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¿Ponerle o no una blusa para el velorio? Esa conversación doméstica, ocurrida mientras afrontaba la muerte de su abuela, terminó convirtiéndose en el primer paso de la película más íntima de Eduardo Mendoza de Echave, “Ellas”. La cinta, que aborda familia, jerarquías y secretos, compite en la Competencia Peruana del Festival Internacional de Cine de Lima PUCP y tendrá su función de gala el jueves 13 de agosto en el Teatro NOS PUCP.
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Esa contradicción entre el dolor y las obligaciones fúnebres dio paso a crear la historia que sigue a Julia, quien heredó de su madre Asunta, -una migrante andina que llegó a Lima en la década del 1970- el trabajo como empleada del hogar en una casa de clase alta. A pesar de haberse criado por las hijas de la familia, las relaciones se tensionan para mostrar una relación de apariencias y verdaderos cariños.
“A mí lo que me parece particular es que no se llevan mal o hay un trato prepotente, sino que es un trato cercano y cálido, pero al mismo tiempo lejanía”, señala. Allí está uno de los conflictos que más le interesaba explorar: cómo pueden mantenerse esas “distancias invisibles” dentro de una relación que se percibe como familiar.
Mirella Villalobos protagoniza “Ellas”, la nueva película de Eduardo Mendoza de Echave, que compite en la Competencia Peruana del Festival de Cine de Lima.
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Además de ser su película más íntima, Mendoza de Echave la define como la más quirúrgica de su carrera. El rodaje duró apenas tres semanas, una reducción considerable frente a los tiempos con los que comenzó a trabajar en el cine. “Empecé grabando en menos de dos meses, luego fueron menos de seis semanas, luego de cuatro y ahora el tiempo es una cuestión que me obliga a hacerlo bien”, cuenta.
La brevedad del rodaje obligó a trasladar buena parte del trabajo al periodo previo. Durante meses, el director trabajó con el fotógrafo Fergan Chams en el desglose de los planos y el guion técnico. Después prepararon un storyboard y un videoboard con el equipo. Cuando llegaron al set, la intención era ejecutar con precisión aquello que habían trabajado durante casi dos años. La casa de la familia, ubicada en La Punta, se convirtió en la principal locación, luego aparecerían otros espacios en diversos puntos de Lima.

Eduardo Mendoza de Echave dirigió el largometraje tras casi dos años de preparación y un rodaje que se extendió durante apenas tres semanas.
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Esa preparación tuvo una consecuencia poco habitual. Se filmaron entre 500 y 600 planos y ninguno fue descartado. “Todos los planos que filmamos están en la película”, afirma. Detrás de esa decisión hubo conversaciones constantes con el equipo, pero también una confianza construida durante los ensayos con las actrices. El tiempo no permitía improvisaciones ni material que después pudiera desecharse.
Debido a ello, por primera vez en su carrera, Mendoza de Echave escribió pensando directamente en algunas actrices. Norma Martínez estaba en su cabeza cuando creó a Isabel y Jimena Lindo cuando escribió a Alejandra. Siguieron papeles para Katia Salazar, Ana Cecilia Natteri y Flor Castillo. Sin embargo, para encontrar a Julia se realizó un casting con 12 actrices, que luego se redujo a seis. Finalmente quedó Mirella Villalobos, quien asume su primer papel protagónico en un largometraje.
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Esta cinta también llega en un momento especial también para Mendoza, quien inevitablemente mira al pasado para hacer cuentas. “Hice ‘Mañana te cuento’ y en su momento fue un boom, siendo una película comercial, divertida. Hice ‘303’, un corto que ganó muchos premios. Escribí ‘¡Qué buena raza!’, una novela que fue un éxito. Y luego vino un fracaso que, por suerte, me agarró joven. Estoy a la espera de que significará esta película para quienes la vean”, concluye.
El Dato
La función de gala será el jueves 13 de agosto, a las 8 p. m., en el Teatro NOS PUCP. La película se proyectará a las 9:10 p. m. Entradas disponibles en Joinnus.














