Esto significa que Petro-Perú se endeudará en adelante con garantía estatal y que “cualquier cosa (irresponsable) que haga, el Estado lo va a pagar”, apunta David Tuesta ex titular del MEF y exdirector de la petrolera pública. ¿A qué debemos atenernos los peruanos? El economista lo explica en esta entrevista.
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–Petro-Perú ya publicó sus estados financieros auditados del 2024, y ha adelantado los del primer trimestre del 2025. Ambos periodos con pérdidas. Y ahora resulta que está pidiendo una nueva ayuda al Gobierno. Con todos estos elementos cabe preguntarse: ¿Petro-Perú está igual o peor que antes?
Yo creo que está peor que antes. Y este es un deterioro gradual que ha venido ocurriendo desde el momento en el cual salió de la esfera del Fonafe por una decisión realmente difícil de entender. Desde ahí empieza todo el descalabro que hemos venido observando porque es partir de entonces que comienzan a aparecer los continuos rescates que hemos estado observando, que no acaban y que cada vez son peores.
–¿Esa salida ocurrió antes o después de la modernización de la Refinería de Talara?
Esto ocurre cuando se aprueba el proceso de modernización. Recuerda que en un inicio el proyecto estaba orientado a modernizar la refinería, pero en el gobierno de Ollanta Humala se convirtió en una nueva refinería. Claro, en ese momento Petro-Perú no estaba endeudado con los casi US$6.000 millones que ha significado la inversión el proyecto.
–¿Cuándo se empezó a notar esta pesada carga?
Cuando estas grandes inversiones se van extendiendo y, sobre todo, cuando la refinería se convierte en una obra en marcha, a partir de lo cual se puede depreciar y cargar los gastos directamente en la contabilidad. Allí es donde empieza a darle de lleno todo este endeudamiento que se ha acumulado a lo largo del tiempo.
–¿A cuánto ascienden los continuos salvajes que el Estado peruano ha brindado a Petro-Perú en los últimos años? He contabilizado US$5.000 millones.
Llega hasta US$7.000 millones con intereses y todos los gastos financieros.

–¿Tanto dinero?
Sí, por supuesto. Los rescates suman más de US$5.000 millones, sin considerar la parte financiera de la inversión en la nueva planta. Si sumas la parte financiera se aproxima a US$7.000 millones […] El problema va por ese lado: se le ha dado mucha plata a la empresa, y esta no ha hecho los compromisos necesarios para ser más eficiente.
–Cuando recibió el ultimo salvataje, Petro-Perú se comprometió a adoptar varias medidas de optimización, como la venta de activos improductivos y la contratación de un gestor privado. Sin embargo, nada de eso ha ocurrido.
Lo que nosotros queríamos hacer de manera distinta [en la administración de Oliver Stark] es que el último rescate estuviera atado a un real reflotamiento de la empresa para que el Estado nunca más vuelva a poner dinero. Lo que nosotros vimos es que con un 10% de capital privado (la ley permite hasta 49%) podíamos darle la administración al gestor.
–¿Sólo hacía falta un 10% de capital privado?
Comenzábamos con 10%, pero traíamos a alguien bueno, que realmente gestionara y se encargara de darle eficiencia y que nunca más pidiera dinero al Estado. Ese era el objetivo. Por eso, sorprende ahora que lo que se esté haciendo es una huida hacia adelante porque lo que estamos escuchando es que el Estado va a comprar toda deuda de Petro-Perú sin pedirles nada a cambio.
–¿A cuánto asciende la deuda de PetroPerú?
Petro-Perú debe US$7.000 millones. Esa es su deuda total. De eso, aproximadamente US$2.300 millones es la deuda que tiene con el Gobierno. Es una deuda que siempre se ha reestructurado y ampliado. La otra parte es su deuda con el sector privado.
–¿De los bonistas y el crédito sindicado CESCE?
US$3.000 millones es la deuda a los bonistas, es decir, a los comparadores de los bonos de Petro-Perú, sin garantía del Estado. Luego hay como US$1.300 millones de endeudamiento con un conjunto de bancos europeos (Cesce). Y el resto es deuda a proveedores y algunos créditos bancarios.
–El titular del MEF ha dicho algo grave y que no ha sido suficientemente comentado. Dijo que Petro-Perú va a pasar a un régimen con ‘garantía soberana’ porque cuando se endeudó no tenía esa garantía. ¿Qué significa eso?
El comentario del ministro ha sido bien claro y transparente al decir que se va a reestructurar a Petro-Perú y que los préstamos que ha recibido son sin garantía del Estado y, como nadie les quiere prestar por la situación en la que se encuentran, ahora se endeudará con garantía estatal.

–¿Petro-Perú no tenía deudas con garantía del Estado?
No. Por eso, lo que se necesita ahora es un mensaje firme de defensa del déficit fiscal y el Tesoro Público porque hay una serie de necesidades y no es posible asumir las deudas de una empresa irresponsable. Eso es lo que hace tiempo se debió haber dicho, y eso es lo que no está suficientemente aclarado ante los mercados.
–¿Qué tan grave es este anuncio del MEF? ¿Tendrá un impacto en la estabilidad fiscal?
Por supuesto, porque aquí ya no hay duda: Cualquier cosa que haga Petro-Perú, el Estado lo va a pagar. Yo creo que, aquí sí, cualquier déficit por el lado de Petro-Perú se va a ver reflejado inmediatamente en [las cuentas] del país y en nuestra deuda soberana de todas maneras, porque habrá una hiper-conexión entre la deuda soberana y lo que le pase a la empresa estatal.
–¿Afectará la calificación de riesgo del Perú?
Cualquier cosa que le vaya mal a Petro-Perú, ahora sí la calificación de riesgo se puede ver afectada claramente.
–Pero el ministro de Economía y Finanzas ha dicho que con esto se acabarán todos los salvatajes. ¿No será así?
Si compran toda la deuda de Petro-Perú no se van a acabar los salvatajes; solamente se postergarán a futuro. Si tú tienes una empresa que no se gestiona bien y que tiene todas las de perder, lo único que vas a conseguir al limpiarla es que se vuelva a endeudar nuevamente, y ese futuro endeudamiento va a volver a convertirse más adelante en nuevos rescates. Ese es el tema.
–¿Los salvatajes de Petro-Perú no se acabarían, entonces?
Esto, al final, va a ser un tremendo salvaje. Lo que se está preparando es la madre de todos los salvatajes. Me parece una ingenuidad enorme, que ya linda con el timo, que el Gobierno salga a decir que con esto ya van a haber más salvatajes. ¿Cómo puede ser eso una solución? Esa es una frescura absoluta, una tremenda frescura a costa del dinero del ciudadano.
–Más que una solución de largo plazo parece una nueva carga, mucho más pesada para el país.
¿Por qué el Gobierno va a garantizar y a poner en riesgo tantos miles de millones de dólares, habiendo tantas necesidades en el sector público? ¿Por qué algo que rinde negativo para el país de pronto tiene toda la atención y todos los recursos colocados para que no haya más salvajes?
–¿Entonces, ahora más que nunca urge pedir transparencia a Petro-Perú porque si sigue perdiendo dinero va a costarle muy caro a la ciudadanía?
Así es. El tema es que esto no soluciona nada. Lo que está haciendo el Gobierno es poner sobre la mesa dinero del Estado porque una garantía [soberana] es un riesgo enorme. Eso es lo terrible, porque se está dando garantías y poniéndolo todo en una empresa cuyos indicadores demuestran que es ineficiente. Y el Estado está poniéndolo todo sobre la parrilla. Esto hay que ponerlo en evidencia ante la ciudadanía.














