Los Rolling Stones están de vuelta con un nuevo disco titulado “Foreign Tongues”. Esta producción, lanzada en julio, es una fiesta de comienzo a fin. La banda británica, con más de 60 años de trayectoria, sorprende con una grabación que sobresale por su sonido de rock and roll callejero. Las indómitas guitarras de Keith Richards y Ronnie Wood establecen un diálogo de rugidos musicales que da paso a la voz del mítico Mick Jagger. Cada canción tiene su propia energía.
Mick Jagger, Keith Richards y Ronnie Wood vuelven a reencontrarse dentro de la música en un disco amplio, colorido e imponente. El álbum se siente como una esperada celebración. Darryl Jones en el bajo y Steve Jordan en la batería complementan la solvencia rítmica de los experimentados músicos ingleses.
El disco fue producido por Andrew Watt. “Foreign Tongues” refleja el profesionalismo de los Rolling Stones como músicos del más puro rock and roll. Las imágenes de la grabación del disco muestran a los ingleses disfrutando del trabajo en el estudio.
El álbum cuenta con las colaboraciones de renombrados músicos como Steve Winwood (Spencer Davis Group, Traffic y Blind Faith), Paul McCartney (The Beatles), Robert Smith (The Cure), Benmont Tench (Tom Petty and The Heartbreakers), Chad Smith (Red Hot Chili Peppers) y Bruno Mars.
Es importante mencionar que una grabación de batería del recordado Charlie Watts, fallecido en 2021, forma parte de una de las canciones del álbum.
La canción evoca una búsqueda. Menciona la posibilidad de emprender un nuevo camino y de llegar a otros lugares. Es el tema que abre el disco. Las cuerdas de Richards y Wood vibran con la esencia del más añejo blues. La batería inicia con un sonido tribal que marca los primeros latidos de la canción y de todo el disco. La voz de Jagger tiene la personalidad de un felino salvaje en la jungla. Su armónica suena como si hubiera atravesado las noches más largas del mundo.
Una canción sobre las aspiraciones, la gloria, la suerte y el destino. Arranca con un piano mientras las guitarras se preparan para hacer su aparición con auténticos riffs llenos de ritmo y desenfado. En este tema, los Stones proponen bailar incluso cuando los tiempos son complicados. Keith Richards y Ronnie Wood lucen su compadrazgo musical con un contundente diálogo de guitarras a lo largo de la canción. El órgano es ejecutado por Benmont Tench, tecladista de la recordada Tom Petty and The Heartbreakers. La batería de Steve Jordan transita por la senda del gran Charlie Watts.
Mick Jagger muestra un matiz vocal que ya había explorado en canciones como “Emotional Rescue” (1980) y “Worried About You” (1981). La melodía está envuelta en una melancolía que crece en los coros. Richards y Wood interpretan sus guitarras con una cadencia propia de los Stones. El mítico Steve Winwood acompaña el tema con un piano Rhodes y le otorga una serena atmósfera nocturna.
Los Rolling Stones reflexionan en esta canción sobre el paso del tiempo. La voz de Naarai Jacobs le otorga una brillante contundencia al coro. El bajo de Darryl Jones y la batería de Steve Jordan conforman una sólida base rítmica de rock and roll. Las ásperas guitarras de Richards y Wood despliegan sus armonías con la complicidad de siempre. Los británicos se muestran enérgicos en uno de los temas más bailables del disco.
Robert Smith toca la guitarra en esta canción. La presencia del líder de The Cure en un disco de los Rolling Stones ha sorprendido a los seguidores de ambas bandas. Jagger, Richards y Wood también tocan sus guitarras en este tema. Los cuatro músicos construyen un colorido horizonte sonoro de exquisitas armonías eléctricas. Mick muestra su lado más melódico en la voz. La banda desarrolla un ritmo alegre. Steve Winwood aporta expresividad con el piano y el órgano.
Un tema que recorre los desérticos parajes de la desilusión. La melodía transita por la solitaria carretera de la melancolía. Richards y Wood ofrecen una clase maestra de guitarra eléctrica. Del mismo modo, la guitarra acústica de Jagger le da un brillo especial a la canción. Steve Winwood toca el órgano con maestría y refuerza la carga sentimental del tema.
Robert Smith participa en los coros y toca el sintetizador en esta canción bailable de principio a fin. Otra colaboración del músico gótico en este disco. Bruno Mars toca el cencerro. Mick Jagger, además de cantar, toca la percusión.
El bajo avanza como una locomotora por los rieles del ritmo. Las guitarras desbordan euforia. Keith Richards interpreta el piano al estilo del Little Richard. La armónica de Mick Jagger agita el viento al compás de los tambores. El legendario Charlie Watts grabó la batería de esta canción antes de su fallecimiento en 2021. La presencia de este legendario Rolling Stone en el tema es una alegre sorpresa para los seguidores de la banda.
Una canción de la recordada Amy Winehouse. Los Rolling Stones interpretan con mucha elegancia este tema. La armónica de Mick Jagger capitanea la dirección de esta grabación. La canción tiene una personalidad callejera y nocturna.
El legendario Keith Richards canta este melancólico tema. Su voz parece la de un errante que se sienta bajo un árbol después de haber caminado por desérticos horizontes. Una canción de estilo setentero donde el amor y la vulnerabilidad se mecen al compás de una batería lenta. Las guitarras suenan desde un solitario rincón. La voz de Mick Jagger le aporta un espontáneo brillo al coro. El órgano interpretado por Benmont Tench tiene la presencia de un suave viento que pasa por las ásperas dunas de la tristeza.
Un Beatle con los Rolling Stones. Paul McCartney toca el bajo en esta canción donde la cadencia es el principal pilar. Todos los instrumentos siguen el mismo pulso para sostener los intensos versos. El coro se define en una suave melodía en medio de una exquisita combinación de sonidos. Jagger ejecuta un emocionante solo de armónica. El toque de McCartney le aporta una elegante personalidad a la canción.
Una canción de sonido fresco que se caracteriza por su dinamismo. Las guitarras de Keith Richards y Ronnie Wood muestran una melancolía que recorre paisajes sonoros desolados. El bajo de Darryl Jones y la batería de Steve Jordan marcan con firmeza el ritmo por donde transitan los demás instrumentos y la voz de Mick Jagger.
Los Rolling Stones abordan la tristeza y la distancia en este tema digno de ser escuchado a alto volumen. El emocionante solo de guitarra de Ronnie Wood es la joya de la canción.
Una canción del gran Chuck Berry. Los Stones basan el tema en el ritmo de una guitarra acústica. El tema muestra un sonido minimalista que derrocha maestría musical. Chad Smith, baterista de los Red Hot Chili Peppers, acompaña el compás de esta canción con el bombo.

