Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

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Francia vive una escalada de violencia en medio de protestas, saqueos, detenciones y crecientes tensiones políticas. Lo que comenzó como un reclamo estudiantil se ha convertido en una movilización de alcance nacional que deja, por ahora, más de 2.500 detenidos y 600 policías, además de numerosos comercios e instituciones vandalizados. Ante la magnitud de los disturbios, el Gobierno del presidente Emmmanuel Macron comenzó a imponer el lunes toques de queda nocturnos en zonas de París y otras ciudades, y anunció ayudas para los trabajadores de cerca de 3.000 establecimientos afectados.
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El punto de violencia más alto se registró entre el 17 y 18 de octubre, cuando las protestas reunieron a cientos de miles de personas en todo el país y derivaron, en algunas ciudades, en enfrentamientos con la policía, saqueos y ataques contra edificios y comercios.
El analista internacional Jorge Chávez Mazuelos compara esta situación con la protesta estudiantil de 2019 en Chile, que comenzó con un reclamo por el incremento de pasajes en el Metro.
“¿Qué sucedió después? Se agregaron otras demandas que tenían que ver con las tensiones sociales irresueltas en el país. Se generó un momento de grave conmoción, en donde todas esas demandas afloraron. Entonces está pasando algo similar en Francia», indicó en conversación con El Comercio.
“Hay que entender que Francia tiene una serie de problemas de carácter estructural”, puntualizó el también docente de la Academia Diplomática del Perú sobre aspectos como el crecimiento demográfico, más población mayor, cambio en la edad de jubilación, mayor presión en la caja fiscal, etc.

La policía se enfrenta a manifestantes durante una protesta en el marco de una movilización a nivel nacional por el aumento del costo de vida. (Foto: AFP)
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Un grupo de personas espera fuera de una zona acordonada mientras manifestantes —entre ellos estudiantes de la École du Louvre— bloquean la entrada al Museo del Louvre. (Foto: AFP)
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El periodista y analista internacional Carlos Novoa ve esta situación como un “embalsamiento social” que se relaciona también con un agotamiento del modelo de gobierno del presidente Macron.
“Al gobierno francés no le alcanza más o no tiene más dinero para cubrir las necesidades que el Estado francés le otorga a sus ciudadanos. Francia era una especie de Estado de bienestar, y ese Estado de bienestar ya no va más”, indicó Novoa, docente de la Universidad de Lima.
Si bien las manifestaciones del fin de semana han dejado imágenes de violencia, saqueo, incendios, pillaje, etc., ambos analistas coinciden en que Francia tiene una tradición por la protesta organizada.
Para Novoa, en el país galo existe “una cultura de protesta que viene desde mayo del 68, y que los franceses en líneas generales están acostumbrados a ir a marchas”.
En tanto, Chávez Mazuelos señaló que sin bien la protesta “es algo que no debe sorprender”, sin embargo, los daños recientes se salen de lo esperado.
“Es parte de la tradición. Ahora, el nivel de actos de violencia que estamos viendo, digamos, que no tiene muchos precedentes”, comentó el analista. Y más de una institución ha reclamado por los daños que han generado las protestas
En esa línea, la Asociación de Alcaldes de Francia y de Presidentes de Mancomunidades (AMF) condenó los ataques a los ayuntamientos registrados durante las protestas.
En tanto, la Comisión Europea dio su apoyo a las autoridades francesas en el control del orden público, aunque el portavoz comunitario de Interior, Markus Lammert, precisó que “no se debe equiparar a las personas que se manifiestan pacíficamente y aquellas que cometen actos de violencia”.
Macron, la extrema derecha y la extrema izquierda
Pero las protestas también tienen un fondo político.
Para Novoa, si bien el movimiento estudiantil y universitario es espontáneo, también se nota el aprovechamiento de grupos políticos, principalmente de la extrema derecha y de la extrema izquierda.
“Lo que estamos viendo es que esta crisis en Francia, y así como en el resto de Europa, en realidad está favoreciendo a los polos radicales”, indicó el docente universitario. Estos se representan en Agrupación Nacional, de Marine Le Pen; y en Francia Insumisa, de Jean-Luc Mélenchon.
Frente al fracaso del modelo de Macron, Novoa indicó que el partido más beneficiado es la derecha nacionalista dirigida por Le Pen. “¿Cuál es la alternativa a Le Pen? Es la ultra izquierda dirigida con Jean-Luc Melechon, que es la que, digamos, se está moviendo más, está aprovechando más que nadie esta esta ola de protestas que estamos viendo», sostuvo.
En esa línea, el presidente Macron culpó el domingo a “grupúsculos de extrema izquierda” por la violencia en las calles. “Hago un llamamiento a todos los partidos políticos para que condenen inequívocamente toda forma de violencia”, dijo en un discurso televisado.

Marine Le Pen, líder del partido de extrema derecha Agrupación Nacional; el presidente Emmanuel Macron y Jean-Luc Mélenchon, el líder de extrema izquierda Francia insumisa. (Fotos: AFP)
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Hay otro factor para tomar en cuenta en el papel de los partidos políticos en las protestas: las elecciones presidenciales del 2027.
Chávez Mazuelos señaló que ambos extremos compartían la intención de que Macron adelante las elecciones. Sin embargo, a seis meses de la campaña la situación es diferente, y “claramente estas fuerzas políticas quieren ponerse en una mejor posición de cara a esas elecciones, pero la postura que han tomado ha sido distinta”.
Esto se ha notado más en la atribución de responsabilidades. Mientras Francia Insumisa considera que las demandas son correctas y la mayoría de los manifestantes son pacíficos, Agrupación Nacional acusa a ciertos sectores de causar la violencia, entre ellos están los migrantes.
“Al margen de esos sectores de izquierda, a los que se acusa de estimular la violencia, también se acusa a sectores de migrantes que tienen una visión incompatible con las de Occidente y con las de Francia, y se les acusa de ser ellos quienes están causando la violencia y el desorden por la ineficiencia del gobierno en controlar la migración”, indicó Chávez Mazuelos.
Esta posición ha sido reforzada por el presidente de Estados Unidos Donald Trump, quien ha respaldado antes a Le Pen. “Los migrantes han tomado Francia. ¡Deben CERRAR LAS FRONTERAS, RÁPIDO!”, indicó en su red Truth Social.
¿Qué alternativas quedan? Es posible que lo más difícil esté por venir. El colectivo de protesta “chalecos amarillos” ha anunciado para el 24 de octubre una gran movilización, que han calificado como un “segundo acto”.
“Macron habla de ira y vergüenza. Compartimos ese sentimiento: rabia por pagar precios cada vez más altos por la gasolina, los alimentos y el alquiler”, indicaron en comunicado.
El grupo, que no tiene un liderazgo fijo, apareció hace casi 10 años en unas protestas contra el incremento de precios de los combustibles. Se caracterizaban por vestir unos chalecos amarillos fosforescentes.


