lunes, septiembre 21

Durante muchos años, el deporte femenino fue visto por las marcas como una oportunidad secundaria frente al deporte masculino. Hoy, esa lógica está cambiando. Y los números empiezan a demostrarlo.

Durante muchos años, el deporte femenino fue visto por las marcas como una oportunidad secundaria frente al deporte masculino. Hoy, esa lógica está cambiando. Y los números empiezan a demostrarlo.

Según Nielsen, durante el 2025 se consumieron más de 46 mil millones de minutos de deportes femeninos en Estados Unidos, un crecimiento de 71% frente a 2022. Además, el 52% de la población norteamericana manifiesta interés por el deporte femenino.

El cambio también se refleja en el mercado de patrocinios. SponsorUnited registró más de 5 mil acuerdos comerciales vinculados al deporte femenino durante 2025, con un crecimiento de 17,5% frente al año anterior, muy por encima del crecimiento registrado por las principales ligas masculinas.

¿Qué significa esto entonces para las marcas? Que el deporte femenino dejó de ser solamente una plataforma de visibilidad y se está convirtiendo en una oportunidad de negocio.

Las deportistas tienen historias, comunidades y una capacidad de conexión especial que puede generar contenido, conversación y, finalmente, consumo. El patrocinio deportivo ya no debería limitarse a colocar un logo en un uniforme: debe construir experiencias, contenidos y vínculos auténticos entre marca y audiencia.

Y aquí aparece una enorme oportunidad para mercados como el peruano. El vóley femenino, el surf, el atletismo, el fútbol femenino y otras disciplinas más cuentan con deportistas capaces de representar valores, generar contenido y construir comunidades digitales. Sin embargo, todavía existe una brecha entre el talento deportivo y su valorización comercial.

El reto para las marcas no es simplemente “apostar por las mujeres”. Es entender que detrás de una deportista existe una audiencia, una historia y una plataforma potente de comunicación.

Lima 2027 puede ser el gran acelerador. Con más de 6.900 atletas de 41 países compitiendo en nuestra capital, las marcas peruanas tienen la oportunidad de construir desde ahora relaciones con las deportistas que serán protagonistas de los Juegos Panamericanos. No se trata de esperar a que llegue la competencia, sino de acompañar y ser parte de sus historias, preparación y sueños desde hoy. El verdadero valor del patrocinio estará en construir esa relación antes, durante y después de Lima 2027.

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