viernes, agosto 21

Una tercera parte de las páginas web publicadas después de la aparición de ChatGPT muestra algún indicio de que ha sido escrita o editada por una inteligencia artificial, lo que da muestra del avance de esta tecnología en internet.

La aparición de ChatGPT en noviembre de 2022 puso en manos de los internautas una herramienta capaz de generar contenido a partir de unas pocas instrucciones, replicando con realismo el hacer humano.

Casi cuatro años después de su lanzamiento, la IA generativa y de agentes –su evolución– no solo no ha perdido popularidad, como muestra la amplia adopción de herramientas como ChatGPT, Gemini o Cloud, sino que ha conseguido superar por primera vez al tráfico web procedente de humanos a nivel global, como recogen los datos de Cloudflare.

Este no es el único cambio que ha experimentado internet. Un informe de abril destacó que ya en la primera mitad de 2025, hasta el 35 por ciento de las nuevas páginas web fueron generadas o asistidas por inteligencia artificial.

En línea con esto, Pew Research Center ha querido comprobar cuánto contenido en línea está ahora escrito por IA en lugar de por otras personas, y el resultado muestra que, a julio de 2026, en torno al 35 por ciento de las páginas web publicadas después de la llegada de ChatGPT presenta importantes indicios de que han sido escritas o editadas por esta tecnología.

Cuando se compara con un periodo que incluye tiempo previo a la aparición del ‘chatbot’ de OpenAI, es decir, entre enero de 2021 y julio de 2026, una de cada diez (9,6%) muestra indicios significativos de autoría de IA.

“Esto forma parte de una tendencia al alza que comenzó a finales de 2022, con el lanzamiento de ChatGPT, y que continuó con la aparición de otros chatbots de IA como Claude y Gemini. Con el paso del tiempo, aumenta el porcentaje de páginas web que muestran indicios de haber sido creadas por IA”, apuntan desde el centro de investigaciones.

Para su análisis, PRC ha utilizado el archivo web Common Crawl para recopilar casi medio millón de páginas web escritas en inglés de los últimos cinco años, y ha empleado la herramienta de detección de IA Open Pangram para determinar cuántas de ellas probablemente fueron escritas o editadas sustancialmente por IA.

El análisis muestra también que es más probable encontrar páginas web escritas o editadas por una inteligencia artificial en los dominios .com frente a las páginas web con dominio org, .edu y .gov.

También se destaca que los textos generados por la IA tienen ciertas características comunes que en cierta forma los delatan, como el uso de la raya larga, la coma de Oxford o de ciertas palabras, entre las que se incluye ‘delve’ (profundizar), ‘interplay’ (interactuar) o ‘testament’ (testamento).

En concreto, el análisis recoge que el uso de la raya larga se ha duplicado frente a 2023, mientras que la coma de Oxford se ha incrementado en un 63 por ciento y el paralelismo negativo (la estructura: no es X, es Y) se ha triplicado.

Desde PRC matizan que los tipos de puntuación, las palabras y las peculiaridades lingüísticas que aparecen con mucha más frecuencia en el contenido generado por IA no son exclusivos de esta tecnología, ya que también los humanos las utilizan, aunque en menor medida.

El motivo de su mayor uso se debe a que los modelos de IA han sido entrenados con una sobrerrepresentación de de textos que los incluyen, lo que aumenta la probabilidad de la IA los utilicen en los contenidos que genera.

Share.
Exit mobile version