentaciones más pequeñas entre cada ronda. En el programa, un panel de “masters” —no se les llama jurados, sino maestros— los guía, evalúa y desafía. Entre los mentores de este año, cobran mayor relevancia Lee Seung-chul, creador del programa; Wendy (Son Seung-wan), actriz y cantante del grupo Red Velvet; Young K (Kang Young-hyun) de la banda Day6; y Sejeong (Kim Sejeong), solista y antes integrante de la agrupación femenina I.O.I.

Maestros de «The Scout» en un video del programa. (Foto: Captura de pantalla)
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“Primero que nada, nunca había experimentado algo así antes —explica Lee San—. Fue sorprendente, porque mis masters son muy famosos y están muy cerca, justo frente a mi cara, escuchando mi canción”. El joven cantante lanzó su sencillo “Winter” en las plataformas Spotify y Apple Music el año pasado. Sobre el escenario, regresa a cantar en idioma coreano, porque participar con letras en español de canciones criollas no era una opción, según las reglas del programa.
Su camino hacia “The Scout” empezó, como la historia de V y J-Hope (de BTS), con la popularidad de un video colgado en sus redes sociales. El equipo del programa lo vio en Instagram tocando los acordes de “Gondry”, del grupo Hyukoh, y cantando un fragmento de la canción de la banda surcoreana, y lo contactaron.
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Tras algunas batallas, Lee San goza del cariño de sus fans peruanas, quienes crearon un grupo público donde un comentario sobre la entrevista con este diario superó los 60 “me gusta”. “¡Por favor, entrevisten a Leesan!”, escribió una persona por interno.
“Agradezco mucho a todos mis fans de Perú. Gracias, gracias”, dice y muestra una sonrisa bajando la cabeza. “Perú es clave”, agrega.
“Me gusta el pavo peruano, la papa, el ceviche, la chicha y la Inca Kola”
Para la primera presentación en “The Scout” ante los maestros, eligió la canción “Sherlock”, de SHINee, grupo de k-pop que lo acompaña desde la adolescencia. “He sido su fan por mucho tiempo. Realmente me gustan todas sus canciones”, cuenta Lee San.
Lee San recomienda buscar en YouTube el video de baile de “Sherlock”, y confiesa que lo ha visto incontables veces, porque hay algo en esa energía que no se agota. Su forma de bailar no es tan conocida como su tesitura. Quien diría que ese aspecto introvertido con el que cuenta forjaría una voz realmente sorprendente gracias a sus horas de práctica con música coreana. Él no entra en el fenómeno del k-pop, porque las canciones que elige parecen ser principalmente baladas, pero es un fan de grupos conocidos como BTS.
Cuando se le pregunta qué diferencia al k‑pop de otros géneros, no recurre a tecnicismos ni a la industria global. “Creo que la mayoría de letras de k‑pop hablan de confianza en uno mismo. Por ejemplo: ‘soy cool y tengo confianza’”, dice. Está hablando de recobrar la seguridad en sí mismo a través de las letras de melodías coreanas que suele escuchar. “Cada vez que la paso mal con la música, escuchar esas canciones y ver los videos siempre me da el coraje para levantarme otra vez, por la pasión y la confianza que muestran”, dice.
Su proyecto de vida tiene largo plazo. Tiene suerte de ver el fruto de su trabajo con algunas compañías de música que lo han contactado. Sin embargo, tal punto como llamarse “embajador del Perú” adelanta un futuro difícil de sostener en medio de los continuos ensayos y la rapidez de su ciudad. “Lo espero, pero aún no. Tengo que crecer y crecer. No es suficiente todavía. Espero representar al Perú más adelante. Es mi deseo”, confiesa.















