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“Valor Mortis” es una interesante propuesta. Un intento de revitalizar el popular, pero ya manoseado, género de los ‘soulslike’ utilizando un cambio de perspectiva de la habitual tercera a primera persona, una arriesgada apuesta, puesto que pone en primer plano no solo las posibles virtudes del combate, sino también sus defectos. Afortunadamente, en este caso, hay mucho más de lo primero que de los segundo, con el videojuego proporcionando acción visceral y frenética que logra distinguirlo lo suficiente de otros títulos en su género, al punto que no me sorprendería que otros desarrolladores copien la fórmula hasta crear su propio subgénero.
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Carente de su memoria, William deberá trasladarse por este infierno acompañado solo por la voz en su cabeza del mismísimo Napoleón Bonaparte, peleando con los zombies de sus antiguos compañeros de armas, aldeanos y además monstruosidades biomecánicas que han pasado a dominar la zona, todo para responder la interrogante de quién es y cuál ha sido su rol en estas atrocidades.
“Valor Mortis” es sincero en su inspiración en los ‘soulslike’, en particular en juegos como la serie “Dark Souls” y “Elden Ring”, y toma muchas de las mecánicas ya conocidas del género como las ‘fogatas’, aquí conocidas como Linternas, para descansar, subir de nivel y resetear el estado del juego. Mientras tanto, las ‘almas’ son reemplazadas por Catalizadores, que consigues eliminando enemigos y sirven para mejorar tus atributos y comprar cosas. Y, como también es usual en este tipo de juegos, continúa la mecánica de tener que recoger tus catalizadores en el lugar de tu muerte.

«Valor Mortis» es un juego franco con sus influencias. Aquí una fogata al estilo de «Dark Souls» (no funcional).
/ One More Level
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Donde “Valor Mortis” más se diferencia del género es en su cambio de tu punto de vista, dejando de lado la cámara en tercera persona usual, en la que ves a tu personaje desde atrás, a la primera persona, en la que ves el mundo a través de los ojos de tu personaje, usualmente utilizada en juegos de disparos como “Call of Duty” y “Overwatch”.
Lo loable de este cambio de perspectiva es que el combate se siente más intenso y realista, al ponerte de manera más auténtica en los zapatos de William. Sin embargo, incluso como alguien acostumbrado al género de los ‘soulslike’, necesité un tiempo para adaptarme a la mayor cantidad de puntos ciegos y la confusión para interpretar distancias entre mi persona y los enemigos generados por la cámara en primera persona.
Son problemas que One More Level ha tomado en cuenta y siento que los enemigos iniciales en “Valor Mortis” realizan movimientos más exagerado de lo usual en este tipo de juegos para darte tiempo para acostumbrarte al nuevo ritmo de juego. Sin embargo, es una consideración que tampoco dura mucho y enemigos posteriores pueden eliminar a un jugador fácilmente con un rápido combo si este no presta atención.
El combate se parece bastante al de la serie “Dishonored”, con el protagonista portando un arma de corto alcance siempre en la mano derecha y un arma para mayor distancia en la izquierda. William comienza el juego con su confiable sable y pronto consigue un misterioso poder llamado Transmutación que funciona inicialmente como un lanzallamas de medio alcance. A esto se le junta poco después un más mundano revólver, para objetivos a mayor distancia.
De todos modos, la mayoría del combate se realiza cuerpo a cuerpo, donde el énfasis está en atacar en el momento adecuado cuidándote de no vaciar tu barra de ‘estamina’ y quedar desprotegido, abriendo momentos para la ofensiva bloqueando o desviando los ataques de tu enemigo (esto último se logra si presionas el botón de cubrirse en el momento exacto en que el ataque enemigo va a golpearte). Un baile mortal bastante gratificante, sobre todo cuando memorizas los patrones de los enemigos y el ritmo de sus ataques.

El cambio de perspectiva de «Valor Mortis» de tercera a primera persona hace que el combate sea más visceral y frenético.
/ One More Level
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“Valor Mortis” mantiene el combate fresco introduciendo paulatinamente enemigos nuevos y por la variedad de sus armas, nueve en total. Las que cambian más drásticamente la manera de jugar son las espadas, y después de adquirir el sable puedes conseguir una espada ropera especializada en desviar los ataques del enemigo y atacar rápidamente, lo que te obliga a conocer precisamente los movimientos de tu oponente (o tener reflejos rápidos). La última arma es una claymore, una espada mandoble efectiva para grandes grupos gracias a su gran daño, pero con la desventaja de que solo puedes cubrirte y que sus ataques son mucho más lentos.
Esta diferenciación entre especialidades también se extiende a las tres armas de fuego, con el revolver sirviendo como la opción de alcance medio, la trabuco/escopeta para el combate cercano y el mosquete para atacar enemigos lejanos. Igual con las Transmutaciones, con el Fuego (medio), Escudo (cerca) y Estasis (lejos).

Uno de los campos de batalla que recorrerás en «Valor Mortis».
/ One More Level
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Todas las armas pueden ser a su vez ligeramente modificadas a manera en que las mejoras, dándote opciones en su funcionamiento como por ejemplo aumentar la capacidad del revólver o disminuirla y hacer las recargas más rápidas o en el caso de la espada ropera, hacer que cada vez que desvíes el ataque enemigo recuperes algo de vida.
Este nivel de personalización se extiende al propio William, que al subir de nivel puede elegir diversas opciones para aumentar sus capacidades. Aunque personalmente siento que muchas de las opciones que uno tiene son poco inspiradas, mejorando cuestiones mundanas como aumentar tu vida, ‘estamina’ o algún tipo de daño, aunque hay algunas alternativas más interesantes como por ejemplo ralentizar el tiempo cuando disparas mientras saltas o recargar tu último frasco de ferrofluido – lo que utilizas para curarte – con combate cuerpo a cuerpo, estas son minoritarias.
En cambio, la mayor variedad se concentra en los Ámbares, objetos coleccionables que sirve el equivalente a medallones o anillos en otros juegos de este tipo, dándote habilidades más diversas como por ejemplo silenciar tus movimientos, recuperar vidas cuando haces un ataque crítico, aumentar tu daño con la desventaja de recibir más daño, o permitirte curarte un porcentaje del daño que haces, entre otros efectos.
En donde creo que “Valor Mortis” tropieza más es en su ambientación, la cual ha tomado la inspirada decisión de explorar las Guerras napoleónicas de inicios del siglo XIX, en particular el área de los Montes Cárpatos donde se concentra la historia. Y si bien hay escenarios inspirados como el primer campo de batalla o el sitio de una boda en un pueblo completamente inundado, muchas de sus áreas como cuevas, aldeas abandonadas o los suburbios destruídos de una ciudad son mucho menos memorables.

One More Level ha logrado esparcir por el juego vistas fascinantes y horripilantes.
/ One More Level
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Pero fuera de lo estético, los niveles están bien diseñados, utilizando aquella misma filosofía de los “Dark Souls” de marcar el avance del jugador no solo con lugares de descanso como las Lámparas, sino también con una extensa variedad de atajos, y de llenar el mapa con una serie de secretos para descubrir. También toma prestado la idea detrás de los ‘metroidvania’, cerrando camino detrás de habilidades especiales que vas consiguiendo a lo largo del juego.
Lo que parece ser de su propia cosecha es el nivel de saltos y acrobacias que debes realizar en tu aventura, algo que parece más sacado de un género de plataformas que en el ‘soulslike’ con el que se publicita, inspirado seguramente en la serie “Ghostrunner” antes lanzada por los desarrolladores.
Esta necesidad de subirte a diversas superficies puede jugar en contra del usuario, y en un par de ocasiones quedé atrapado en un ‘glitch’ de la geometría al intentar encontrar una ruta alterna a mi objetivo. Aunque debo notar que probé una versión preliminar del juego, por lo que estos problemas podrían ya no cuando este salga.
La historia tampoco es su punto demasiado fuerte, y si bien el misterio detrás las acciones del ejército napoleónico son lo suficientemente interesantes al inicio, terminé el juego insatisfecho por el argumento y con más dudas que certezas por un final tan críptico que no puedo dejar de pensar que han guardado lo mejor para una secuela, o el DLC que ya tienen programado. Es entonces un cumplido al juego de que el combate y la exploración del mundo fueron lo suficientemente buenos que me impulsaron a seguir jugando.
Los jefes también tienen sus altibajos, con el general Lothaire, el primero del juego, mostrando una gran promesa, mientras que algún puñado parecen más versiones un poco más fuertes de enemigos comunes. A pesar de esto, creo que hay una mayor cantidad de jefes únicos que estas versiones más ‘flojas’ y los jefes buenos son, en su mayoría, realmente buenos y creativos.
“Valor Mortis” muestra que los ‘soulslike’ todavía pueden renovarse bajo una nueva perspectiva. Pero más importante, es un excelente juego fuera de algunos defectos que podrá ser disfrutado tanto por aficionados del género como aquellos que busquen una experiencia en primera persona retadora y diferente de lo usual.
Valor Mortis se lanzará el 13 de octubre en PC, PlayStation 5 y Xbox Series (disponible desde el primer día en Xbox Game Pass).


