Durante años, Alejandro Stoessel fue mucho más que solo el padre de Martina ‘Tini’ Stoessel. Reconocido por décadas en la televisión argentina (dando sus primeros pasos como técnico y escalando posteriormente a director artístico), su apellido siempre estuvo ligado a la producción de la pantalla chica y resaltó detrás de éxitos polémicos como “Patito Feo”. En ese universo, Alejandro también se encargó de acompañar a Martina a sus primeros castings, en una carrera que despegó cuando aún era menor de edad y rápidamente traspasó fronteras.
En las últimas horas, los Stoessel han vuelto a ser noticia. Encargado hasta hace unos tres meses de encaminar la carrera de su hija, se supo que hoy en día Alejandro Stoessel enfrentaría auditorías por el manejo de la carrera y fortuna de la cantante, fenómeno juvenil que hace apenas unos meses pisó la capital con su tour ‘Futttura’.
Para entender mejor la polémica, vale retroceder en el tiempo a los primeros pasos de Martina en el mundo del espectáculo: a los 10 años, la pequeña Stoessel ya había tenido su primer acercamiento a la televisión, con un pequeño rol en “Patito Feo”. A los 14, el papel de Violetta Castillo (protagónico con Disney) la convirtió en un fenómeno juvenil y, poco después, en una estrella pop internacional. Mientras ella cantaba, actuaba y recorría escenarios, su padre se encargaba de la otra parte del negocio: contratos, sociedades, cuentas y decisiones económicas. Así, durante 15 años, la confianza familiar y la gestión profesional caminaron de la mano.
Tras la petición de auditorías (que aún no implica una denuncia pública, ojo), la relación apunta a haberse quebrantado, pues la cantante ha empezado a manejarse con otro equipo y sin la supervisión de su progenitor. El objetivo es, principalmente, conocer qué ocurrió con el dinero generado por la estrella durante más de una década, que, según la información difundida por los abogados de la cantante a Infobae se presume estaría canalizado a través de sociedades en las que Tini no tendría participación accionaria ni control (pero sí su padre y hermano, Alejandro y Francisco, respectivamente).
Otros casos
‘Child stars’ bajo el manejo de sus padres
Shirley Temple
Shirley Temple empezó a actuar con apenas 3 años y llegó a ser la actriz infantil mejor pagada de su época. Cuando pudo revisar sus finanzas, descubrió que de los millones que había generado solo quedaban unos US$44 mil. Su padre había mal administrado gran parte de sus ingresos.
Macaulay Culkin
Macaulay Culkin comenzó a trabajar a los 6 años y «Mi pobre angelito» lo convirtió en una de las mayores estrellas infantiles de Hollywood. Su padre, Kit Culkin, administró parte de su carrera y sus ganancias. A los 17 años, el actor consiguió retirar a sus padres del control de su fondo fiduciario, tras descubrir irregularidades.
Luis Miguel
Luis Miguel comenzó su carrera siendo un niño bajo la estricta administración de su padre, Luisito Rey. El cantante ha relatado las exigencias y abusos que sufrió durante esos años, mientras su padre controlaba su carrera y sus ganancias. Con el tiempo, ambos terminaron completamente distanciados.
En esa línea, la dimensión del conflicto ha empezado a escalar con cifras que comenzaron a circular principalmente en medios argentinos: se estima, por ejemplo, que el patrimonio de Tini podría rondar los US$70 millones, aunque esta cifra no ha sido respaldada públicamente con documentación. También, se ha informado que la gira “Futttura” habría generado unos US$43 millones y que la cantante habría recibido apenas alrededor de US$300 mil.
¿Free Britney vs. Free Tini?
Por qué son casos completamente diferentes
La comparación de Martina Stoessel con Britney Spears es inevitable, pero los casos son diferentes. Britney, estuvo sometida durante 13 años a una tutela judicial que otorgaba a su padre, Jamie Spears, control sobre aspectos de su vida personal y sus finanzas. La tutela fue establecida por un tribunal en 2008 y terminó recién en noviembre de 2021. En el caso de Tini, en cambio, no existe una tutela judicial: se trata de una relación profesional y empresarial entre una adulta y su exrepresentante, que ahora intenta determinar cómo fueron administrados sus ingresos y recuperar el control sobre sociedades y contratos.
Las dudas de Tini habrían comenzado cuando intentó realizar una compra en una tienda de bolsos y descubrió que tenía un límite mensual de US$5 mil en sus tarjetas, administradas por su familia, según la periodista Noelia Antonelli de Telefe. Desde entonces, habría empezado a revisar con mayor atención sus cuentas y sociedades, así como también a contactarse con su banco. Si bien hablar de “robo” sería adelantarse a una disputa aún abierta (de la que aún no hay denuncia), la cantante busca recuperar el control sobre los ingresos y derechos económicos de su carrera. En junio, además, logró acceder a una cuenta bancaria a su nombre, por primera vez, mientras continúa la revisión de contratos y sociedades gestionados durante los años en que su padre estuvo al frente de su carrera.



