En el Hall de los Pasos Perdidos del hay una frase que se repite, periodo tras periodo, y sobre todo en época de elecciones de mesa directiva: “En el Congreso, nadie sabe para quién trabaja”. Hasta hace dos semanas, Fuerza Popular estaba confiado en conseguir la presidencia del Senado y, para dar señales de apertura, dejaría diputados en manos de Renovación Popular. Su confianza no les permitió ver el peso de los votos del Partido del Buen Gobierno y, sumado a algunos gestos de sus congresistas en la juramentación, la carrera por el control del Parlamento se les puso cuesta arriba.
A un día del plazo límite para inscribir las listas, el vocero del PBG en Senadores, Flavio Figallo, anunció el golpe: su partido iría en alianza con el bloque de izquierda para las mesas directivas.
Al cierre de este informe, PBG, Ahora Nación, Juntos por el Perú y Obras conversaban solo el orden que tendrían en las listas. La presidencia, según las fuentes consultadas, se definiría entre PBG y AN.
Los del partido de Nieto, según la definición del orden, tenían como opciones para diputados a José Reto o Luis Quispe. Reto no solo ganó el respaldo mayoritario, al ser un hombre de confianza de Nieto, sino que se convirtió en el cabeza de lista como candidato a la presidencia de diputados.
En JP, el partido de Roberto Sánchez, la carta inicial era Ernesto Zunini, quien hace poco había sido nombrado vocero de su bancada en la cámara baja. Sin embargo, al ostentar el cargo de portavoz, la bancada izquierdista optó finalmente por Analí Márquez, quien integró la plancha presidencial de Sánchez.
¿Por qué el PBG se fue con el bloque de izquierda? Las fuentes señaladas apuntan dos razones en concretos: algunas amenazas internas de renuncia y algunos gestos de los fujimoristas durante la juramentación del viernes 24.
En dicha sesión protocolar, la congresista fujimorista reelecta Rosangela Barbarán tuvo gestos -que fueron interpretados de desprecio- con las bancadas opositoras. Para los miembros del PBG esa es la muestra de la actitud que tendrá el fujimorismo en el poder. Las fuentes señalan que este hecho terminó de convencer a todos de que lo mejor era formar un bloque opositor al fujimorismo.
Otras fuentes señalaron que tampoco les convenció de que el fujimorismo intentara forzar que se le ceda la presidencia a Renovación Popular, más aún cuando la figura de Norma Yarrow no era del agrado en el PBG.
El PBG junto a las tres bancadas de izquierda suman más de 70 votos que les alcanza para la elección de la mesa directiva en Diputados. Para el Senado, la aritmética es distinta.
La lista de la izquierda para diputados está encabezada por José Reto del Partido del Buen Gobierno.




