La violencia criminal volvió a poner en el centro del debate la permanencia del general Óscar Arriola al frente de la Policía Nacional del Perú. Congresistas de distintas bancadas exigieron su salida luego del asesinato de cuatro personas y el secuestro de un empresario ocurrido durante la madrugada del domingo en Trujillo.
La gravedad del hecho generó una nueva ofensiva política contra Arriola.
El senador Alejandro Muñante señaló en el podcast ‘Siempre a las 8′, que el comunicado emitido por los diputados de su partido Renovación Popular, exigiendo la salida de Arriola, fue “una respuesta inmediata” ante lo ocurrido no solo en Trujillo sino en el resto del país, pero eso de ninguna manera significa que se solucionará ya el problema de la delincuencia.
“Soy de la idea que no se cambia una política de seguridad quitando a una persona. Fue la misma propuesta que se hizo con la gestión del señor Santivañez, se le censuró pero todo siguió igual. De la misma manera, queremos responsabilizar al comandante general de la Policía, pero eso no debe llevarnos a concluir de una manera simplista de que haciendo eso se va a acabar con la inseguridad”, indicó.
Por su parte, diferentes parlamentarios se expresaron a través de sus cuentas en redes sociales sobre lo ocurrido. La congresista Catherin Palomino cuestionó al Gobierno de Keiko Fujimori y sostuvo que la administración prometió “orden y mano dura contra el crimen”, pero que actualmente ofrece “desorden y caos”.
Palomino vinculó directamente la tragedia de Trujillo con la gestión de Arriola y cuestionó sus resultados en la lucha contra el crimen organizado y la extorsión.
“El general Óscar Arriola brilla por su ausencia y por sus nulos resultados”, señaló.
En la misma línea, Norma Yarrow reclamó públicamente la salida inmediata del jefe policial.
“¡El Perú se desangra y Arriola sigue en el cargo!”, escribió, al mencionar tanto el asesinato de una dirigente de una olla común como los cuatro homicidios registrados en La Libertad.
Yarrow dirigió además sus críticas al ministro del Interior, César Astudillo, y sostuvo que Arriola debería dejar el cargo “hoy”. La parlamentaria cuestionó que, pese a la situación de inseguridad, el Ejecutivo continúe solicitando facultades legislativas al Congreso para enfrentar la criminalidad.
Uno de los cuestionamientos planteados por Yarrow apunta a la Ley 31570, norma que establece disposiciones relacionadas con la carrera y situación del personal de la Policía Nacional.
La congresista sostuvo que el pedido de facultades legislativas remitido por el Ejecutivo no contempla modificaciones a dicha norma, pese a que —según afirmó— el propio ministro del Interior había anunciado ante el Pleno del Congreso que su sector presentaría una iniciativa para modificarla.
La parlamentaria fue más allá y sostuvo que la salida de Arriola no necesariamente requeriría una modificación legislativa, pues, según su interpretación, la propia Ley 31570 contempla la posibilidad de que el oficial solicite voluntariamente su pase al retiro. Por ello, le pidió que dé “un paso al costado”.
El cuestionamiento también llegó desde una posición política distinta. Indira Huilca sostuvo que el crimen organizado “avanza sin control” y acusó al Gobierno de buscar “excusas” para mantener a Arriola al frente de la Policía.
El domingo, la diputada del Partido del Buen Gobierno, Roxana Alayza señaló: “Si por ley está imposibilitado (que se remueva a Óscar Arriola), no entiendo por qué no le han pedido la renuncia, ya ha dado señales suficientes de que no funciona”, dijo en el programa Sin medias tintas.
Por su parte, la fujimorista Rosangela Barbarán indicó que la situación crítica de la inseguridad, se inició en años anteriores.
“Esto no viene de ahora, lo que es lamentable es que desde el Congreso anterior nosotros intentamos tomar medidas que nos permitieran que la ola de criminalidad se pudiera combatir con fuerza”, señaló.
“Óscar Arriola debe irse ya”, afirmó Huilca, quien consideró que el jefe policial no presenta resultados que justifiquen su permanencia.
El ataque ocurrió alrededor de las 3:00 a. m. en la avenida Húsares de Junín, donde un grupo de delincuentes interceptó una camioneta en la que viajaban cinco personas. Cuatro de ellas fueron asesinadas, mientras que el empresario minero Jens Marty Lara Tantaquilla fue retirado del vehículo y llevado por los atacantes. De acuerdo con las primeras investigaciones, los sujetos habrían simulado una intervención policial utilizando prendas similares a las de unidades especializadas de la PNP.



