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Llegar a Hollywood no responde a una fórmula clara ni a un único talento. Es, más bien, un proceso largo, competitivo y profundamente incierto, donde miles de aspirantes convergen con el mismo objetivo y muy pocos logran sostenerse en el tiempo. Para Anne Moore, directora de Artes Escénicas de la New York Film Academy, el problema empieza cuando se subestima esa dificultad: “muchos quieren resultados rápidos”, advierte, sin considerar que la industria exige algo más que presencia o intuición.
Llegar a Hollywood no responde a una fórmula clara ni a un único talento. Es, más bien, un proceso largo, competitivo y profundamente incierto, donde miles de aspirantes convergen con el mismo objetivo y muy pocos logran sostenerse en el tiempo. Para Anne Moore, directora de Artes Escénicas de la New York Film Academy, el problema empieza cuando se subestima esa dificultad: “muchos quieren resultados rápidos”, advierte, sin considerar que la industria exige algo más que presencia o intuición.
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“No lo recomiendo”, dice sobre quienes intentan saltarse ese proceso. Puede haber excepciones —un personaje cercano, una interpretación que funciona—, pero no es una base sostenible. “Si quieres longevidad o rango en la industria, necesitas entrenar. Es un oficio, no un capricho”. Para Moore, la actuación requiere el mismo nivel de preparación que cualquier disciplina técnica. La diferencia es que el instrumento no es externo. “Nuestra voz, nuestra mente, nuestro cuerpo, nuestras emociones”, enumera. Ese carácter intangible suele llevar a subestimar el trabajo que implica. “Los buenos hacen que parezca fácil”, insiste.
La consecuencia de evitar ese proceso es, en muchos casos, la frustración. “Puedes conseguir un papel pequeño, especialmente si eres atractivo. Pero no vas a tener una carrera larga si no los rechazas”, señala. La industria, finalmente, filtra. Los papeles —dice— terminan en manos de quienes comprenden el oficio.
Durante su paso por Grey’s Anatomy, Anne Moore experimentó el ritmo exigente de la televisión episódica, donde la preparación previa define el desempeño en escenas que se resuelven en pocas tomas. (Foto: Archivo Anne Moore)
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Esa exigencia se vuelve más evidente en la práctica profesional. Su paso por series como Grey’s Anatomy y Law & Order le permitió entender una dinámica que difícilmente se replica en un aula: la velocidad. “La televisión episódica es muy rápida. Tienes que llegar preparado. No es tiempo de entrenamiento”, explica. Las jornadas se organizan entre largas esperas y momentos de ejecución inmediata. “Pasas la mayor parte del día en un tráiler y, cuando te llaman, tienes una o dos tomas. Y siguen adelante. Si te detienes, estás fuera”.
En ese contexto, el trabajo del actor no puede depender de la improvisación. Moore vuelve entonces apela a la disciplina artística, así como a la una base clásica: comprender qué motiva al personaje. “Si no entiendes lo que te pasa a ti emocionalmente, no sabrás adentrarte en un personaje a profundidad”. Bajo determinadas circunstancias, añade, cualquiera puede actuar de formas que normalmente no imaginaría.
Desde la tradición de Stanislavski, ese motor se traduce en el “superobjetivo”. “Si entiendes si es justicia, amor o venganza, puedes empezar a descomponer el personaje, trabajas desde ahí para poder ir creando una buena base que amplíe tu repertorio”, explica. La clave no está en transformarse en alguien completamente distinto, sino en reconocer esas motivaciones dentro de uno mismo. “No hay una persona mágica que entra en tu cuerpo. Eres tú bajo esas circunstancias, es necesario entender eso para abrirse paso”.
Cuando esa conexión no ocurre, la actuación pierde sustento. “Estás representando ideas, no emociones reales. Acabas no siendo tú ni tu personaje”, advierte. Fingir una emoción no equivale a vivirla, y el espectador percibe esa diferencia. Por eso insiste en un proceso que va más allá de lo técnico: “tienes que escarbar, analizar, entender”. Sin ese trabajo interno, la interpretación se vuelve superficial.
En Hollywood, donde miles compiten por un lugar, Anne Moore advierte que no hay atajos: la formación actoral es clave para sostener una carrera en una industria altamente selectiva. (Foto: AFP)
/ FREDERIC J. BROWN
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La construcción de una carrera también implica enfrentar errores. Moore distingue entre aquellos que forman parte del aprendizaje y los que pueden cerrar puertas de manera definitiva. Recuerda cuando en una audición su mente se dispersó al recuerdo del hijo del embarazo de su hermana, y al ver a la directora de casting la felicito por un embarazo inexistente. “Mientras lo decía, sabía que no debía decirlo, pero me distraje”, cuenta. El resultado fue inmediato: no volvió a ser convocada.
Ese tipo de situaciones, sostiene, pueden superarse si hay responsabilidad. “Tienes que tener cuidado con lo que dices y evitar hacer cosas estúpidas. Algunas personas son más comprensivas que otras”. Sin embargo, marca un límite claro frente a conductas más graves. Menciona casos como el de Kevin Spacey para ejemplificar comportamientos que no tienen retorno. “Eso no es un error. Es algo que termina carreras. No hay espacio para eso en la industria”.
Pese a los cambios en los hábitos de consumo, Moore no plantea un escenario de crisis para el teatro, el cine o la televisión. “Nada está en riesgo. Todo está cambiando”, afirma. En el caso del teatro, subraya un elemento que lo mantiene vigente: la experiencia en vivo. “La gente busca esa conexión directa con el artista”, explica. Esa respuesta inmediata, esa dimensión compartida, no puede replicarse en una pantalla. “Hay que ser sinceros con eso o todo está perdido”, enfatiza.
En un contexto donde la visibilidad suele confundirse con vocación, Moore introduce un matiz adicional. No cree que la mayoría de jóvenes busque únicamente fama. “La mayoría sí quiere actuar”, afirma. “Pero muchas veces ese camino te lleva para afuera de la actuación. Hay que saber que cada decisión cuenta cuando quieres ser capaz de sostener una historia más allá del guion”, concluye.
Sobre el taller
NYFA – Acting for Film Workshop
- Instructora: Anne Moore (Chair, Performing Arts at NYFA).
- Contenido: Técnicas avanzadas de audición, toma de decisiones audaces y chemistry reads.
- Formato: Sesiones presenciales con trabajo frente a cámara.
- Cupos: Máximo 15 actores por horario.
- Inscripciones en la página de International Workshops Perú.




