La verdad es que hace varios años que el estadounidense Gus Van Sant (Louisville, 1952) llevaba un rumbo errático, con algunos títulos muy discretos, olvidables o llanamente fallidos. Acaso fue “Milk” (2008), con Sean Penn, la última cinta destacable de un cineasta capaz de regalarnos películas de muy alta factura como “Drugstore Cowboy” (1989), “Mi Idaho privado” (1991), “Good Will Hunting” (1997) o “Elephant” (2003). Y es por eso que la sorpresiva aparición de “La negociación” en nuestra cartelera es una gran noticia (y su mejor trabajo en casi 20 años).
Inspirado en un caso real ocurrido en 1977, el filme se centra en Tony Kiritsis (Bill Skarsgård), cliente de un banco que, agobiado por los severos intereses que él considera una estafa, decide secuestrar al hijo del presidente de la compañía. Toda la película sigue el tenso rapto, que incluye una escopeta atada a la nuca del secuestrado, fugas en vehículos, cordones policiales, transmisiones televisivas, exigencias de recompensa y otros elementos típicos de esta clase de historias (hay especiales reminiscencias a la clásica “Tarde de perros”, y no parece casualidad la inclusión de Al Pacino dentro del elenco).
El protagonista es Skarsgård, recordado sobre todo por sus actuaciones como Pennywise en “It” y el vampiro de la última versión de “Nosferatu”, que ofrece el papel más sólido y maduro de su carrera: crispado sin excesivas muecas, convincente en su reclamo indignado, sereno en algunos momentos de lucidez. Sobre él recaen el tono y la consistencia de la película, y muestra espalda suficiente para sostenerlo. Ciertamente, tampoco podemos dejar de mencionar a su contraparte, el hombre secuestrado que interpreta el australiano Dacre Montgomery, quien con escasas líneas de diálogo e incómodas posturas logra transmitir el malestar de su situación.
Bajo una lectura ideológica, “La negociación” es una ácida y divertida crítica anticapitalista que no requiere circunspectas peroratas —y más bien aprovecha el humor— para que el espectador se ubique naturalmente del lado del oprimido. Pero donde más destaca es en su puesta en escena, brillante en varios aspectos: la música juega un rol vital, ya sea por medio de un ‘soundtrack’ muy bien curado o a través de las transmisiones radiales que contribuyen a que discurra el relato (el papel de Colman Domingo como ‘disc jockey’ puede parecer accesorio, pero derrocha estilo y actitud); y la estética setentera también se luce con los colores y la textura de las imágenes, muy creíbles al momento de trasladarnos a la época.
Mención especial para el trabajo de montaje, desde luego, que es de un ritmo punzante, atípico, nunca previsible ni simplista. Ahí es donde vemos a Gus Van Sant en su mejor forma, un director que siempre destacó por su inventiva formal, por el ingenio para optimizar los recursos del cine independiente, y por imponer una mirada singular e iconoclasta. Complace tenerlo de vuelta.
“La negociación”
Reparto: Bill Skarsgård, Dacre Montgomery, Cary Elwes.
Director: Gus Van Sant. País y año: Estados Unidos, 2025.
Dónde verla: en salas de cine.
Calificación: 4 de 5 estrellas.



