jueves, julio 16

El Fenómeno El Niño dejará consecuencias que afectarán tanto a la costa norte como a la sierra sur del país, según ha advertido el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) y especialistas en meteorología y oceanografía. El escenario resulta especialmente preocupante luego de que la entidad informara que existe un 99% de probabilidad de que el evento alcance una intensidad muy fuerte durante los próximos meses y el verano de 2027.

Ante este panorama, El Comercio y el movimiento Hombro a Hombro organizarán un foro que reunirá a representantes del sector público y privado para debatir las acciones urgentes que el país debe adoptar frente a los efectos que se avecinan. Como antesala a este encuentro, este Diario consultó a diversos especialistas para analizar las principales consecuencias que podría dejar un Fenómeno El Niño muy fuerte.

El ingeniero Yury Escajadillo, subdirector de Predicción Climática del Senamhi, informó a El Comercio que el Fenómeno El Niño nos acompañará durante lo que resta de este año y el verano de 2027. Explicó que una de las primeras consecuencias será la presencia de temperaturas fuera de los valores habituales. “Los ciudadanos de Lima están acostumbrados a amanecer con sensación de frío en esta época del año, pero eso no está ocurriendo. Estamos registrando temperaturas de 18 °C y 19 °C durante las mañanas, valores muy altos para el invierno. Esta condición nos seguirá acompañando en los próximos meses”, señaló.

Por su parte, la ingeniera meteoróloga del Centro de Monitoreo Rímac, Andrea Holguín, explicó que esta variabilidad también se reflejará en cambios más marcados, con una alternancia entre días soleados y días nublados. “Al tener la temperatura del mar tan elevada, en Lima tendremos días soleados y otros con un descenso de la temperatura. Ya estamos registrando anomalías térmicas que superan los 5 °C, valores que no son habituales para esta época del año. Incluso, las temperaturas máximas están por encima de lo normal”, añadió.

Especialistas advierten que un Fenómeno El Niño muy fuerte también alterará las temperaturas. Foto: Andina.

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El ingeniero Yury Escajadillo también advirtió que el Fenómeno El Niño favorecerá precipitaciones de fuerte intensidad en el norte del país, principalmente en las regiones de Tumbes, Piura y Lambayeque.

En la misma línea, la ingeniera meteoróloga Andrea Holguín explicó que estos patrones también podrían extenderse hacia zonas costeras del centro del país. “El incremento de las lluvias se presentará en lugares donde normalmente no se esperan precipitaciones, como la costa, que tiene características desérticas”, señaló.

Holguín explicó que las lluvias intensas incrementarán el caudal de los ríos y podrían activar quebradas, generando inundaciones, interrupción de carreteras y otros daños a la infraestructura. “Las fuertes lluvias debilitan el terreno y provocan derrumbes. A ello se suma el incremento del caudal de los ríos, que puede generar desbordes y desencadenar huaicos”, alertó.

La especialista precisó que este fenómeno afectará principalmente a las poblaciones asentadas cerca de las quebradas y en las faldas de los cerros. “Es ahí donde se concentra y escurre el agua, activando los huaicos. Por ello, es fundamental tomar medidas de prevención, sobre todo en la costa, donde el sistema de drenaje no está preparado para soportar precipitaciones de esa magnitud”, señaló.

El calentamiento del mar traerá lluvias intensas y huaicos.

El calentamiento del mar traerá lluvias intensas y huaicos.

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Yury Escajadillo explicó que el Fenómeno El Niño no solo provocará lluvias intensas en el norte del país. El calentamiento generalizado del Pacífico ecuatorial también está asociado con un déficit de precipitaciones en otras zonas, especialmente en el sur del Perú y parte de la región andina, donde podrían registrarse sequías.

“Así como el exceso de lluvias genera impactos, la ausencia de precipitaciones también afecta, sobre todo a los cultivos que dependen de determinadas condiciones climáticas para su desarrollo”, explicó.

Por su parte, Andrea Holguín también señaló que las alteraciones del clima repercuten en la producción agrícola. Explicó que el exceso de lluvias puede acelerar la maduración de algunos cultivos, afectando la calidad de los frutos, mientras que en otros casos incrementa la producción y genera una sobreoferta que reduce su precio en el mercado. “Todo ello termina golpeando a una parte importante del sector agrícola”, indicó.

Holguín añadió que las consecuencias del Fenómeno El Niño también alcanzan al comercio. Puso como ejemplo a Gamarra, donde numerosas empresas planificaron la venta de prendas de invierno, pero enfrentan menores ingresos debido a que las temperaturas se mantienen por encima de lo habitual para esta estación.

El calentamiento generalizado del Pacífico ecuatorial también está asociado con un déficit de precipitaciones, especialmente en el sur del Perú y parte de la región andina. Foto: AFP.

/ JHOJAN HILARION

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“Al no tener un invierno con las características normales, disminuye la demanda de ropa de abrigo. Ese es otro ejemplo de cómo este fenómeno termina afectando a distintos sectores de la economía”, concluyó.

Ayer, usuarios en redes sociales reportaron el avistamiento de peces wahoo frente al litoral de Lima, un hecho que, según especialistas, solo se registró durante el Fenómeno El Niño de 1983 y resulta inusual, ya que esta especie habita normalmente en aguas tropicales.

Al respecto, el ingeniero pesquero, oceanógrafo e hidrobiólogo Darwin Loarte explicó a El Comercio que la presencia de estas especies responde a que las aguas cálidas ya se han extendido por gran parte del litoral peruano como consecuencia del Fenómeno El Niño. “Las especies propias de aguas cálidas comienzan a desplazarse hacia la costa peruana. Al mismo tiempo, otras que prefieren aguas frías, como el pejerrey o la anchoveta, migran en busca de temperaturas más bajas”, señaló.

Por su parte, el oceanógrafo y director de Oceana, Juan Carlos Riveros, explicó que “al aumentar la temperatura, las especies que no están adaptadas a estas condiciones se desplazan hacia otras zonas. Lo que estamos viendo es una transformación del ecosistema marino peruano, que está pasando de tener características propias de un mar frío a presentar condiciones cada vez más tropicales, similares a las del norte de Piura”.

La captura de este pez de aguas cálidas frente a la costa limeña ha generado preocupación.

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Riveros añadió que, de mantenerse estas condiciones, podrían aparecer con mayor frecuencia especies poco habituales frente a la costa central, como pericos, caballas, langostinos e incluso tiburones martillo.

Riveros advirtió que otra de las consecuencias más severas del calentamiento del mar será el incremento de la mortandad de animales marinos, como lobos marinos y pingüinos. Explicó que estas especies dependen de peces de aguas frías, como la anchoveta, por lo que la migración de sus presas reduce sus posibilidades de alimentarse.

“Cuando estas especies desaparecen o disminuyen significativamente, los animales que dependen de ellas no logran obtener suficiente alimento y terminan muriendo de hambre”, concluyó.

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