No es exagerado decir que los atentados del 11 de setiembre del 2001 cambiaron la dinámica de la geopolítica global. Estados Unidos, sorprendida y atacada en su núcleo luego de los ataques de Al Qaeda, emprendió una guerra contra el terrorismo internacional que solo alentó mayor extremismo.
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Si bien ha habido un declive del terrorismo islamista a nivel global, ¿se están generando nuevas circunstancias como para que haya otra ola similar? ¿Qué tan peligrosas son las filiales de Al Qaeda?
El llamado terrorismo de alcance global en la práctica era representada por Al Qaeda y el Estado Islámico, pero los que han sobrevivido son los remanentes de Al Qaeda y no del EI, porque este pretendía ser un estado con un poder centralizado, y tenía una base territorial, cuya capital estaba en la actual Siria. Cuando el grupo pierde a sus líderes y el control del territorio, queda reducido a la mínima expresión.
En cambio, Al Qaeda era un grupo donde el mando central no era un mando en sentido estricto, sino que apoyaba a grupos locales. Esos son los que han sobrevivido, pero son muy inferiores en capacidad de acción, salvo probablemente el del Sahel africano.
Después de 25 años, Estados Unidos se involucra activamente en otra guerra en el Medio Oriente, esta vez en Irán. ¿No se aprendieron las lecciones?
En honor a la verdad, quienes no aprendieron la lección son Donald Trump y Peter Hegseth, el ahora secretario de Guerra. Según “The New York Times”, nadie más apoyó la guerra en Irán. En la reunión fatídica en la que Benjamin Netanyahu, el primer ministro israelí, persuadió a Hegseth y Trump de iniciarla, se le advirtió al presidente que podría llevar al cierre del estrecho de Ormuz. Pero Trump no es precisamente un gran estratega o un conocedor de la historia, incluso de su propio país. No es casual que hayan renunciado o hayan sido cesados tantos altos mandos de las fuerzas armadas porque estaban en contra de lo que está ocurriendo.
Estados Unidos gastó millones de dólares en guerras y en presupuesto de defensa. ¿Crees que una de las consecuencias indirectas del 11-S fue dejar que China siguiera creciendo económicamente y se potenciara?
China ha intentado presentarse como un país líder desde antes del 11-S, pero claramente los ataques del 2001 contribuyeron al unilateralismo estadounidense, y permitió a China ponerse como una alternativa frente a ese unilateralismo. Y eso ha reverdecido con Trump. Entonces, Beijing se muestra como un actor confiable, y usa a su favor el hecho de que EE.UU. sea percibido como un país que ejerce su política exterior de manera inconsulta e imprevisible.
Sin embargo, China también es percibida como una amenaza de seguridad por algunos de sus vecinos, como Filipinas, y trata los conflictos limítrofes, sobre todo en espacios marítimos, de manera sumamente agresiva construyendo islas artificiales que luego fortifica militarmente.
Para algunos, China no tiene la capacidad de proyección de poder que tiene Estados Unidos. Ojalá cuando la tenga, siga actuando de la manera en que lo hace ahora, pero obviamente no hay garantía de que ese sea el caso.


