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Que el MEF anunciara hace algunos días que ya no buscará cambiar la regla fiscal este año es una buena noticia. Para lo poco que queda del gobierno de Dina Boluarte será importante que, desde el frente económico y fiscal, se cuide la sostenibilidad de las cuentas públicas. Y no, esta no es una tarea exclusiva del MEF, aunque por supuesto este ministerio juega un papel muy importante frente a sus pares y también frente al Congreso.
Hablando del Legislativo, este último jueves se aprobó en un Pleno extraordinario un crédito suplementario de poco más de S/600 millones presentado por el MEF a pesar de que especialistas advirtieron que no era necesario. Lo que llamó la atención es que dicho crédito no llegara ni a los S/2.000 millones, cifra que había previamente anunciado el MEF; ¿se re-pensó el monto o no se llegó al monto?
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Ad-portas del inicio de la parte más álgida y demandante (política y financieramente) de la campaña electoral, no debería aprobarse más adelante en el año un nuevo crédito suplementario que no esté debidamente justificado. Y si se da, deberían quedar más claros los criterios utilizados por las autoridades para asignar el dinero de todos los peruanos a municipalidades y gobiernos regionales que, en varios casos, no han ejecutado ni el 50% de sus presupuestos. Para evitar suspicacias, incluso, las autoridades subnacionales podrían elegir ser proactivos respecto a la transparencia del uso de estos recursos.
Y, el mismo principio debería ser priorizado por los congresistas de la República en las próximas negociaciones de la Ley de Presupuesto que se avecinan. En noviembre y en medio de la elaboración del presupuesto público 2026, el MEF podría -si quisiera- hacer pública la lista de los pedidos presupuestales y obras de cada región y alcaldía, como se hizo durante la gestión de María Antonieta Alva y Waldo Mendoza. Otros no fueron tan proactivos, lamentablemente.
Para que las sumas y restas cuadren y no sean un problema a futuro, esta administración, Ejecutivo y Congreso, haría bien en hacer el mínimo esfuerzo por dejar las medidas populistas y oportunistas de lado. Aunque no hay reelección, el Senado hará posible que volvamos a ver muchas caras conocidas. Y aunque pareciera que sí, el electorado no olvida.













