sábado, abril 25

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

Ya lo vamos conociendo. Aprueba lo que sus ministros de derecha le plantean, sin hacerse muchas bolas con la letra chiquita de los contratos ni con los secretos militares; pero declara lo que sus compañeros de izquierda quieren oír.

LEE TAMBIÉN: La estadounidense Lockheed Martin confirma el pago de Perú por la compra de los 12 aviones F-16

El lunes 20 se firmaron los contratos -el principal, de compra de los aviones, y los de soporte y mantenimiento- para adquirir una primera docena de F-16. Él fue informado, pero estaba furioso cuando determinó, el martes 21 al alba, hablar con RPP y continuar la cantaleta de que patearía los contratos al próximo gobierno.

LEE TAMBIÉN: Jefe del Comando Sur de EE.UU.: “Felicitamos al Perú por su decisión de adquirir nuevos cazas F-16 Block 70”

Podemos presumir que estaba furioso, porque la decisión de firmar la tomó Defensa a pesar de que el viernes José María fue a una entrevista en Exitosa a decir, precisamente, que pateaba el paquete.

“La bravata de José María no fue contra el imperialismo yanki, sino contra sí mismo, hijo de una censura presidencial, nieto de una vacancia y abuelito de una izquierda que requiere un aggiornamiento geopolítico”

José María es pendenciero cuando quiere serlo. Ese viernes lo fue. Bernie Navarro, el embajador de EE.UU., en un comunicado que lanzó el miércoles 22, cuando la crisis ya se podía considerar resuelta (el MEF había cumplido con el primer pago), contó que el 17 “se acordó una firma técnica a las 7am y una firma ceremonial a las 5pm”. Todo esto debía realizarse en la base aérea de Las Palmas en Chorrillos.

Tras presentar su renuncia, Hugo de Zela afirmó en RPP: «El señor Balcázar le ha mentido al país. El sabía que los dos contratos se habían firmado el lunes 20. El ministro de Defensa (renunciante, Carlos Díaz), según me ha contado, le comunicó personal y directamente al presidente Balcázar junto con el presidente del Consejo de Ministros que los dos contratos se habían firmado”. Foto: GEC / Julio Reaño

/ JULIO REAÑO

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

Imagínense a los firmantes en ascuas al enterarse de que don José María salió en el cofre con rumbo a Chorrillos, pero no a Las Palmas, sino al local de Exitosa, que está más al Sur en la misma dirección. El presidente que da usuales entrevistas telefónicas, ese día se dio el trabajo de dar una presencial. ¿Ganas de jorobar con un desplazamiento equívoco? No lo sé, pero les dejo que saboreen su conjetura.

LEE TAMBIÉN: Embajador de EE.UU. saluda primer pago por compra de aviones F-16: “Puedo asegurar que el contrato está firmado y el dinero se ha transferido”

Dilo tú

Esta historia ya fue contada a su modo por Navarro y por los ministros renunciantes Carlos Díaz Dañino de Defensa y Hugo de Zela de Relaciones Exteriores: los contratos, sin ceremonia, se firmaron efectiva y válidamente el lunes 20. Entonces, nuestro presidente en el candelero, ¿por qué salió el martes 21, en entrevista telefónica en RPP, a insistir con que le dejaba las firmas al próximo gobierno? De Zela ha asegurado que mintió pues estaba informado de lo que pasó en la víspera. Creo, en rigor, que el presidente sí mintió, pero no por mera mendacidad de torcer la verdad, cual Alejandro Toledo; sino como una angustiosa manera de negar su realidad, su enanez presidencial.

"Bernie Navarro, el embajador de EE.UU., en un comunicado que lanzó el miércoles 22, cuando la crisis ya se podía considerar resuelta (el MEF había cumplido con el primer pago), contó que el 17 “se acordó una firma técnica a las 7am y una firma ceremonial a las 5pm”. Todo esto debía realizarse en la base aérea de Las Palmas en Chorrillos", afirma Fernando Vivas.

«Bernie Navarro, el embajador de EE.UU., en un comunicado que lanzó el miércoles 22, cuando la crisis ya se podía considerar resuelta (el MEF había cumplido con el primer pago), contó que el 17 “se acordó una firma técnica a las 7am y una firma ceremonial a las 5pm”. Todo esto debía realizarse en la base aérea de Las Palmas en Chorrillos», afirma Fernando Vivas.

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

José María se resiste a su estatura política. No acepta que un presidente del Perú pueda ser encimado por ministros, congresistas y un embajador; le joroba que le tuerzan el brazo que hace unas semanas lució con un guante de box ante el alcalde tiktoker de Ate, Franco Vidal. Él no firmó los contratos, pues no estaba previsto que lo hiciera (lo hicieron funcionarios de la FAP), pero sí firmó el DS 001-2026 Defensa, que estableció el marco para que todo fluyese y el DS 043-2026 EF que dispone la partida para el primer pago.

A pesar de todo eso, le cuesta ser un presidente de izquierda que compre armas a los gringos. Entonces, no niega la verdad por mentir ante los demás, sino por esconder ante sí mismo su triste realidad de presidente débil y despistado. No tiene argumentos, pues él autorizó el proceso; no tiene mayoría en el Congreso; no le quedaba otra que improvisar un discurso ambiguo en un mensaje a la nación y autorizar veladamente al MEF a que suelte la primera armada y al PCM Luis Arroyo a que lo comunique. Fue una suerte de ‘ya, ya, pues, paguemos, pero dilo tu’.

La bravata de José María no fue contra el imperialismo yanki, sino contra sí mismo, hijo de una censura presidencial, nieto de una vacancia y abuelito de una izquierda que requiere un aggiornamiento geopolítico.

El miércoles, día de la crisis política y la renuncia de los ministros de Defensa y Relaciones Exteriores, el congresista Ilich López, de Acción Popular, anunció que impulsará una moción de censura contra Balcázar. (Foto: Captura de YouTube)

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

La moción de censura que anunció el congresista Ilich López, amigo del ex presidente José Jerí (principal promotor de la compra) le hizo ver, además, que hay una tecnocracia que lo supera y que sabe lo que él no. Dentro de su paranoia, estos funcionarios podrían responder a Jerí, a Boluarte y, claro, a la mayoría congresal de derecha. Creo que si hubiera sabido que el reemplazante de Díaz Dañino, el flamante ministro de Defensa Amadeo Flores, medía cerca de dos metros, no lo hubiera convocado. Qué pequeño se le vio al juramentarlo.

No todo le salió mal a José María. En su haber está -presumamos- haber conseguido algunos bonus o promesas de un embajador empeñoso que tampoco quería aparecer como derrotado. El énfasis en el ‘lado social’ de la operación armamentista, señalando que se promoverá una industria aeroespacial que traerá empleo y beneficios a muchas familias, sonó a concesión para José María. Si quiere verdadero consuelo, que piense en Gustavo Petro. Este pulseó con el propio Trump, su crisis fue mayúscula y terminó con el rabo entre las piernas. El pulseo de José María con Navarro ha sido incruento.

Share.
Exit mobile version