Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

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Surgen nuevas revelaciones sobre el vuelo secreto de Donald Trump en Turquía. Una versión conocida la noche del martes atribuye a la inteligencia de Israel una alerta que encendió las alarmas en Washington: Irán estaba planeando un ataque contra el avión del presidente de Estados Unidos con un misil portátil. La advertencia habría contribuido a la operación clandestina en Ankara para sacar al mandatario del Air Force One y trasladarlo a otra aeronave militar, mientras la Casa Blanca mantenía en reserva los detalles de la amenaza.
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Un camión de catering junto al Air Force One, mientras los periodistas abordan el avión minutos después de que el presidente Donald Trump subiera a bordo, el 8 de julio de 2026. (Captura de video del diario The Washington Post).
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Ni los periodistas ni algunos miembros del personal de la Casa Blanca que viajaban en el Air Force One, que se convirtió en un señuelo, sabían que el presidente había sido cambiado de avión para volar hacia el Reino Unido.
A ellos se les pidió bajar las persianas de sus ventanas, aparentemente para que nadie notara la operación para sacar al presidente del Air Force One azul.
Un fotógrafo contó que abrió su ventana y de inmediato se le indicó que la cerrara, y se le explicó que se trataba de una solicitud del Servicio Secreto.
Trump confirmó el martes la operación y explicó que el Servicio Secreto y el Ejército le indicaron que debía viajar en otra aeronave: “Simplemente tengo que hacer lo que me dicen”.
“Querían que viajara en otro vuelo, en otro avión”, dijo Trump a los periodistas. “Supongo que había una amenaza ahí fuera. La verdad es que no pregunté mucho al respecto. Recibo muchas amenazas”, sostuvo.
Un misil portátil
Según el Wall Street Journal, la inteligencia israelí alertó a Estados Unidos sobre una amenaza iraní que involucraba un posible ataque contra el avión presidencial mediante misiles lanzados desde tierra. El reporte describe la amenaza como relacionada con misiles portátiles.
Ese medio atribuye la versión a un funcionario estadounidense, quien también confirmó que altos asesores de Trump permanecieron en el avión presidencial a pesar de la amenaza.
Mientras que una fuente anónima dijo a CNN que la información sobre el msil portátil era lo suficientemente específica como para que los agentes encargados de proteger al presidente consideraran que la vida de Trump corría un “riesgo enorme” si partía en el viejo Air Force One o en el nuevo avión presidencial donado por Qatar.

El presidente estadounidense Donald Trump desembarca del Air Force One a su llegada a la base aérea de Etimesgut, cerca de Ankara, el 7 de julio de 2026. (Foto de Osmancan Gürdoğan / AFP).
/ OSMANCAN GURDOGAN
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Trump viajó a la cumbre de la OTAN en Ankara a bordo del avión que fue donado por Qatar y que es de color blanco, rojo y azul oscuro. Pero para salir de Turquía primero abordó el viejo Air Force One azul claro, del que salió de manera discreta para finalmente subir a un C-32A, una versión militar del Boeing 757.
Cuando llegó a su destino, la base aérea de Mildenhall en el Reino Unido, los fotógrafos captaron a Trump bajando del avión presidencial, lo que sugiere que volvió a abordar el viejo Air Force One sin que fuera visto.
Después, el presidente siguió el viaje a Washington en el nuevo Air Force One de Qatar.
La maniobra secreta se produjo un día después de que Estados Unidos reanudara los ataques contra Irán tras el fracaso de las negociaciones para el fin de la guerra.
En cuanto a las amenazas a Trump, cabe precisar que tras el asesinato del ayatola Alí Jamenei el pasado 28 de febrero, al inicio de la guerra en Irán emprendida por Estados Unidos e Israel, en la República Islámica se clamó venganza.
Por ejemplo, durante el funeral del ayatola se escucharon llamados públicos a la muerte de Trump, mientras que el nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei, prometió vengar a su padre.
Rubio en el avión señuelo y Hegseth acompañó a Trump

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aborda el Air Force One en el aeropuerto de Ankara el 8 de julio de 2026, después de asistir a la Cumbre de la OTAN. (Foto de SAUL LOEB / AFP).
/ SAUL LOEB
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De acuerdo con la cadena CBS, el secretario de Estado, Marco Rubio; y el del Tesoro, Scott Bessent, viajaron en el avión señuelo; mientras que el de Guerra, Pete Hegseth, lo hizo junto a Trump en el vuelo secreto.
Rubio y Bessent sabían del plan secreto para que Trump cambiara de avión, según las fuentes de CBS.
Asesores de la Casa Blanca también estaban en el vuelo señuelo, entre ellos Stephen Miller, Will Scharf, Steven Cheung, Mike Needham, Ross Worthington y Monica Crowley.
En el avión militar, además de Hegseth, también acompañaron a Trump los asesores de la Casa Blanca Natalie Harp, Walt Nauta y Dan Scavino.
¿Israel exageró la amenaza?
Para el analista internacional Francisco Belaunde Matossian, una cosa está fuera de discusión: la operación para sacar clandestinamente a Trump del Air Force One y trasladarlo a otra aeronave ocurrió realmente, aunque todavía no está claro hasta qué punto la amenaza que la motivó era concreta y creíble.
“Que la amenaza fuera creíble o no es otro tema”, sostiene a El Comercio.
Belaunde considera que existe una amplia cooperación entre los servicios de inteligencia israelíes y estadounidenses, especialmente cuando está en juego la seguridad EE.UU. y de su presidente. Sin embargo, plantea una duda sobre la información que desencadenó la operación.
Dice que Israel, al estar interesado en mantener la presión estadounidense sobre Irán, puede tener incentivos para transmitir información que genere una reacción de Washington contra Teherán. Pero hace una pregunta fundamental: “¿Hasta qué punto la información israelí era realmente verdadera o un poco exagerada? No lo sabemos”.
“Lo objetivo es que la información fue transmitida y provocó una reacción de las autoridades estadounidenses; lo que aún falta establecer es cuán confiable era esa información y si la amenaza fue presentada de manera exagerada o no”, insiste.
Sobre la posibilidad de que Irán haya considerado atacar el avión presidencial con un misil portátil, Belaunde indica que el escenario no resulta inverosímil, pues sería una venganza por la aniquilación del liderazgo iraní al inicio de la guerra. “Como Estados Unidos e Israel han matado al liderazgo iraní, es completamente lógico pensar que ellos también pretenden hacer lo mismo”, afirma.
Explica que a ello se suma el historial de confrontación entre Trump e Irán, particularmente la decisión que tomó durante su primer mandato de ordenar el asesinato del comandante iraní Qasem Soleimani. “Se la tienen jurada a Trump”, señala.
Belaunde manifiesta que los presidentes estadounidenses siempre enfrentan amenazas, pero considera que el nivel de riesgo para Trump es ahora mayor, y que tras este episodio habrá medidas para extremar su seguridad tanto en sus desplazamientos internacionales como dentro de Estados Unidos, donde también ha sido objeto de intentos de asesinato. “Todos los viajes que Trump haga van a ser riesgosos”, advierte.
El riesgo para los que volaron en el avión señuelo
Los periodistas, funcionarios y otras personas que volaron en el avión señuelo, el antiguo Air Force One, sin saber que había una amenaza de ataque quedaron expuestos si la amenaza se hubiera materializado.
Sobre este punto, Belaunde indica que quienes acompañan al presidente estadounidense conocen los riesgos que implica viajar con él.
Incluso menciona el caso de un exfuncionario que acompañó a George W. Bush y que dijo al New York Times que él habría tomado la misma decisión, porque lo prioritario era proteger al presidente.
Sin embargo, Belaunde admite que la situación abre un debate sobre hasta dónde llega la obligación de proteger al mandatario y cuál es la responsabilidad de las autoridades frente a quienes lo acompañan.














