Ciudadanos de Venezuela reportaron haber recibido avisos de sismo procedentes del sistema de alerta de Google poco antes de los terremotos que golpearon al país llanero, pese a que este no cuenta con un mecanismo oficial de alerta temprana.
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Por contrapartida, las ondas S tienen una velocidad considerablemente menor, viajando entre los 3 y 4,8 km/s. A diferencia de las primarias, estas ondulaciones únicamente se propagan en sólidos y son las responsables del impacto mecánico de los terremotos y el movimiento violento del suelo.
La clave en los sistemas de alerta sísmica es el desfase entre el desplazamiento de ambas ondulaciones al crear la alarma a partir de la información de las ondas P, mientras las ondas S todavía no han llegado.
Según el Instituto Tecnológico de California, los SATT tienen limitaciones y una de ellas es que quienes se encuentren cerca del epicentro de un sismo probablemente tengan poco margen de aviso o incluso ninguna advertencia, por lo que el sistema funciona mejor entre quienes se encuentren más lejos. Esa distancia es la que proporciona segundos vitales para ponerse a buen recaudo.

Estaciones del Sistema de Alerta Sísmica (SASpe). (Foto: Archivo IGP)
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Otro escenario en el que los sistemas no se activan es cuando los movimientos sísmicos no son suficientemente fuertes o cuando los usuarios tienen activada la función de “no molestar” en sus teléfonos.
Los SATT también se emplean en algunos países para respuestas automatizadas en el transporte público o el suministro energético. Por ejemplo, pueden hacer que se reduzca la velocidad de los trenes o cortar el transporte de gas.
Sismógrafos de bolsillo
Lo novedoso con los sistemas de detección de sismos provenientes de Google y otras empresas tecnológicas es que emplean los acelerómetros de los teléfonos, creando una red paralela de alerta.
Los acelerómetros sirven para funciones cotidianas como el giro de la pantalla, el podómetro o la detección de caídas; sin embargo, estos dispositivos son lo suficientemente sensibles como para detectar las ondas P de los terremotos.
Google cuenta con el Android Earthquake Alerts System (AEAS), que emplea esos recursos y que fue introducido en el 2021.
Este sistema recurre a la detección colectiva de las ondas sísmicas con los acelerómetros de los celulares Android y envía una señal a los servidores de la compañía donde la información es corroborada con toda la red de celulares. Tras la confirmación se emite una alerta ‘push’ de forma masiva.
Esta centralización y análisis de datos permite que, entre otras cosas, se ignoren falsos positivos como caídas de teléfonos o vibraciones generadas por el paso de vehículos pesados y trabajos de construcción. El sistema prioriza el alto volumen de reportes en una misma zona.
La importancia del Edge Computing
Procesamiento local
Para el funcionamiento del AEAS de Google es crucial el llamado “Edge Computing” o computación en el borde. En términos básicos, esta arquitectura hace que los datos se procesen y almacenen en el lugar donde se generan —en este caso los teléfonos— en vez de enviarlos a los centros de datos, lo que hace que no se saturen las redes y se mejore el tiempo de respuesta.
Esto hace que sean los mismos celulares los que hacen el filtrado y solo se envíe la información correcta cuando se detecta que el patrón corresponde a una onda sísmica, ignorando otros movimientos como caídas o tropiezos. Con ese filtro, los servidores pueden realizar de forma mucho más veloz el análisis necesario para confirmar que se trata de un temblor y enviar la alerta a velocidades cercanas a la de la luz, bastante más rápida que la de las ondas sísmicas.

El AEAS cuenta con dos tipos diferentes de avisos, siendo el primero la “alerta de atención”, orientada a los temblores leves y que consiste en una notificación simple y no altera el volumen del celular.
Para los sismos de magnitud 5,4 o superior se muestra la “alerta de acción”, que incluso ignora el modo “no molestar” de los teléfonos Android, encendiendo la pantalla y emitiendo un sonido de alarma fuerte.
Un detalle a tener en cuenta es que para que el AEAS funcione se requiere tener activada la función de ubicación del teléfono y estar conectado a una red móvil o Wi-fi. Estas alertas pueden ser desactivadas desde el menú de configuración de los móviles Android.
Google no es la única compañía que cuenta con sistemas de este tipo. Apple ambién tiene un sistema de alerta sísmica, aunque con recursos distintos de los empleados por su competidora.
La firma de la manzana no detecta de manera directa los temblores al no emplear la información de los acelerómetros —probablemente por sus políticas de privacidad— sino que recurre a las estaciones de monitoreo sísmico oficiales de cada país.
Tecnológicas chinas como Huawei y Xiaomi igualmente han trabajado en sistemas de alerta conectados con las redes sismológicas estatales.















