miércoles, agosto 12

El Índice de los precios mundiales calculado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) subió en julio debido las recientes olas de calor y los precios de la energía.

Este índice, que registra las variaciones mensuales de los precios internacionales de una cesta de productos alimenticios comercializados a nivel mundial, promedió 131,1 puntos en julio de 2026, un 0,6% más que en junio y un 1,0% más que el año anterior.

El índice de precios de los cereales de la FAO aumentó un 3,4% con respecto a junio, revirtiendo la caída de mayo, para situarse un 6,9% por encima de su nivel de julio de 2025.

Los precios mundiales del trigo se dispararon un 5,8% en medio de la creciente preocupación por las continuas interrupciones en los flujos de exportación del Mar Negro y el probable impacto de las recientes olas de calor en los rendimientos de los cultivos en varios países productores clave.

Los precios mundiales del maíz aumentaron un 3,6%, impulsados ​​por la preocupación por el clima cálido y seco en algunas partes de Estados Unidos y los efectos indirectos de la mayor firmeza de los mercados energéticos en medio de las crecientes tensiones geopolíticas. El precio del arroz se mantuvo prácticamente estable en julio de 2026.

Respeto al aceite vegetal, el precio aumentó un 2,0% con respecto a junio, alcanzando su nivel más alto desde junio de 2022.

Los precios de la carne y lácteos

El precio de la carne bajó un 2,8% con respecto a su máximo histórico de junio, registrando su primer descenso mensual del año. Los precios internacionales de las aves de corral disminuyeron debido principalmente a las cotizaciones más bajas en Brasil en medio de una amplia oferta de exportaciones, mientras que las cotizaciones de la carne de cerdo bajaron en medio de una abundante oferta en la Unión Europea y una demanda mundial moderada.

Los precios mundiales de la carne bovina también se moderaron, reflejando una menor demanda de importaciones por parte de Asia, mientras que los precios de la carne ovina alcanzaron un nuevo máximo histórico, impulsados ​​por la persistente escasez de oferta exportable en Oceanía.

El precio de los lácteos disminuyó un 0,7% en julio, con una caída en las cotizaciones de la leche en polvo entera y desnatada, al igual que las de la mantequilla y el azúcar aumentó un 5,6 por ciento en julio, revirtiendo la caída de junio.

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