No hay mejor (o peor) manera que sentir el inexorable paso del tiempo cuando nuestros conocidos empiezan a cumplir hitos como las graduaciones, las compras del primer auto y, por supuesto, los matrimonios. Y aquí hay una para todos, ya que Edgar, el entrañable niño cuya caída en un riachuelo mientras cruzaba un puente improvisado se convirtió en un fenómeno viral en YouTube en 2006, se ha casado a los 32 años.
La boda entre Edgardo Martínez Esparza y la arquitecta Valeria Bermea se celebró el sábado 10 de octubre de 2026 en Cuatro Ciénagas, en el estado de Coahuila (México), informaron medios del país.
El novio es principalmente recordado por el video viral titulado “La caída de Edgar”, un video casero en el que el personaje titular, entonces de 11 años, es derribado de un tronco por el que estaba cruzando para caer en un río.
Edgar, quien posteriormente intentó una carrera como ‘youtuber’, explicó que el incidente ocurrió durante unas vacaciones de Semana Santa en la casa de sus abuelos en San Carlos, una comunidad rural de Nuevo León.
“Como no teníamos nada que hacer, estábamos muy aburridos, y había una cámara, nos dijimos ¿por qué no grabar una película de piratas?“, recordó Edgar.
Es así que el río se convirtió en el océano Pacífico y el palo que Edgar puede verse portando al inicio del video en un sable de piratas. Pero lo que no sabía la futura estrella viral es que su caída había sido planeada anticipadamente. El culpable fue Fernando, quien Edgar aclaró que no era uno de sus primos sino un amigo de ellos. “Después, ya nunca volví a saber de él”, indicó.
El incidente, grabado por su primo Raúl, habría quedado en el olvido si es que no hubiera sido subido a una plataforma nueva, YouTube, donde pronto se convirtió en uno de los primeros virales mexicanos.
“Dos meses después, todos mis amigos me empiezan a decir ‘te caíste, güey’ y me mandan un enlace por Messenger (…) Cuando me voy dando cuenta ya tenía como cinco millones de vistas y había páginas de fans”, recordó.
La fama del video abrió oportunidades para Edgar, que recibió solicitudes de entrevistas, invitaciones para programas de televisión y hasta lo volvieron en el protagonista de una campaña publicitaria.
Pero no todo fue positivo para Edgar. “Yo tenía 11 años y estaba asustado de todo lo que estaba pasando. La gente me perseguía en la escuela, iba a las plazas y la gente quería una foto”, rememoró.



