lunes, mayo 4

Durante el primer semestre del 2025 el mercado peruano de consumo masivo registró un crecimiento sostenido en valor y volumen. Este avance responde a nuevos beneficios relevantes para el consumidor y marcas premium que elevaron el ticket de compra, reflejando una recuperación más sólida y madura del consumo en el país. Tanto el canal tradicional como el de autoservicios impulsaron este dinamismo, con un papel cada vez más relevante del canal de ‘discounters’, que sigue consolidándose como una alternativa de valor para las familias peruanas.

El entorno macroeconómico acompañó esta evolución. En el primer trimestre, el PBI creció 3,9 % acumulando cinco periodos consecutivos de crecimiento. La reducción de la tasa de interés, la estabilidad inflacionaria y un tipo de cambio a la baja fortalecieron la confianza del consumidor y permitieron compras más planificadas, de mayor tamaño, y enfocadas en eficiencia y calidad.

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En cuanto a categorías, el cuidado personal y del hogar mantuvieron una alta actividad, especialmente el primero durante la temporada de verano. En ambos casos, la innovación ha sido un componente crucial. La industria está respondiendo a un consumidor más exigente, con lanzamientos cada 4 a 6 meses en belleza y formatos más accesibles para el cuidado del hogar. Además, los canales siguen redefiniendo su relevancia, por lo que las marcas deben adaptarse a los nuevos hábitos de compra para estar presentes en el momento adecuado.

En ese sentido, el ecosistema digital juega un rol fundamental. Si bien la penetración del e-commerce y los ‘marketplaces’ siguen en aumento, su ritmo de crecimiento se ha moderado respecto al 2024, en parte por un mercado más competitivo y hábitos de consumo en transformación. Por ello, resulta clave sostener una estrategia omnicanal sólida que conecte con los consumidores y eleve su experiencia.

Estos resultados del primer semestre reafirman que la industria del consumo masivo está en constante transformación y exige adaptabilidad. Para finalizar este 2025, las empresas deben encontrar maneras de destacar en la ecuación de valor, ya sea ofreciendo un producto superior, precios más competitivos, una experiencia de compra excepcional o una ejecución sobresaliente. Esta diferenciación se convierte en el factor decisivo para prosperar en un mercado tan desafiante.

De cara al cierre del año, las perspectivas son positivas. Se proyecta un crecimiento del PBI de 3% y una inflación del 2%, configurando un entorno favorable para el consumo. No obstante, factores externos, como el inicio del ciclo electoral 2026 podrían influir en la confianza del consumidor y la dinámica del mercado.

Todos los canales presentan oportunidades de crecimiento, pero la verdadera apuesta debe centrarse en hacer crecer las categorías, más que en disputar cuotas de mercado. Fomentar un crecimiento colaborativo y sostenible permitirá construir un ecosistema más sólido. Solo así será posible enfrentar los siguientes retos con una estrategia orientada al valor real que las marcas ofrecen.

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