Los gremios de transporte de Tacna y Ucayali iniciaron medidas de fuerza para protestar contra el alza sostenida del costo del petróleo y las gasolinas, afectando gravemente el tránsito y el desarrollo de actividades cotidianas.
En Tacna, el dirigente Julián Flores confirmó una paralización de 48 horas, mientras que en Ucayali el Frente de Defensa convocó a una huelga indefinida ante el severo impacto económico que sufre el sector.
LEE: Ucayali: transportistas bloquean carretera por aumento del precio del combustible
En Tacna, la falta de buses urbanos obligó a los ciudadanos a utilizar medios alternativos como bicicletas o servicios de mototaxis, los cuales incrementaron sus tarifas hasta los 15 soles. Ante la falta de movilidad regular, la Dirección Regional de Educación de Tacna suspendió las clases presenciales durante el lunes y martes para salvaguardar a los estudiantes de todos los niveles educativos.
Por su parte, en Ucayali, manifestantes bloquearon tramos estratégicos de la carretera Federico Basadre, interrumpiendo la conexión terrestre entre Pucallpa y el resto del país. La medida incluyó la quema de llantas y concentraciones masivas en el óvalo de la avenida Sáenz Peña, dificultando significativamente el traslado de pasajeros y mercancías esenciales.
A pesar de las movilizaciones, la empresa estatal Petroperú aseguró que cuenta con inventarios suficientes de diésel y gasolina en su planta de Pucallpa para atender la demanda regional. No obstante, los conductores denuncian que en algunas zonas el precio del galón de combustible ha alcanzado cifras elevadas, lo que consideran insostenible para su economía familiar y la continuidad de sus servicios.
48 horas de paro de transportistas en Tacna y Ucayali
Ambas paralizaciones se hicieron efectivas desde las primeras horas del lunes 10 de agosto, tras agotarse los plazos de diálogo establecidos con las autoridades nacionales.
Previamente, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones aprobó un subsidio extraordinario de cuatro soles por cada galón de diésel para intentar evitar el descontento de los transportistas de carga y de pasajeros a nivel nacional.
Esta medida preventiva, establecida mediante el Decreto de Urgencia 004-2026, contempló el apoyo económico directo para las empresas con autorizaciones vigentes durante un periodo de dos meses. Sin embargo, los dirigentes gremiales sostienen que dicho beneficio temporal resultó insuficiente frente a la magnitud de las alzas internacionales y exigen actualmente soluciones estructurales más profundas al Gobierno central.
Actualmente, las autoridades regionales y la Policía Nacional mantienen la vigilancia en los puntos críticos de ambas regiones para garantizar la seguridad ciudadana y el orden público. Mientras que la paralización en el sur culmina tras cumplirse el plazo de 48 horas, la huelga en el oriente peruano persiste con carácter indefinido a la espera de un nuevo pronunciamiento oficial.














