miércoles, mayo 27

Durante años, Ken-Y fue identificado como la voz romántica detrás de una de las duplas más exitosas del reguetón junto a R.K.M. Mientras el género urbano apostaba por la crudeza y el exceso, el cantante puertorriqueño encontró su lugar en las baladas melancólicas, las letras de desamor y una interpretación mucho más sentimental que la de muchos de sus contemporáneos.Ahora, en medio de una nueva etapa como solista, el artista regresará a Perú para reencontrarse con el público que acompañó éxitos como “Down”, “Igual que ayer” y “Te regalo amores”.

Durante años, Ken-Y fue identificado como la voz romántica detrás de una de las duplas más exitosas del reguetón junto a R.K.M. Mientras el género urbano apostaba por la crudeza y el exceso, el cantante puertorriqueño encontró su lugar en las baladas melancólicas, las letras de desamor y una interpretación mucho más sentimental que la de muchos de sus contemporáneos.Ahora, en medio de una nueva etapa como solista, el artista regresará a Perú para reencontrarse con el público que acompañó éxitos como “Down”, “Igual que ayer” y “Te regalo amores”.

Pero detrás de esa imagen de “romántico del reguetón” también hubo años de desgaste personal, pausas y cambios profundos. Tras la separación definitiva de R.K.M. & Ken-Y y luego de atravesar problemas relacionados con el alcohol, el cantante asegura sentirse en una etapa mucho más madura, enfocada en la familia, la estabilidad emocional y una nueva visión sobre la música

Antes de consolidarse como solista, Ken-Y fue compositor y una de las principales voces creativas detrás de R.K.M. & Ken-Y, dúo que marcó la expansión global del reguetón melódico en los años 2000. (Foto: J&M Producciones)

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―¿Pasar de trabajar en dúo a solista de forma intermitente no es complicado?

Es difícil, todo requiere esfuerzo, especialmente después de tomarse una pausa que se sintió como un retraso. Pero retomamos esto con el mismo amor y muchas ganas. A mí me gusta mi trabajo, amo lo que hago. Estoy muy agradecido con Dios por la oportunidad de dedicarme a esto. Es como comenzar de nuevo, desde cero, dando todos esos pasos que una vez recorrí para hacer que este concepto funcione de manera positiva.

―Esta es la segunda vez que inicias tu carrera como solista.

Vamos retomando la carrera como solista. Más o menos en 2013 comencé esta aventura y, para 2016, lancé mi primer álbum como solista, The King of Romance. De ahí salieron temas como “Sentirte Mía” y “Como lo hacía yo”. Luego, en 2017, me reuní nuevamente con R.K.M. y, por varias razones, las cosas no estaban resultando, así que decidí retomar esta etapa. Gracias a Dios, han sido dos años de mucho trabajo, pero también de muchísimo crecimiento.

―¿En qué se diferencia esta etapa actual de tu primera etapa como solista?

He pasado por muchas cosas, tanto en lo profesional como en lo personal, y he crecido en ambos aspectos. Tengo una mentalidad un poco más madura, otra perspectiva de vida y mis prioridades también cambiaron. Quiero asumir esta etapa con más seriedad y atesorar mi carrera como solista. La clave es ser más cuidadoso con este proyecto. Se me están abriendo puertas para conciertos y giras en muchos países, y eso representa una gran oportunidad para mí.

―¿Por qué esta vez será diferente para tu carrera?

Soy un hombre diferente. La familia me cambió, aunque primero siempre está Dios. Uno tiene que tener presente a Dios en todo momento. Luego viene el matrimonio, tener una vida en conjunto, un hogar, y eso definitivamente ayuda a enfocarse en lo que uno quiere para su vida. Empiezas a pensar en tu bienestar y en no hacer cosas que afecten negativamente a las personas que amas.

Yo solo quiero estar con los míos, que se sientan seguros y vivan en un entorno tranquilo. Para lograr eso, uno tiene que hacer grandes cambios; de lo contrario, nada funciona. La música no puede ser el único impulso, también deben existir otras cosas que te permitan seguir construyendo algo positivo.

―¿Cuál fue ese gran cambio que realizaste en tu vida?

Bueno, ya no tomo alcohol. Quizás para muchos sea algo común o normal, pero el alcohol me afectó muchísimo y, gracias a Dios, logré cerrar ese capítulo de mi vida y aprender de él. Obviamente, sin arrepentimientos, porque también fue una etapa que me mostró qué era bueno para mí y qué no. Aprendí de la experiencia y esa es la verdadera ganancia: poder crecer a partir de los momentos difíciles.

―¿Cómo afectó el alcohol a tu vida privada y profesional?

Creo que el hábito de tomar alcohol me frenó durante mucho tiempo en distintas áreas de mi vida. Poder desprenderme de algo que me estaba atrasando ha significado un gran avance, tanto profesionalmente como para mi salud y mi estado de ánimo. Para lograr todo lo que estoy consiguiendo ahora era importante dejar eso atrás. Y si me preguntas cuál ha sido mi mayor logro, diría que fue abandonar esa costumbre con la que luché durante mucho tiempo y que finalmente logré vencer, algo que antes pensaba imposible.

―¿Ahora cómo manejas las presiones de una gira, las expectativas de tu etapa solista y tus nuevas producciones?

Intento no ponerme esa presión. Pienso en hacer lo que siempre he hecho y en volver a la música como el principal motivo por el que entré en este negocio. Me imagino a la gente disfrutando de lo que hago y, cuando lo veo así, no existe presión alguna. En mi etapa como parte de un dúo ya demostré mucho de mí.

―Cuando formabas parte del dúo R.K.M. & Ken-Y, ¿existían ese tipo de presiones externas?

En el grupo cargaba mucho peso sobre mis hombros. Fui líder, productor y compositor, así que gran parte de Rakim & Ken-Y, por no decir el 90 %, salía de mi mente y del trabajo en equipo. Ahora simplemente fluyo y sigo haciendo lo que me gusta, pero desde un espacio más libre y cómodo. Tengo más libertad en la tarima y puedo hacer cosas que antes no hacía, no porque no se pudiera, sino porque no encajaban con el concepto del dúo.

No es fácil desprenderse de eso, porque fue una marca muy grande, pero con el tiempo me doy cuenta de que la gente está viendo mi proyecto actual con buenos ojos, y eso lo agradezco profundamente.

―Al recordar aquellas épocas, ¿qué es lo primero que se te viene a la mente?

Se extrañan esos momentos en los que uno siente que “es nuestro momento”. Todos tenemos una etapa así en la vida, ya sea en la música o en cualquier otra profesión. Se extrañan mucho esos comienzos, cuando empiezas a vivir el sueño. Pero también he aceptado que el tiempo pasa y que la industria cambia. Extraño Venezuela y todo lo que viví allá… Lo importante es que el reggaetón logró unir culturas, gracias a Dios.

―Has mencionado a Dios repetidas veces, ¿te planteas hacer música gospel?

Para cantar música cristiana tendría que tener una convicción mucho más grande. Estamos hablando de algo muy serio. Llevar el evangelio a través de la música requiere más que una carrera artística: implica un compromiso con Dios, porque no se trata solo de cantar, sino del mensaje que llevas.

No es que no lo considere, pero creo que todo tiene su tiempo. Lo importante es tener el corazón dispuesto. Estar dentro de este estilo musical no es un impedimento para buscar el rostro de Dios, algo muy importante en este negocio, porque es una industria muy competitiva y emocionalmente desgastante.

―¿Eso es un sí o un no?

Los tiempos de Dios son perfectos.

Sobre el concierto

Ken-Y

Miércoles 27 de mayo, a las 9:00 p.m., en Arena 1. Entradas disponibles en Joinnus.

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