sábado, octubre 3

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El ídolo de Universitario elogió públicamente al gran referente de Alianza Lima. “Teófilo Cubillas es un player fuera de lote, creo que actualmente es el mejor del mundo”, dijo Lolo | Foto: El Comercio

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Entre los archivos históricos del fútbol peruano, esta debe ser la que mejor escena que representa al señor que era Lolo Fernández y el crack que disfrutaba en ese momento la selección peruana con Teófilo Cubillas. No importaba el color de la camiseta. El máximo ídolo de Universitario tuvo palabras de elogio para la joya de Alianza Lima. Dos camisetas distintas. Una sola camiseta cuando tocaba defender al Perú. Era 1975 y han pasado 51 años desde este momento muy grato.

Entre el 1 y el 3 de octubre de 1975, en los días más encendidos de aquella Copa América, *El Comercio* publicó una entrevista con Lolo que hoy adquiere un valor especial. Habían pasado apenas unas horas desde una de las victorias más recordadas de la historia de la selección. Perú acababa de derrotar 3-1 a Brasil en el Mineirao de Belo Horizonte, el 30 de setiembre, y el viejo goleador crema había quedado maravillado con un futbolista en particular.

“Teófilo Cubillas es un player fuera de lote, creo que actualmente es el mejor del mundo”, dijo Lolo.

“Teófilo Cubillas es un player fuera de lote, creo que actualmente es el mejor del mundo”, dijo Lolo.

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La frase, leída 51 años después, tiene una fuerza distinta. No solo por lo que significa que un ídolo reconozca a otro. También porque permite regresar a un momento en el que el fútbol peruano todavía caminaba con una seguridad que hoy pertenece a los recuerdos.

Perú había dado el golpe en Belo Horizonte. Enrique Casaretto marcó dos veces, a los 19 y 88 minutos, y Cubillas apareció a los 82’ para cambiar la historia de aquella semifinal. Fue un tiro libre de esos que sobreviven al calendario: la pelota salió de su pie y terminó en el arco brasileño para convertirse en el segundo tanto peruano. El 3-1 final puso a la selección a las puertas de la final de la Copa América.

Lolo lo había visto todo. Y no se guardó nada. “Ha estado ‘diablo’, fue lo mejor de la cancha, hizo lo que le dio la gana, fue el organizador de nuestra oncena”, continuó el ídolo crema en aquella conversación con El Comercio.

El lenguaje pertenece a otro tiempo. La admiración, no.

‘Lolo’ Fernández dio la vuelta olímpica en el Estadio Nacional tras su retiro. (Foto: Universitario)

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Cubillas había llegado a ese momento después de convertirse en una de las grandes figuras de la generación que había maravillado al mundo desde México 1970. El ‘Nene’ ya no era solamente un futbolista talentoso. Para Alianza Lima era el muchacho que había crecido en Matute, el goleador mundialista, el rostro de una generación y uno de los grandes nombres de la historia blanquiazul. Décadas después, el propio Archivo de El Comercio lo definiría como el máximo ídolo del fútbol peruano.

Lolo representaba otra época. Había construido su leyenda mucho antes, cuando Universitario recién comenzaba a escribir sus primeras páginas y el fútbol se jugaba con otras reglas, otros escenarios y otra velocidad. Pero su figura había sobrevivido a todo. Su nombre había dejado de pertenecer solamente a la ‘U’ para convertirse en patrimonio sentimental de varias generaciones.

Copa América 1975

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Por eso aquel elogio tenía un significado especial. Lolo no estaba hablando simplemente de otro jugador. Estaba reconociendo a un futbolista que, desde otra camiseta y otra generación, parecía recoger algo de aquella vieja tradición de los grandes delanteros peruanos: la capacidad de hacer que una pelota pareciera suficiente para contar una historia.

Y mientras Lolo hablaba, Perú todavía tenía una tarea pendiente.

La selección debía enfrentar nuevamente a Brasil. El partido de vuelta se jugó el 4 de octubre en el estadio Alejandro Villanueva, en La Victoria. Brasil ganó 2-0 y empató la serie en el marcador global. Como no existía diferencia de goles para resolver la clasificación, el finalista tuvo que definirse mediante un sorteo. La fortuna terminó del lado peruano.

Después vendrían Colombia, los partidos de ida y vuelta y aquella definición en Caracas que terminaría entregándole a Perú el título de la Copa América de 1975.

Pero en aquellos primeros días de octubre todavía nadie sabía cómo terminaría la historia. Solo había señales. Una estaba en Belo Horizonte, donde Cubillas había marcado uno de los goles más recordados de aquella selección.

Otra estaba en Lima, en las páginas de El Comercio, donde un viejo goleador crema había encontrado las palabras para describir lo que acababa de ver.

En la segunda mitad empataría Brasil con gol de Roberto Batata a los 54 minutos, y es gracias a un espectacular golazo de tiro libre anotado por Teófilo Cubillas que la bicolor vuelve a pasar adelante en el marcador a los 82 minutos, para en los minutos finales conseguir el tercer gol mediante Enrique Casaretto. (Foto: GEC Archivo Histórico)

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“Creo que actualmente es el mejor del mundo”. Han pasado 51 años. Lolo murió en 1996. Cubillas permanece como uno de los grandes nombres de la historia del fútbol peruano. Universitario y Alianza Lima siguen separados por una rivalidad que atraviesa generaciones.

Pero aquella fotografía permanece. Y también aquella frase. Luego, el Lolo y el Nene tendrían una historia juntos con una operación médica de por medio. Pero es una historia con otra emoción. Porque a veces el fútbol consigue algo que parece imposible: que dos ídolos pertenecientes a mundos distintos se reconozcan sin necesidad de elegir entre ellos.

Lolo vio jugar a Cubillas. Cubillas hizo lo suyo. Y el Perú, por un instante, tuvo a los dos en la misma historia.

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